30 de noviembre de 2020, 12:39:39
Deportes

ETAPA 1


Giro. Roglic gana el prólogo y Mikel Landa abre el fuego penando

EL IMPARCIAL

El ciclista vasco se dejó más de un minuto en ocho kilómetros de prueba.


El Giro de Italia 2019, edición número 102 de la carrera italiana, arrancó con una crono de 8,2 kilómetros. Lo hizo sin Egan Bernal -promesa estelar del Sky, ahora Ineos Team, que aspiraba al título-, Bob Jungels -veterano con miras al podio-, Alejandro Valverde o sin el gregario principal en terreno montañoso de Tom Dumoulin. Toda esta amalagaba de ausencias dibujaban una prueba propicia para que Mikel Landa brillara y gritara al Movistar Team protagonismo de cara al Tour.

Pero el corredor vasco pinchó a las primeras de cambio. Su rendimiento en el trazado desarrollado en la ciudad de Bolonia, en su estreno, resultó complicado de justificar. En meta perdió 1.07 minutos con respecto al ganador del día y primera maglia rosa, Primoz Rogliz. Cierto es que el esloveno del Jumbo-Visma firmó una exhibición, pero emepzar con esa deventaja tras pronto es un golpe que el alavés asumía con una actitud sincera.

"Día complicado. No he empezado como quería. No me he encontrado bien en la parte final; se me ha hecho muy larga. Debería haberlo hecho mejor. En un prólogo pueden suceder cosas así, pero esto no ha hecho más que empezar y tenemos 20 días para corregirlo. Iremos viendo día a día. Habrá que ser más agresivos e intentar recuperar ese tiempo cualquier día. ¿Roglic? Que le meta a un Nibali 23 segundos o a Dumoulin 28 demuestra que está muy en forma", argumentó.

Y no le falta razón sobre el punto de cocción sensacional con el que se ha presentado Roglic. Su superioridad al fijar un crono de 12 minutos y 54 segundos se corroboró al comprobar la tabla de tiempos. Cerraron el podio del día Simon Yates (Mitchelton-Scott) y Vincenzo Nibali (Bahrein). El británico perdió 19 segundos con respecto al esloveno, mientras que el italiano quedó con 23 segundos de desventaja. Miguel Ángel López (Astana) finalizaría en la cuarta plaza, con un rendimiento similar al de Tom Dumoulin (Susweb).

Así las cosas, parecería que Yates fue el más beneficiado, pues empleó una estrategia diversa a la de todos sus cometidores y le valió el segundo puesto. Las previsiones climatológicas muy adversas provocaron que los equipos eligieran a sus jefes de fila para salir al asfalto en el primer turno, mas el Mitchelton-Scott aguardó y colocó al vigente campeón de la Vuelta a España en la antepenúltima posición de salida. Así, pudo calcular sus fuerzas para exprimirse y minimizar la pérdida. Incluso mejorar el tiempo de un especialista como Dumoulin. La carretera se sacó por completo cuando le tocó rodar, dando la razón a la maniobra ejemplar de su escuadra.

Este fue el resultado final de una prólogo de mucha exigencia con la que la organización del Giro avisó de lo venidero. Tras seis kilómetros de llano, los corredores debían ascender al cerro de San Luca, un muro de un promedio del 9,7%, salpicado de tramos de un 16% de desnivel. Dumoulin -ganador en Italia en 2017- abrió las hostilidades, seguido por "Supermán" López, Nibali, Roglic y Mikel Landa. De todos ellos el que resplandeció como dominador fue el esloveno.

Roglic dio coherencia a los que le colgaron el cartel de favorito y rindió con picos de 70 kilómetros por hora, resultando el único participante que bajó de los 13 minutos en la punzante crono boloñesa. Venía de triunfar en el Tour de Romandía y aplacó la euforia local por la actuación de Nibali. El siciliano rodó muy bien en las rampas de una subida a San Luca en la que se intercalaban los mensajes de tributo a Marco Pantani. Esas rampas desinflaron a Dumoulin y a López, pero dieron aire a Rafal Majka, del equipo Bora, y a Richard Carapaz (Movistar). Pello Bilbao fue el español mejor clasificado, finalizando undécimo y a 42 segundos del puntero.

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