26 de mayo de 2019, 17:02:24
Nacional

ELECCIONES


"Vaya a los tribunales..." Así fue el tenso debate a seis en TVE

EL IMPARCIAL

El encontronazo entre el PP y Podemos, con el feminismo de por medio, ha copado los titulares.


El debate a "a seis" que ha tenido lugar en la noche de este martes en RTVE ha mostrado una intensidad sobresaliente en las casi dos horas en las que se ha extendido. Las seis formaciones congregadas, las de mayor reprsentación parlamentaria en las elecciones precedentes, han desplegado a sus segundas espadas para abrir boca de cara al debate a cuatro que, finalmente, ha apeado a Santiago Abascal por orden de la Junta Electoral Central.

Comenzaría con potencia el evento la candidata del PP por Barcelona Cayetana Álvarez de Toledo. En el primer minuto de su tiempo para intervenir ha lanzado el siguiente dardo: "El señor Sánchez es una persona indecente". Todo un aviso de lo venidero, pues su hoja de ruta, y la de los otros partidos con ambición estatal, giraría en torno a ese tono. Tanto ha sido así que las propias propuestas electorales, y los respectivos programas, han quedado nublados.

El debate ha resultado un retrato del transcurso de la crispada campaña de cara al 28A. La polémica, en forma de red de acusaciones cruzadas, ha acaparado los focos en las intervenciones respectivas de los representantes escogidos por las distintas formaciones. Álvarez de Toledo, María Jesús Montero -PSOE-, Inés Arrimadas -Ciudadanos- e Irene Montero -Unidas Podemos- han ido enzarzándose en duelos, mientras que Gabriel Rufián -ERC- y Aitor Esteban -PNV- han lucido como elementos satelitales.

El punto álgido de lo agreste del desarrollo del que puede ser el último debate que acoja la corporación pública se ha detonado entre Álvarez de Toledo e Irene Montero. La representante del Partido Popular ha defendido que se debe cuestionar el "no" como prueba de un posible delito sexual. Esta aseveración, que lleva el PSOE en su programa, ha prendido la mecha de la lideresa de la formación populista. "¿Un silencio es un no? ¿De verdad van diciendo ustedes sí, sí, sí hasta el final? Un poco extraño, ¿no?", ha rematado la popular.

La socialista ha aludido a su propuesta relativa a una reforma en el Código Penal al respecto, pero ha quedado fuera de esa batalla de corte feminista. Rufián se ha limitado ha apuntar que le parecía una declaración "gravísima". "¿Me está acusando de justificar una violación?", ha preguntado Álvarez de Toledo a Montero, quien ha respondido del siguiente modo: "Vaya a los tribunales". La pareja de Pablo Iglesias ha tratado de contenerse en esta altura elevada de temperatura.

Pero no ha sido el único encontronazo. En el bloque económico -uno de los tres en los que ha estado dividido el debate-, Álvarez de Toledo y Arrimadas han combatido contra la argumentación de María Jesús Montero sobre la defensa de Andalucía, con el recuerdo de los recientes comicios que han dejado en la estacada al PSOE de Susana Díaz todavía fresco. Y la exconsejera andaluza ha calificado como "ataques personales" cuando le han sacado el archiconocido "chiqui".

El segundo bloque, el de las políticas sociales, ha estado sometido al conflicto de los delitos sexuales, mientras que el modelo territorial ha copado el tercer bloque. Pero siempre bajo el paraguas de la tensión. Han sobrevolado argumentos como el documento de Pedralbes que compartieron Pedro Sánchez y Quim Torra, los indultos a los presos secesionistas, la condición plurinacional o no de España y la posibilidad de reforar o de romper la Constitución.

También se han mencionado a los "siete chavales de Alsasua". Los ha sacado Rufián después de que Arrimadas le hubiera llamado a él "chaval". Y entre la representante socialista y la del Partido Popular han proseguido las referencias personales. "No le voy a contestar, es insultante", ha dicho María Jesús Montero, al tiempo que Álvarez de Toledo contestaba así: "Insultante es lo que hace con la inteligencia de los españoles".

Muy poco se ha escuchado a Aitor Esteban. El dirigente vasco ha dejado su queja sobre el uso como "arma electoral arrojadiza" de Cataluña y el País Vasco que se viene haciendo en la campaña electoral, mas ha quedado como una nota fuera del nudo del guión. "Es que es una vergüenza que sea socio de Sánchez", le ha espetado Arrimadas a Rufián en el cierre de sun debate que lejos de aclarar los conceptos a los trascendentales indecisos, ha terminado por enfangar más el embarrado terreno de juego.

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