18 de noviembre de 2019, 3:09:55
Editorial

EDITORIAL


La irresponsabilidad de nuevas elecciones

EL IMPARCIAL


Ensoberbecido por la victoria del PSOE en las últimas elecciones, Pedro Sánchez amenaza con convocar de nuevo a los españoles a las urnas si Podemos, PP y Ciudadanos bloquean su investidura. Desaparecido del combate, el presidente en funciones pretende que los tres partidos principales le apoyen sin haber hablado a fondo con ellos, sin haber intentado llegar a algún acuerdo, sin pactar. Tan insólito como inaudito.

Tampoco Sánchez e Iglesias han llegado a acuerdo alguno, según se deduce de las palabras del líder de Podemos a la salida del encuentro. Con más optimismo que realismo, declaró que “quería creer” que el presidente estaba de acuerdo en llegar a algún tipo de acuerdo para formar un Gobierno de “cooperación o cogobierno”, términos que suenan más a salir del paso que a definir en qué consiste ese supuesto pacto. Más bien, parece que Pedro Sánchez pretende no romper amarras con Pablo Iglesias, al que necesitará, pero no quiere ni que se acerque a La Moncloa.

En realidad, de las palabras de Ábalos se deduce, que Pedro Sánchez está dispuesto a convocar unas nuevas elecciones si no puede gobernar cómodamente, pues empieza a comprobar que solo cuenta con 123 escaños; que va a necesitar pactar de una en una todas sus propuestas legislativas. Con decretazos, como ha hecho en sus nueve meses de Gobierno, la Legislatura se convertiría en una tortura. Y le resultaría prácticamente imposible aprobar los Presupuestos. Debe creer que en esa nueva ronda electoral aumentaría sustancialmente el número de escaños a costa de Podemos. Y mientras tanto, sigue como presidente de Gobierno, que aunque en funciones, mantiene la poltrona, que es lo único que le importa.

Pero supondría una grave irresponsabilidad, que los españoles tuvieran que acudir a las urnas por cuarta vez en cuatro años para elegir Gobierno. La fragmentación política de España, con los vetos cruzados, los partidismos y personalismos, hacen inviable la formación de un Ejecutivo que pueda gobernar sin cortapisas. Pero, para ello, sería necesario reformar la Ley Electoral, lo que con Pedro Sánchez al frente del PSOE resulta imposible. La fórmula francesa de la segunda vuelta sería la solución a un problema que está atenazando la gobernabilidad, encrespando a la sociedad y desestabilizando la vida política.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es