22 de julio de 2019, 17:53:57
Sociedad

sólo una minoría lo habla con fluidez


Tres de cada cuatro españoles no hablan inglés, nuestra asignatura pendiente



Según los barómetros del CIS, aproximadamente la cuarta parte de la población española declara conocer en algún grado la lengua inglesa. Estas cifras desoladoras nos sitúan a la cola de Europa en cuanto al conocimiento del inglés. Además, entre quienes declaran conocer el idioma, realmente sólo una minoría es capaz de comunicarse fluidamente en esa lengua.

Para millones de españoles, estudiar inglés fue una tortura durante buena parte de su infancia y juventud, y además una tortura inútil, porque después de siete u ocho años de clases de inglés nunca fueron capaces de mantener siquiera una conversación normal en esa lengua. A los españoles nos cuesta aprender un segundo idioma más que a nuestros vecinos europeos. Esto se debe a nuestro sistema educativo, que fracasa en el campo de la enseñanza de idiomas.

Debido a las tensas relaciones históricas entre España e Inglaterra, la lengua inglesa comenzó a ser apreciada relativamente tarde en nuestro país. Durante todo el siglo XIX y la primera mitad del XX, la lengua de comunicación exterior de los españoles fue el francés. No sería hasta el periodo de Entreguerras cuando la lengua y la cultura inglesas comenzaron a despertar la curiosidad de sectores más amplios de la elite social española.

El inglés sustituyó al francés en las escuelas a finales de los años sesenta y aunque su enseñanza ha mejorado desde entonces, los estudiantes españoles salen de los colegios con un inglés que deja mucho que desear. En primaria y secundaria, el inglés se estudia durante 3 horas semanales. A pesar de ello, se necesitan o bien más horas o una reforma en el sistema educativo del aprendizaje del inglés.


Puntos negativos
El inglés en los colegios españoles se empieza a estudiar demasiado tarde, en torno a los 9-10 años. Los niños asimilan mejor los idiomas, al igual que la música, cuanto más jóvenes son.

Como señalaba el profesor de inglés Richard Vaughan en una reciente entrevista para EL IMPARCIAL, “aprender un idioma entre los 0 y 5 años es natural. Después de la pubertad es menos natural y después de los 23 es tremendamente difícil”.



Para Anath Elkaim, profesora de inglés, la culpa no es de los alumnos. Según esta docente, uno de los errores más habituales se comete por parte del profesorado. La mayoría de profesores imparte las clases de inglés en español, destruyendo así la inmersión lingüística. Para esta docente israelí, este hecho es así debido a que los profesores de inglés de colegios “no tienen el suficiente nivel para dar las clases en inglés”. Elkaim cree que se debería crear un organismo que evaluara a los profesores, ya que “el ser nativo o sacar una oposición no significa que puedas ser un buen profesor de inglés”.

Además, el aprendizaje del inglés en nuestros colegios se centra fundamentalmente en la gramática, en el léxico y en la comprensión escrita, y se hace poco hincapié en las destrezas orales. “Si no te hacen hablar inglés, no funciona”, señala Elkaim. Este hecho se puede extrapolar al examen de Selectividad que realizan los alumnos españoles, como señala un estudio de la Universidad de Granada llevado a cabo por los profesores Miguel Fernández Álvarez e Inmaculada Sanz Sainz. Estos docentes afirman que a la hora de practicar cualquier idioma, tan importante y útil es saber hablarlo correctamente como escribirlo. “Ésta es una de las grandes carencias del sistema educativo actual -apuntan Fernández y Sanz- y del examen de Selectividad en sí: que no exige al alumno tener destrezas orales, con el empobrecimiento que ello supone en el aprendizaje que éste hace del idioma”.



Estos hechos nos han llevado a la mala pronunciación del idioma de Shakespeare que poseemos los españoles. Además, en nuestro país existe un fenómeno curioso con la pronunciación de vocablos extranjeros: somos probablemente el único país donde está mal visto pronunciar bien una palabra extranjera cuando hablamos en nuestro idioma, y donde pronunciar mal adrede es una exigencia de nuestro entorno social para no quedar mal.

