17 de noviembre de 2019, 4:06:29
Mundo

VÍDEO


El líder de Daesh reaparece tras cinco años desaparecido

EL IMPARCIAL/Efe

Abu Bakr al Bagdadi, autoproclamado "califa", promete "la batalla del islam contra los cruzados es larga".


El líder del grupo terrorista Estado Islámico, Abu Bakr al Bagdadi, reapareció en un vídeo, difundido en internet y cuya veracidad no ha podido ser comprobada, en el que asegura que "la batalla del islam contra los cruzados es larga", pese a la derrota del Daesh en Siria el pasado marzo.

El autoproclamado "califa" aparece sentado en el suelo, sobre unos cojines y con las piernas cruzadas, con una larga barba sin recortar y la cabeza cubierta por un pañuelo negro, y a su lado se puede ver un rifle apoyado en la pared de una habitación en la que se encuentran otros hombres no identificados.

Al Bagdadi se refiere al último bastión del Daesh en Siria, la localidad de Al Baguz, de donde los yihadistas fueron expulsados el pasado marzo, lo cual puso fin al "califato" que el grupo radical proclamó en 2014 en los territorios que controlaba en este país y en Irak.

"La batalla de Al Baguz terminó y en ella fue evidente la barbaridad de los cruzados contra la nación musulmana, al mismo tiempo que fue evidente la paciencia y coraje de la nación musulmana, lo cual arrancó el corazón de los cruzados", dice el líder que no mira a la cámara sino que se dirige a sus acompañantes.

Asimismo, agradeció los sacrificios de todos los "mártires" que murieron en esa y en otras batallas, y aseguró que el Daesh ha realizado un total de 92 operaciones en ocho países, sin especificar cuándo.

Esas "conquistas" fueron una "venganza a los hermanos del Levante" (Oriente Medio) y "reafirman la unidad en las filas de los yihadistas, su determinación y conciencia de lo que exige la lucha y su entendimiento de la realidad que viven", destacó.

Los combatientes del Daesh "entienden que la batalla contra los enemigos es una batalla de desgaste", agregó Al Bagdadi, por lo que les aconsejó que "ataquen a sus enemigos y los desgasten a todos los niveles".

En este sentido, dio su "bendición" al juramento de lealtad al Daesh por parte de "los hermanos de Mali y Burkina Faso", a los que les pidió que "intensifiquen sus ataques contra la Francia cruzada y sus aliados, y que venguen a sus hermanos en Irak y el Levante".

Al Bagdadi se ve conversando con otros supuestos combatientes, cuya cara ha sido desdibujada por la productora del vídeo, Al Furqan, y que visten túnicas y pañuelos típicos de distintos países árabes, los cuales le presentan algunos documentos, que parecen referirse a las distintas actividades o provincias que integran Daesh.

Esta es la primera vez que aparece en imágenes desde la proclamación del califato en Mosul (Irak) a mediados de 2014 y desde entonces sólo habían sido difundidos contados mensajes del líder de audio, el último en agosto de 2018.

El más buscado

Nacido en 1971, Al Bagdadi ha amparado el asesinato de miles de civiles por motivos religiosos y, mediante bárbaros castigos, impuso en sus dominios un régimen teocéntrico y unos usos y costumbres medievales inspirados en los albores del islam.

El rDaeshnado de terror de Al Bagdadi será recordado especialmente por los métodos sanguinarios de los que se servían sus acólitos en sus vídeos propagandísticos, dotados siempre de un impecable e inconfundible sello profesional que ha contribuido a la amplia difusión de sus crímenes y de sus ideas radicales.

El escurridizo líder del Daesh, que ha sido dado por muerto varias veces, solo se dejó grabar en público en una única ocasión, durante un discurso en la gran mezquita de Mosul en 2014 cuando se arrogó el título de califa reservado en el pasado a los dirigentes que pertenecían al linaje de Mahoma.

Vestido de negro, color que identifica a los descendientes del profeta, y con la barba larga, el jefe del Daesh se entronizó con el megalómano nombre de guerra de Abu Bakr al Bagdadi al HusDaeshni al Quraishi, con el que pretendía emparentarse tanto con la tribu de Mahoma, los Quraishi, como con Abu Bakr, el primer califa.

Nacido en Samarra en 1971 como Ibrahim Awad Ibrahim Ali al Badri al Samarrai (su verdadero nombre), cursó Teología islámica en la universidad de Bagdad y ejerció de predicador durante años, antes de unirse a la resistencia armada contra la ocupación estadounidense bajo el paraguas de la filial iraquí de Al Qaeda.

En ese periodo, fue detenido y encerrado cuatro años en el campo de prisioneros de Bucca, administrado por las fuerzas de Estados Unidos, antes de reengancharse de nuevo a la lucha armada.

Ya usando su pseudónimo más conocido, en 2010 ascendió a la jefatura de su grupo terrorista, que entonces usaba el nombre Estado Islámico de Irak (DaeshI).

A la cabeza de ese grupo y haciendo gala de una ambición sin límites, entró en conflicto con el heredero de Osama bin Laden en Al Qaeda, el egipcio Ayman al Zawahiri, a quien Al Bagdadi llegó a tachar de "pacifista" en una arenga.

La ruptura entre ambos culminó en abril de 2013, cuando Al Bagdadi anunció la fusión del DaeshI con la filial de Al Qaeda en Siria en una agrupación común denominada Estado Islámico de Irak y del Levante.

Esta decisión, desautorizada por Al Zawahiri, desembocó en su total desvinculación de Al Qaeda en enero de 2014 y en el comienzo de sus enfrentamientos con las facciones rebeldes sirias.

A sus éxitos militares en Siria, le siguió una fulgurante expansión por Irak, donde los yihadistas llegaron hasta las mismas puertas de Bagdad, gracias a la huida en desbandada del Ejército iraquí.

En un abrir y cerrar de ojos, Al Bagdadi pasó a dominar un amplio territorio en el que el 29 de junio de 2014 proclamó el califato islámico, sistema político nacido en el siglo VII y abolido por Turquía en 1926, y que rigió como un país independiente, en el que hasta acuñó moneda.

El califato se convirtió en un poderoso imán que atrajo a yihadistas de todo el mundo y que propició que sus seguidores, simpatizantes e imitadores hayan ensangrentado las calles de sus países de origen, desde Europa al sureste asiático.

En sus dominios en Siria e Irak, los yihadistas de Al Bagdadi diezmaron las minorías cristiana y yazidí y asesinaron y torturaron a miles de musulmanes que no se plegaron a su interpretación radical del Corán.

Desde la proclamación del califato, Al Bagdadi ha permanecido oculto y ha divulgado muy contados mensajes de audio.

Su anterior "prueba de vida" databa del pasado 22 de agosto, cuando el Daesh difundió una grabación de Al Bagdadi de unos 54 minutos, cuya autenticidad tampoco pudo ser verificada, con motivo del inicio de la fiesta musulmana del Sacrificio.

El portavoz del Daesh, Abu Hasan al Muhayir, se encargó el pasado 18 de marzo de transmitir un mensaje del líder extremista en el que se apuntaba que el autoproclamado "califa" seguía con vida.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es