24 de julio de 2019, 2:50:54
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AUTOMOVILISMO


Indy500. Fernando Alonso sufre un accidente, entre la ilusión y los pies de plomo

M. Jones

El español ve cerca la 'Triple Corona', pero su equipo ha de trabajar contrarreloj.


Fernando Alonso empezó este martes los entrenamientos oficiales de la 103 edición de las 500 Millas de Indianápolis. Lo hizo emitiendo un vídeo a través del equipo McLaren en el que proclamaba que "esta podría ser la victoria más importante de mi vida o de mi carrera. La Indy500 es la carrera más grande del mundo en cuanto a adrenalina, en cuanto a emoción, en cuanto a ambiente que tenemos ese día. Ver a 300.000 personas en un circuito animando a 33 pilotos que corren 500 Millas a la velocidad más alta a la que se puede ir en automovilismo es único".

"Ahora esta carrera es muy importante para mí porque la Triple Corona está muy cerca. Sólo me queda una carrera para lograrla. Obviamente la Fórmula Uno fue mi vida y mi sueño durante mucho tiempo en mi carrera. Luego me di cuenta de que tenía potencial para hacer más cosas que no sólo la Fórmula Uno. Intenté ser competitivo en carreras icónicas y, ahora, ganar las 500 Millas algún día, si lo hago, probablemente puede ser parte de la historia del deporte. Es muy tentador", reseñó en esa grabación.

El español dejó claro, ademas, que está empeñado en la valía de su experiencia en las 500 Millas de Indianápolis de 2017 como elemento potenciador de su candidatura a la gloria. Pero cuando concluyó esta primera jornada de las probaturas oficiales, que desembocarán en la clasificación de la parrilla de salida -que se desarrollará este fin de semana-, su McLaren finalizaría en el puesto trigésimo segundo. Un resultado muy discreto y que demuestra que les queda mucho trabajo por hacer, con no demasiado margen de maniobra.

El ovetense alcanzó a completar 50 vueltas, 49 de ellas en la sesión de la mañana. En ese trecho firmó una velocidad máxima de 360,754 kilómetros por hora. Comenzaba en el puesto número 19 la sesión de la tarde, mas sería rebasado por un gran puñado de participantes, entre los que destacó el líder de esta primera toma de contacto. Will Power, de Team Penske, que completó 68 vueltas y alcanzó una velocidad máxima de 369,738 kilómetros por hora.

En todo caso, se demostró el dominio de los motores Chevrolet en el templo del automovilismo estadounidense. Este fabricante también provee al McLren Indy de Alonso, aunque algo falla. Cuatro coches con ese motors coparon las plazas de la cima de estos entrenamientos, con Oriol Serviá, el otro español que comparecerá en este evento anual único, fijado en el puesto trigésimo séptimo. Llegó el catalán a una punta de velocidad de 359,350 kilómetros por hora.

El asunto es que Alonso se ha embarcado en esta aventura con la experiencia atesorada en su afamado debut -en el que fue agasajado por la organización, mas el coche del equipo Andretti Autosport con el que compitió entonces no tiene mucho que ver con el de este intento, que forma parte del equipo de McLaren. Aún así, el oventese le dijo a la televisión estadounidense NBC Sports que estaba "bastante contento con el inicio esta mañana".

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Hola @indianapolismotorspeedway ???? #indy500 #mclaren

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"No hemos progresado bastante porque esta mañana estábamos con una configuración muy básica, pero bastante contento, sintetizó, tras haber vuelto a recalcar que se siente más preparado que nunca para enfrentar la empresa más ambiciosa a la que nunca se ha medido. El 26 de mayo, día en que se celebrarán las 500 Millas de Indianápolis, está marcado en su calendario después de haberse desligado de la Fórmula Uno. Por ello, con el Gran Premio de Mónaco, las 24 Horas de Le Mans y las 24 Horas de Daytona en la mochila, siente que esta es su oportunidad. Y así se está preparando.

Ahora, por delante tiene más días de entrenamiento y perfeccionamiento de la puesta a punto y familiarización con el trazado, hasta que el sábado 18 y domingo 19 se vea envuelto en la clasificación. En esa jornada tendrá tres intentos para colocarse entre los 33 más rápidos. Si lo consigue, y si se dan las cosas muy bien, podría acceder al Fast Nine Shootout que establecerá la pole position y el orden de los otros ocho pilotos. De no lograrlo, combatiría con 23 coches (los clasificados del décimo al 33º) para establecer el orden de salida. Sea como fuere, la prudencia sigue mezclando, de manera particular, con el entusiasmo y la ambición de un piloto de categoría inaccesible para el resto de los españoles.

Y todo siempre se puede complicar. Prueba de ello es que en el inicio de los segundos entrenamientos oficiales de la prueba estadpunidense, el asturiano sufrió un accidente que obligó a parar la sesión. Su McLaren llegó a golpear hasta en tres ocasiones los muros del óvalo, quedando muy dañado. El piloto salió por su porpio pie y se encuentra sin mayor dificultad anatómica, pero este imprevisto sobrevenido redundaen las complicaciones que se le atraviesan en su segunda intentona de coronar el Indianapolis Motor Speedway.

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