13 de noviembre de 2019, 1:14:13
Deportes

ETAPA 4


Dauphiné. El ciclismo queda congelado: Froome se cae y se perderá el Tour de Francia

M. Jones

Además, Van Aert ganó la contrarreloj y Yates se colocó como líder de la general. Clasificaciones


Chris Froome tiene 34 años y una obsesión: ganar su quinto Tour de Francia y entrar en la senda de las leyendas. Pero la ambición se le está torciendo poco a poco. Su reinado en la Grande Boucle arrancó en 2013, cuando tomó las riendas tras relegar al olvido a Bradley Wiggins. Pero al año siguiente ya sufriría una fractura en la muñeca, en la cuarta etapa de aquella edición de la ronda gala. quedando eliminado de antemano. Su dominio sería retomado en 2015, 2016 y 2017, hasta que en el pasado curso sufrió un bajón provocado por los esfuerzos dejados en su triunfo en el Giro. En 2018 quiso reividicarse como un campeón que no se dopa y corrió demasiado antes de afrontar el reto francés.

Esta temporada, en cambio, no gozaba de ninguna presión. Más allá del crecimiento de sus compañeros de equipo, Geraint Thomas y Egan Bernal. En principio, a pesar de los pesares, partía como favorito del pelotón que tomará la salida en el Tour a partir del próximo 6 de julio. A su edad sabe que no le quedab demasiadas balas y por ello centró su preparaciión exclusivamente en llegar en plenitud para la exigencia que demandará un recorrido salpicado de Alpes y Pirineos. Como siempre.

Y todo iba sobre ruedas hasta este miércoles. Froome mejoraba su punto de cocción rodando en el Criterium Dauphiné, la prueba que usan, tradicionalmente, los gallos con aspiraciones en París para afilar su condición física. En cambio, en la cuarta etapa de esta competición, que planteaba una contrarreloj beneficiosa para su evolución anatómico, el británico de origen keniano se estrelló con un muro, cuando volaba en torno a los 60 kilómetros por hora.

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Con celeridad se supo las graves consecuencias del incidente. Era el kilómetro 11 de la crono y tenía una herida abierta en el fémur derecho. Cerca de la localidad de Saint-André-d'Apchon, en una carretera comarcal, se quedaron sus esperanzas paraeste año. De golpe, caída, mucho dolor y traslado al hospital más cercano. Cometió un error que le sacó de la Dauphiné y del Tour. El médico del Ineos Team -antiguo Sky-, sería claro con el terrible diagnóstico.

"Chris fue llevado al hospital de Roanne, donde los exámenes iniciales confirmaron múltiples lesiones, entre las que destaca la fractura del fémur derecho y del codo derecho. También ha sufrido fracturas en varias costillas. Ahora está siendo trasladado por vía aérea al Hospital Universitario de Saint-Etienne para recibir tratamiento adicional", declaró Richard Usher, regisnado galeno. Y el cerebro del equipo británico, Dave Brailsford, confirmaría lo evidente: su estella no tomará la salida del 6 de julio, en Bruselas.

Al parecer, el viento jugó un papel importante en la pérdida de control del ciclista, cuando afrontaba un descenso en el ecuador de la contrarreloj que circulaba en Roanne, en el centro de Francia. "Todo pasó en una parte descendente, a gran velocidad. Se ha golpeado contra un muro, es un golpe importante. La ambulancia intervino rápidamente y le atendió hasta que llegó un helicóptero para trasladarle a Saint-Eteinne", aclaró Brailsford, quien comprobó de primera mano cómo la asistencia de la ambulancia no bastaba y se tenía que llamar a un helicóptero con destino a un hospital, en Saint-Etienne. Y el director del equipo especificó que Froome trató de sonarse la nariz en plena bajada, ayudando al caos posterior.

Lo peor de todo es que el accidente tuvo lugar en la labor de reconocimiento del recorrido, ni siquiera en competición. "Es un accidente muy grave. Está claro que no podrá tomar la salida del Tour, estas lesiones necesitan un tiempo de curación bastante largo. Estaba en una condición magnífica para lograr una quinta victoria en el Tour. Hace tiempo que no le veía a ese nivel. Uno se prepara durante meses para preparar una carrera y todo se viene abajo", aseguaría un director en problemas. Ahora tiene que "movilizar al equipo porque han sufrido un importante traumatismo emocional". No sabe quién será su jefe de filas, si Thomas -defensor del título- y Bernal -pujante greario venido a más-. "Es demasiado pronto para saber cómo vamos a organizarnos, entre Geraint (Thomas) o Egan (Bernal)", sentenció.

Y, mientras Froome se hacía a la idea que la factura del billete para entrar en el club que forman Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain habrña de esperar, el joven belga Wout Van Aert (Jumbo Visma) alzó los brazos al batir a todos los especialista en la contrarreloj. Este corredor de 24 años, triple campeón del Mundo de ciclocross y que ya ha derribado la puerta de la élite en ruta, le metió 31 segundos a Van Garderen y 47 a Dumoulin. Y dejó a 49 segundos a Kruijswijk, 56 a Yates, 1.06 minutos a Fuglsang, 1.21 a Pinot, 1.23 al anterior líder Dylan Teuns y 1.36 a Nairo Quintana.

Su exhibición colapsó los focos, mientras que Adam Yates sobrevivía para acceder al primer puesto de la general, con sólo 30 segundos de ventaja sobre Aert. Así las cosas, el británico aventaja en 4 segundos a Teuns, en 7 a Fuglsang y en menos de 40 segundos quedan Kruijswijk, Pinot, Aert y Quintana. El francés Romain Bardet, esperanza local, fue el perjudicado y se quedó a 1:27. El ciclismo y esta carrera deberán tratar de recuperar la normalidad, tras el naufragio de Froome, este mismo jueves. Se despliega una etapa de 201 kilómetros entre Boën-sur-Lignon y Voiron, de camino a un Tour de Francia más abierto que nunca.

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