19 de septiembre de 2019, 16:40:05
Sociedad

PRIMAVERA


Los peores síntomas de la alergia se vivirán en las grandes ciudades

Sara Cabrero

Será una primavera leve para los alérgicos a las gramíneas, pero no para los afectados por el plátano de sombra.


En España hay más de ocho millones de alérgicos al polen, siete de los cuales lo son a las gramíneas, una planta cuya polinización comienza el próximo mes de abril. Sin embargo, los síntomas para esta primavera se esperan leves en todo el país -excepto en Extremadura y Andalucía donde serán moderados e incluso intensos en algunas zonas- por la ausencia de precipitaciones en invierno.

No han tenido en cambio la misma suerte aquellos alérgicos al polen de la familia de las cupresáceas -entre las que se encuentran los cipreses y las arizónicas- porque liberan sus pólenes de enero a marzo y se han beneficiado notablemente de las lluvias del pasado otoño.

De hecho, expertos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) han detallado esta mañana en rueda de prensa que han aumentado las alergias en estos casos debutando nuevos o manifestándose los síntomas más temprano. En este sentido, el presidente del Comité de Aerobiología de la SEAIC, Ángel Moral, ha señalado que en zonas como Madrid y Toledo las estaciones de medición han superado el récord de los últimos 25 años.

En esta misma línea, ha afirmado que en los últimos diez años se ha duplicado el porcentaje de alérgicos a los pólenes más fuertes. "La gramínea ha pasado del 35% al 74%, la arizónica del 9% al 23%, el plátano de sombra y la salsola del 7% al 14% y el olivo del 30% al 52%".

Además de las condiciones climatológicas favorables, otros factores que han intervenido en el incremento de pacientes -ha precisado el doctor Moral- son la contaminación y el cambio climático.

Moral: "Los pólenes duran ahora más tiempo y son cada vez más agresivos"

La emisión de partículas contaminantes procedentes de las calefacciones y de los motores diésel altera la estructura del polen haciendo que este genere proteínas de estrés como mecanismo de defensa cambiando así su metabolismo y originando, en consecuencia, un polen más agresivo. "Es por este motivo que en las ciudades se producen más casos de alergia a pesar de que la concentración de pólenes sea menor que en el campo", ha explicado.

Por otro lado, el cambio climático ha ocasionado que se adelante el proceso de polinización de las plantas ampliando de este modo su período de duración y provocando, por tanto, que la exposición de la población a los pólenes sea mayor. Así, se ha adelantado por ejemplo la floración del plátano de sombra -árbol muy común en las ciudades- y, "en el caso de que no haya lluvias en los próximos días, pueden registrarse niveles muy elevados de polen", ha dicho el alergólogo.

Se prevé que en el año 2030 el número de alérgicos aumente y haya cuatro millones de pacientes más, una cifra que podría reducirse si las medidas anticontaminación de las grandes urbes como Madrid y Barcelona redujesen efectivamente las emisiones de CO2. Por el momento, tanto el doctor Moral como Antonio Valero, presidente de la SEAIC, han notado en sus consultas que la incidencia está aumentando en los niños menores de diez años quizás, ha dicho Valero, por la Teoría de la higiene, la cual concluye que debido a la menor exposición a microorganismos del ser humano por la mejora en los hábitos de higiene y limpieza, el sistema inmune es más sensible.

Para mejorar la vida diaria de los pacientes alérgicos al polen, el doctor Valero ha recomendado informarse de los niveles de pólenes en el ambiente a través de las aplicaciones móviles; evitar salidas al exterior y hacer deporte en las horas centrales del día -entre las 12:00 y las 16:00-; usar mascarillas homologadas y gafas de sol; ventilar la casa y utilizar purificadores de aire para interiores.

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