19 de noviembre de 2019, 11:39:55
Sociedad

UNIVERSIDAD CARLOS III


TEO, el robot humanoide español que se comunica en lengua de signos

E.I.


Científicos de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) han desarrollado un humanoide - bautizado TEO - que puede comunicarse en lengua de signos.

La investigación ha consistido en 'enseñar' a un robot la lengua de signos, para lo que ha sido necesario combinar la inteligencia artificial, las redes neuronales o la visión artificial, además de unas manos robóticas sub-actuadas.

“Una de las principales novedades de esta investigación es que hemos juntado dos grandes partes de la robótica: los sistemas complejos (como las manos robóticas) y la interacción y comunicación social”, explica uno de los investigadores, Juan Víctores, del Robotics Lab del departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la UC3M.

Lo primero que han hecho estos científicos ha sido indicar, a través de una simulación, la posición concreta de cada falange para representar determinados signos. Después, explica la Carlos III en un comunicado, trataron de representar esta posición mediante la mano robótica, intentando que los movimientos fuesen similares a los que podría realizar una mano humana.

“El objetivo es que queden parecidos y, sobre todo, naturales. Para ello, se prueban varios tipos de redes neuronales para que modelen esta adaptación y, así, elegir aquella que logre hacer los gestos de forma comprensible para las personas que se comunican con la lengua de signos”, explican los investigadores.

Por último, los científicos han validado el funcionamiento del sistema interactuando con potenciales usuarios finales. “Las personas sordas que han estado en contacto con el robot han mostrado un 80 por ciento de satisfacción, con lo cual la respuesta ha sido muy positiva”, indica Jennifer J. Gag, otra de las investigadoras.

De momento, TEO ya maneja el alfabeto dactilológico, que es el abecedario de la lengua de signos, además de un vocabulario muy básico que tiene que ver con las labores del hogar.

Uno de los retos a los que se enfrentan ahora para seguir desarrollando este sistema es “elaborar gestos más complejos, con frases completas”, explican los científicos.

El objetivo más amplio es que este tipo de robots puedan convertirse en asistentes del hogar, que puedan ayudar a planchar (TEO también lo hace), a doblar la ropa, servir la comida e interactuar con los usuarios en ambientes domésticos.

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