15 de octubre de 2019, 3:49:34
Mundo

ARGEL


Los argelinos mantienen el pulso para derrocar el régimen político

Efe

Se han organizado protestas por noveno viernes seguido.


Miles de argelinos volvieron este viernes a salir a la calle por novena semana consecutiva para tratar de forzar la caída del antiguo régimen pese a la represión policial, que ha aumentado en los últimas dos semanas. Las protestas coincidieron este viernes con el 39 aniversario del levantamiento bereber, hecho reflejado en las decenas de banderas multicolores del movimiento Amazigh y la presencia de miles de personas procedentes de las provincias cabiles.

Desde primera hora de la mañana, y al igual que en jornadas precedentes, decenas de familias comenzaron a converger en la plaza de la Grande Post, la avenida Didouche Mourad, la plaza de Audin y la avenida Pasteur, epicentro de la capital. Un flujo sin apenas incidentes -más allá de la confiscación de algunas banderas bereber- vigilado estrechamente por miles de policías y agentes antidisturbios, así como de unidades de las fuerzas especiales.

"El Pueblo quiere que se vayan todos" o "el pueblo educado y el Estado delincuente" eran los eslóganes más repetidos junto al tradicional "silmiya, silmya" para expresar el carácter pacífico de estas protestas. La novena marcha popular contra el régimen se produce cuatro días después del discurso del jefe del Ejército, Ahmed Gaid Salah, quien insistió en el compromiso de la institución de garantizar el período de transición y encontrar una solución a la "mayor brevedad posible", dado que esta situación "excepcional y compleja no puede durar más".

Horas antes, el presidente del Consejo Constitucional, Tayeb Belaiz, uno de los hombres del antiguo régimen más contestados, presentó su renuncia. Belaiz forma parte de la llamada "Triple B", junto al presidente del Senado y jefe de Estado interino, Abdelkader Bensalah, y el primer ministro, Nouredin Bedaui, cuya salida exigen el movimiento popular desde que hace un mes renunciara a la presidencia del país Abdelaziz Bouteflika, tras 20 años en el poder.

Las protestas comenzaron el pasado 22 de febrero con una gran manifestación en contra de la decisión de Bouteflika de optar a un quinto mandato consecutivo pese a estar gravemente enfermo. Tras su dimisión el 2 de abril, el objetivo de los manifestantes es la salida de todas las personas que formaban parte de su régimen y la cancelación de las elecciones presidenciales, convocadas por el jefe de Estado interino para el próximo 4 de julio.

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