Esto sólo pasa en España. Ni siquiera en los países hispanohablantes de América se da este fenómeno, esta especie de complejo que nos lleva a resistirnos contra viento y marea a pronunciar los extranjerismos como en su idioma de origen, aunque sepamos cómo se pronuncian. Incluso nos esforzamos en “semicastellanizar” el sonido para no parecer altivos o arrogantes. Y no sólo ocurre en la lengua de la calle, sino también en los eslóganes de los anuncios, en los discursos de los políticos o en la comunicación de los presentadores de noticias.

Todo esto refleja el extendido fracaso educativo en el campo de la enseñanza de idiomas, y es quizá el síntoma más evidente de un extraño complejo: algo falla en la aptitud de los españoles respecto a las lenguas extranjeras y, en concreto, respecto al aprendizaje del inglés. Para Anath Elkaim este problema tiene una explicación clara: “En España no hay los suficientes recursos educativos”, ya que, entre otras cosas, todos los años “se repiten los mismos contenidos”. La profesora de inglés comenta que el sistema educativo español no prepara bien a los profesores y, por ende, los alumnos no salen con un nivel alto de inglés. “Con tantas horas de inglés que dan los chavales tendrían que salir bilingües”, afirmaba Richard Vaughan para EL IMPARCIAL.

Todo en español
Además de fallos en el sistema educativo, en nuestro país todo está en castellano, ya que todo se traduce. Mientras que la mayoría de nuestros vecinos europeos ven películas en versión original con subtítulos en sus correspondientes idiomas, en España se doblan todas. Sólo una minoría de la población acude a las salas donde proyectan filmes en versión original. Con las series de televisión ocurre exactamente lo mismo. “No hay voluntad de cambiar las cosas”, comenta Elkaim, y sugiere que el Gobierno podría poner algunos dibujos animados en inglés, ya que los niños “con esponjas, lo absorben todo muy rápidamente”.

Como ejemplo de bilingüismo, en Holanda los estudiantes universitarios reciben las clases en dos idiomas, en holandés y a veces en inglés, si se da el caso de que el profesor no sabe holandés. Todo eso unido a las películas y series en versión original hace que a los holandeses no se les haga cuesta arriba el aprendizaje de un segundo idioma.

Alternativas
A pesar de estos inconvenientes que encontramos en nuestro país, hay muchas personas que se toman el inglés en serio. Es aquí donde las academias de idiomas juegan un papel importante. La mejora de la calidad de estos centros, la mayoría con profesores nativos, hace que muchos españoles se decanten por las academias de inglés. Además, en muchos de ellas preparan a los alumnos para títulos oficiales como el First Certificate in English, el primer certificado de inglés para extranjeros y uno de los más conocidos.

Los cursos de inglés en el extranjero también son una buena opción, sobre todo para hacerse con el oído. Normalmente suele ser el verano la mejor época, sobre todo para los estudiantes que están de vacaciones. La clave del éxito de estos programas es, según los docentes, no rodearse demasiado de gente de tu misma nacionalidad.

También en los últimos años es bastante común que los jóvenes españoles se trasladen durante un periodo de tiempo a vivir al extranjero para aprender inglés mientras se trabaja para sufragar los costes. Londres es uno de los destinos preferidos.



Aunque sin duda, como se ha señalado anteriormente, no hay nada mejor para aprender un segundo idioma que empezar a hacerlo desde bien joven. Los colegios bilingües son una muy buena opción para que los niños se sumerjan en el inglés y lo vean de una forma natural. El mayor inconveniente es su elevado coste, ya que la mayoría de los centros son privados, aunque empiezan a predominar los colegios públicos con enseñanza en dos idiomas. Un ejemplo de ello es el Proyecto Bilingüe que está llevando a cabo la Comunidad de Madrid. En el próximo curso 2008/09 serán 180 los centros públicos en Madrid que desarrollarán el programa bilingüe español-inglés.

Aunque, como señala la profesora Anath Elkaim, hay diversos tipos de colegios bilingües. “Los colegios privados con nativos que siguen el método español hacen que los alumnos no triunfen; mientras que los alumnos que siguen el método inglés o americano sí avanzan”, explica Elkaim. Para la docente la única garantía para que el nivel de inglés avance es que el profesor esté capacitado, tenga vocación de enseñar y que el método que se siga sea distinto al español.

Sólo con este tipo de iniciativas se podrá acabar con el dicho: “¿Qué es un español? Es una persona que pasa toda su vida estudiando inglés”.
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