14 de noviembre de 2019, 17:39:57
Deportes

FINAL | 21:00 - MOVISTAR


Liverpool y Tottenham anhelan el trono de Europa desde el Metropolitano

Diego García

Pochettino y Klopp buscan la coronación de sus trayectorias en la segunda final inglesa de la Liga de Campeones.


Los focos del fútbol europeo y mundial vuelven a girarse hacia España. Por vez primera en un lustro Barcelona o Real Madrid no alzarán el trofeo, pero la final de la edición 2018-19 de la Liga de Campeones tendrá lugar este sábado en el Metropolitano. El estadio capitalino acogerá el enfrentamiento entre Tottenham Hotspur y Liverpool, en la que constituye la segunda final de la máxima competición de clubes que está protagonizada por clubes ingleses -el otro precedente midió a Chelsea y Manchester United, en 2008-. Así pues, en el curso en el que la Premier League planto bandera como patrón del balompie cotinental, el festejo y colofón corresponderá a una parte de Londres o a la región de Merseyside.

Se atraviesan en el verde del recinto perteneciente al Atlético dos bloques de jugadores que han ido de menos a más, que han crecido desde la dificultad hasta convertirse en los competidores expertos del presente. Y es que niguno de los dos tuvo una senda sencilla. No obstante, unos y otros sobrevivieron a la fase de grupos con suerte. Los 'Spurs' pasaron de ronda a pesar de empatar a todo -diferencia de goles incluida- con el Inter, con el Barcelona como primero; y los 'Reds' hicieron lo propio, alejados del puntero PSG y empatados al Nápoles.

Toda vez que tragaron las apreturas hasta diciembre, al tiempo que los proyectos y los picos de forma iban avanzando hacia el tramo clave del calendario, arribaron las eliminatorias y en esos cruces a vida o muerte tanto Tottenham como Liverpool gozaron de una serie sencilla y de dos resbaladizas. Los primeros disfrutaron en octavos ante el Borussia Dortmund, mas les tocó remangarse para batir al Manchester City y al Ajax, en sendas tracas goleadores exquisitas. Y los segundos bailaron con el Bayern a las primeras de cambio, se tomaron un respiro ante el Oporto y en semifinales dibujaron leyenda al remontar un 3-0 al Barceloa de Messi. Desde ese bagaje, la autoestima de los dos contendientes en su forma de jugar es absoluta y, además, se conocen de las rencillas domésticas -los de Anfield se impusieron por 1-2 y 2-1 en sus duelos ligueros-.

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Así las cosas, Mauricio Pochettino, ya héroe para la institución de barrio del municipio londinense de Haringey al haber llevdo al club a su primera final de Champions, trabajará para neutralizar las virtudes ajenas conociendo que comparte herramientas -el contragolpe, la presión y la verticalidad punzante tras robo- Para tal empresa es trascendental el regreso de Harry Kane. El goleador, lesionado de gravedad, ha reaparecido justo a tiempo patra inyectarse en un grupo de futbolistas que dio un paso al frente tras saber de su baja prolongada. Pero es una icógnita su punto de forma, y el Liverpool va a devorar al que no esté a tope.

Por ello entran en los pronósticos las participaciones de tres de los jugadores que han promocionado la participación en al final madrileña de los 'Spurs': Heung-min Son, Fernando Llorente y, sobre todo, Lucas Moura. Todos ellos se complementaron en punta para acribillar al City y al Ajax a domicilio. Y se unfirman, ahora, como secundarios de lujo si gozase de titularidad el rematador inglés por excelencia. Lo que no se negocía es la presencia de Christian Eriksen como faro y de Dele Alli en el rol de nexo. La ambición de los laterales Trippier y Rose marcará la global del planteamiento, con Davinson Sánchez, Harry Winks y Moussa Sissoko como dudas. El técnico argentino todavía estará dándole vueltas al grado de músculo y de creatividad que necesitará para anfrontar la empresa más importante de su vida y de la existencia de su entidad deportiva.

Jürgen Klopp, por su parte, no cuenta con tantas dudas. El alemán, que ya ha perdido dos finales de la Liga de Campeones -o, en el envés, ya ha llevado a dos equipos no favoritos a ese peldaño elitista-, se ha limitado a reproducir la lógica táctica, de intensidad y de mecánica de rotación que le condujo a ser finalista en 2018. Y le ha vuelto a funcionar, contra pronóstico según la gran mayoría de analistas. Mas los aristócratas fueron cayendo y el fútbol agresivo y espectacular que preconiza el germano se ha vuelto a hacer un hueco por la gloria. Peleando el título de la Premier, además, hasta la fecha postrera.

Importancia en la mayor consistencia exhibida, con respecto a hace 12 meses, tiene la incorporación del portero Allison, que descerrajará una dura batalla con el excelso guardameta rival, Hugo Lloris. Y el ascenso en seguridad y coordinación de la zaga compuesta por Alexander-Arnold, Van Dijk, Matip y Robertson han cimentado que el resto de líneas se compacte, cuando toda, y vuele cuando pueda. La cohesión del esquema se ha disparado, tornando al Liverpool en un especialista consumado en los torneos cortos y a emilinatorias.

El preparador germano no tiene claro qué grado e comparecencia otorgar a Roberto Firmino, quien se había perdido la recta final de la temporada. Con Mohamed Salah en plenitud -presenció la hazaña ante el Barça vestido de calle, infortunado- y Sadio Mané reivindicándose, todo apunta a la reproducción del venenoso tridente, con más potencia ycreatividad en el mediocentro. La lesión de Naby Keita plantea a Klopp un dilema, si bien sus peones son de perfil parecido. Georginio Wijnaldum y James Milner guerrean por un escaño, el de interior presionante y llegador, aunque los dos pueden entrar en escena, dependiendo de las necesidades del ajedrez.

En definitiva, se abre ante el planeta un delicioso examen a la calidad interpretativa de dos de los entrenadores más condecorados y reconocidos. Pochettino viaja al galope de la ilusión que han ido arrancando peldaño a peldaño, mientras que a Klopp le guarda las espaldas la experiencia de tener 5 Copas de Europa en la vitrinas, de haber competido en 2018 por lo mismo -con los mismos futbolistas- y de éxtasis culé. La mentalización ganadora, la atención táctica, el sudor y la puntería -en el pase y el chut, en tres cuartos de cancha o a balón parado- asoman como claves en un partido de pelaje Premier. Con el cansancio atormentando por doquier, arriesgar con presiones a cancha completa no se antoja del todo razonable. Pero la paleta de los dos arquitectos es versátil y han refrescado la vigencia de sus arsenales, con lo que ni es descartable una traca de ida y vuelta, ni un tacticismo de espacios reducidos. Al fin y al cabo, 'Spurs' y 'Reds' poseen demasiadas similitudes en sus dibujos -uso de los laterales, de la pelota, de las líneas adelantadas o de la pizarra-. Lo que yace como una línea inherente es el ardor, y sólo eso ya repercute en el interes de semejante cita.


- Alineaciones probables:

Tottenham Hotspur: Lloris; Trippier, Alderweireld, Vertonghen, Rose; Sissoko, Eriksen, Dier; Alli, Son y Kane.

Liverpool: Alisson; Alexander-Arnold, Van Dijk, Matip, Robertson; Henderson, Wijnaldum, Fabinho; Mané, Firmino y Salah.

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