25 de mayo de 2019, 13:22:38
Sociedad

En la FRONTERA


Crónica religiosa: No instrumentalicemos la Semana Santa

Rafael Ortega


Mientras muchos intentan instrumentalizar la Semana Santa según sus propios intereses, otros, menos mal, tratan de que estos días se vivan con el claro significado del amor que Cristo nos transmitió.

Pasíón, muerte y resurrección no son tópicos, sino hechos que sucedieron y que dieron, dan y darán sentido a nuestras vidas. Ahora hemos sabido que la Cofradía del Cristo de la Buena Muerte de Málaga no desea que los políticos que representan a los partidos de la derecha acudan a los actos que protagonizan, entre otros, la legión. Mientras, sabemos que el PSOE ha dado orden cerrada para que sus representantes acudan a todas las procesiones para que los votantes vean y comprueben de primera mano que no son tan “malos”.

Absurdas instrumentalizaciones que a los que vivimos la Semana Santa, que somos muchos, nos parecen una estupidez de tomo y lomo. No se debe y ni se puede utilizar las Semana Santa con fines partidistas. Prefiero a los que viven estos días como jornadas vacacionales y sin ningún sentido religioso, a los otros que aparentan tener ese sentido, pero para que se vean que bien les sientan los capirotes y las mantillas.

Es cierto que muchas cofradías y pasos actúan de una forma muy encomiable durante todo el año, pues su obra no es solo de estas jornadas de Semana Santa y se extiende a los 365 días, pues en ellos realizan acciones caritativas muy importantes. Ese es un sentido acertado de acción. Por eso lo aplaudimos al mismo tiempo que no nos parecen bien que los actos de esta Semana Santa sean en muchos casos más propios de una feria, que de días que nos recuerdan la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestros Señor.

Y me van a permitir que hoy cierre esta Crónica Religiosa semanal con una oración. Es la que quiero, si es posible, recemos todos en este Domingo de Ramos, cuando coloquemos las ramas de olivo y las palmas en balcones y ventanas de nuestras casas, una tradición que desgraciadamente se está perdiendo:

Bendice, Señor ,nuestro hogar.

Que tu Hijo, Jesús y la Virgen María

reinen en él.

Danos paz, amor y respeto,

para que respetándonos y amándonos

los sepamos honrar en nuestra vida familiar,

sé Tú, el Rey en nuestro hogar.

Amén”.

Rafael Ortega

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