6 de diciembre de 2019, 15:03:47
Sociedad

INVESTIGACIÓN


Nueve de cada diez calcetines para bebé contienen bisfenol A y parabenos

EL IMPARCIAL


Un equipo de investigación en el que ha participado la Universidad de Granada ha determinado que 9 de cada 10 calcetines para bebés de 0 a 4 años contienen restos de bisfenol A y parabenos, dos disruptores endocrinos cuyas actividades hormonales están relacionadas con disfunciones que conducen a padecer determinadas enfermedades tanto en el niño como en adultos.

Se trata del primer trabajo de este tipo que se realiza en Europa. La investigación ha permitido detectar diferencias en la cantidad del producto tóxico según el comercio donde se compran los calcetines. En total han sido analizadas muestras de 32 pares de calcetines para niños de entre 1 y 48 meses de edad, que fueron comprados en tres comercios locales distintos, clasificados según el precio de sus artículos: tiendas de ropa de bajo precio (tres pares de 1.5-1.8 Euros), tiendas de ropa de franquicias (tres pares de 3.0 a 4.5 Euros) y tiendas de ropa de marcas exclusivas (tres pares de 6.95-7.95 Euros).

Mediante sofisticadas técnicas de química analítica y complejos tests biológicos que cuantifican la actividad hormonal, los investigadores han podido detectar "la presencia del componente del plástico bisfenol-A y de los preservantes de la contaminación conocidos como parabenos", explica la UGR en un comunicado.

Las concentraciones encontradas en los calcetines de la tienda de bajo precio alcanzaron una media de bisfenol-A algo más de 25 veces superior a la encontrada en los calcetines de las tiendas de franquicias y de marcas exclusivas. Los parabenos se encontraron en la totalidad de los calcetines estudiados, con especial presencia del etil-parabeno, seguido del metil-parabeno, pero en concentraciones medias inferiores al bisfenol-A y con menos diferencias entre comercios.

"Como era de esperar por su alto contenido en bisfenol-A y la presencia de los parabenos, dos de cada diez calcetines del comercio de bajo precio presentaron actividad hormonal estrogénica, y uno de cada tres del mismo establecimiento presentaron actividad antiandrogénica en los tests biológicos adecuados". Es decir, los extractos de esas prendas textiles se comportan como la hormona femenina y antagonizan a las hormonas masculinas.

"Debido a esta actividad hormonal, bisfenoles y parabenos son disruptores endocrinos y sus actividades hormonales están relacionadas con disfunciones que conducen a enfermedad tanto en el niño como en adulto. El espectro de enfermedades asociadas a la exposición a disruptores endocrinos es amplio y cubre desde déficits de atención e hiperactividad, alteraciones genitourinarias, desarrollo sexual secundario prematuro y obesidad en los niños a hipotiroidismo, a infertilidad, diabetes y cánceres hormono-dependientes, como el de mama, en adultos".

Los investigadores han estimado el riesgo de exposición de los bebés y los niños, a través de la piel, para cada uno de los compuestos químicos utilizando algoritmos complejos. La interpretación no es sencilla, ya que hay un gran desconocimiento de cómo y cuánto puede absorberse por la piel o cuanto puede liberarse durante el lavado con la consecuente contaminación del agua y del resto de la ropita del bebé.

Sin embargo, lo que más llama la atención a los investigadores es la posible exposición por vía digestiva de estos compuestos químicos contenidos en la ropa, dada la facilidad con la que los bebes chupan sus propios pies y sus calcetines.

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