21 de agosto de 2019, 16:02:23
Sociedad

DEPORTE


¿Es importante saber el ritmo cardíaco durante un entrenamiento?



La medición del ritmo cardíaco es fundamental a la hora de realizar ejercicio. No solo puede ayudarnos a conocer mejor nuestro propio estado y la respuesta de nuestro cuerpo a los esfuerzos que le exigimos, sino que, al mismo tiempo, nos permite aumentar la eficacia de nuestra actividad física. Los pulsómetros son la herramienta idónea para medirlo y mejorar en cualquier deporte.

¿Qué es el rimo cardíaco y por qué es importante para hacer deporte?

El ritmo cardíaco es la frecuencia con la que nuestro corazón bombea sangre a nuestro organismo. Esta actividad se incrementa con la realización de algún ejercicio. El análisis del pulso cardíaco nos ayuda a conocer mejor cómo está siendo la respuesta de nuestro organismo ante una actividad deportiva cualquiera. Para llevar a cabo dicha medición del ritmo cardíaco normalmente se emplean pulsómetros. Estos aparatos arrojan datos muy precisos en tiempo real sobre nuestra frecuencia cardíaca. Son muchas las personas que piensan que el uso de pulsómetros está reservado solo a deportistas de élite o a quienes quieren llegar a determinados registros para una cita deportiva concreta. Sin embargo, nada más lejos de la realidad: el uso de pulsómetros es ideal para cualquier persona que vaya a realizar ejercicio en general.

Beneficios de usar un pulsómetro para medir la frecuencia cardíaca

El uso de pulsómetros trae múltiples beneficios para cualquier persona que vaya a realizar ejercicio. Entre los beneficios más destacados están:

1.- Ayuda a aprender cómo organizar y dosificar los esfuerzos de un entrenamiento y los ritmos que en él introducimos. Con ello conseguimos sacar más rendimiento a nuestras sesiones.

2.- Mejora el conocimiento sobre la actividad atlética que tenemos en un momento dado.

3.- Como consecuencia de lo anterior, un pulsómetro mejora nuestro conocimiento sobre la respuesta de nuestro organismo ante un esfuerzo.

4.- Contribuye a controlar los potenciales cambios que pueden darse en nuestra frecuencia cardíaca y que normalmente no presentan síntomas.

5.- Ayuda a establecer límites a nuestro rendimiento. Esto es especialmente importante para personas que hayan empezado a hacer deporte o que lo retomen después de periodos largos de inactividad como por ejemplo los que se dan al producirse lesiones.

6.- Mejora la capacidad de evitar entrenamientos por debajo de la capacidad y entrenamientos por encima de ella.

7.- Incrementa el control sobre los planes de entrenamiento y sus objetivos ayudando a establecer metas posibles y un mejor método para su consecución.

Valores ideales para la frecuencia cardíaca según el ejercicio


Los valores ideales para el ritmo cardíaco se expresan según un máximo (FCM o frecuencia cardíaca máxima) que es de 220 para hombres y 226 para mujeres dependiendo de la edad. Así, este es el máximo de frecuencia que puede darse en un esfuerzo físico sin poner en riesgo la salud. A partir de ahí, los parámetros son:

Intensidad muy ligera (50-60% de la FCM): es ideal para los ejercicios de recuperación y calentamiento.

Intensidad ligera (60-70% de la FCM): es el valor ideal para personas que se inician en el deporte o que vuelven a él tras una lesión. Es una excelente frecuencia para iniciarse y conseguir una buena base.

Intensidad moderada (70-80% de la FCM): se mejora el rendimiento y la eficacia del corazón en su bombeo gracias a que se consiguen resultados similares con menos energía a cambio. Está recomendado para entrenamientos preparatorios de media y larga duración.

Intensidad dura (80-90% de la FCM): de nuevo el objetivo es ganar rendimiento aunque la fatiga ya tiene peso. No es recomendable para quienes se inician en el deporte sin antes haber pasado por las intensidades propuestas anteriormente.

Intensidad máxima: 90-100%: naturalmente, este es el mayor esfuerzo que puede tolerar nuestro organismo sin poner en riesgo nuestra salud. Su alta intensidad lo hace solo recomendable para quienes tienen una buena preparación física previa y solo para periodos muy cortos de tiempo que no deben prolongarse más allá de 5 minutos.

Así pues, la frecuencia cardíaca es un factor crucial que siempre debemos llevar bajo control. Es importante elegir el tipo de pulsómetro que se adapte y a cada actividad no solo para obtener un mayor rendimiento sino también para poder conocer las respuestas de tu cuerpo y cuidarlo haciendo deporte.
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