14 de diciembre de 2019, 20:43:59
Mundo

UNIÓN EUROPEA


Sánchez fracasa como negociador, pero coloca a Borrell al frente de la diplomacia europea

EL IMPARCIAL

Deja a los socialdemócratas europeos sin el mejor puesto de la UE.


No le han ido bien las negociaciones al presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez, para elegir al presidente de la Comisión Europea. Finalmente, la canciller alemana, Angela Merkel, se ha llevado el gato al agua y después de tres días de negociaciones en Bruselas para repartir los altos cargos de la Unión Europea, ha conseguido que los líderes europeos hayan nominado a la actual ministra de Defensa alemana, la conservadora Ursula von der Leyen, como nueva presidenta de la CE durante los próximos cinco años.

Fracasa de esta manera Sánchez en su intento de conseguir una presidencia socialdemócrata para Frans Timmerans, pero si es un éxito, sin embargo, para España que el ministro de Exteriores español en funciones, Josep Borrell, figura de prestigio y con experiencia, haya sabido ganarse el puesto como vicepresidente de la CE y alto representante para la Política Europea de la UE.

Los Veintiocho designaron también al primer ministro belga, el liberal Charles Michel, como presidente del Consejo Europeo; y a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), la francesa Christine Lagarde, como presidenta del Banco Central Europeo (BCE).

Si el Parlamento Europeo (PE) respalda por mayoría absoluta la nominación de Von Der Leyen, de 60 años, se convertirá en la primera mujer en presidir la Comisión Europea desde el próximo 1 de noviembre hasta el 31 de diciembre de 2024, del mismo modo que Lagarde, de 63 años, sería también la primera mujer al frente del BCE, si bien en su caso la opinión de la Eurocámara es sólo consultiva.

El Parlamento Europeo también tiene que aprobar el nombramiento de Borrell, de 72 años, pero no el de Michel, de 43 años, pues es potestad exclusiva del Consejo, institución que representa a los Estados miembros de la UE. El puesto de presidente socialdemócrata de la Eurocámara podría recaer sobre el eurodiputado búlgaro y actual presidente del Partido Socialista Europeo (PES), Sergueï Stanichev, para satisfacer a los países del este y mantener el equilibrio geográfico que, junto al de género y al político, eran los tres criterios principales en el reparto de cargos.

Los nuevos altos cargos de la UE sustituirán al conservador luxemburgués Jean-Claude Juncker en la CE, al conservador polaco Donald Tusk en el Consejo, a la socialdemócrata italiana Federica Mogherini como jefa de la diplomacia europea y al italiano Mario Draghi en el BCE. La presidencia de la Comisión Europea y del alto representante para la Política Exterior tienen un mandato de cinco años, la del Consejo de dos años y medio renovables y la del BCE de ocho años.

Falta por decidir quiénes ocuparán la presidencia del Parlamento Europeo, que será repartida, recayendo la primera mitad de la legislatura los socialdemócratas y la segunda en los conservadores, que nominarán al alemán Manfred Weber.

La canciller alemana, Angela Merkel, agregó en conferencia de prensa al término del Consejo Europeo que el socialdemócrata alemán Frans Timmermans, actual vicepresidente primero de la CE, mantendrá el puesto mientras que otra de las vicepresidencias del Ejecutivo Comunitario será para la actual comisaria europea de Competencia, la liberal Margrethe Vestager.

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