20 de noviembre de 2019, 3:03:59
Deportes

FINAL


Wimbledon. "Como en 2008, volveré a verla y pensaré que no estuvo tan mal"

EL IMPARCIAL

Roger Federer se ha mostrado resignado tras perder con Djokovic en la final más larga de la historia del Grand Slam británico.


Roger Federer volvió este domingo a escribir una página especial y única en la historia del tenis. Participó, junto a Novak Djokovic, en la final más larga que jamás se ha jugado en Wimbledon. Eso sí, ese honor no le ha sabido precisamente a gloria, pues ha perdido. Lo mismo le ocurrió en 2008, cuando fijó la otra plusmarca de duración en un duelo por el título en el All England Club. Aquella vez también cayó derrotado, contra Rafael Nadal y en el llamado 'partido del siglo'.

Pues bien, en la ceremonia de entrega de trofeos sacó un golpe de humor para capear el sabor de la derrota. La periodista de la organización le puso sobre la mesa lo histórico de la cita recién jugada, tildándola de un "momento inolvidable" para el deporte de la raqueta. "Bueno, yo trataré de olvidarlo", respondió, con media sonrisa, un Federer irónico y que se ganó la ovación de la tribuna que tanto le admira. No obstante, nadie ha ganado más en esa pista que el helvético.

Ya en la sala de prensa, con más pausa para responder, le comentaron el hecho de haber perdonado dos bolas de campeonato ante el serbio. Rozó su noveno título británico. "Intentas olvidar y coger las cosas buenas de este partido que son muchísimas. Es como en 2008. Volveré verlo y pensaré que no estuvo tan mal después de todo. Por ahora duele, como debería, como cualquier derrota aquí en Wimbledon", comentó como apertura la leyenda del tenis.

"Soy muy fuerte en pasar página porque no quiero estar deprimido por lo que ha sido en realidad un grandísimo partido de tenis", añadiría antes de comentar que "no sé si perder por un triple 6-2 es mejor que esto. Al final, no importa. Puede que te sientas más decepcionado, triste o enfadado. No sé lo que siento ahora. Solo siento que ha sido una increíble oportunidad perdida. Es algo que no puedo creerme". Estaba claro que necesitaba marcharse para deglutir la decepción.

Finalmente, le preguntaron por aquella final de 2008 ante Nadal. El viernes fue Federer el que eliminó al español en las semis jugando un tenis brillante. Pero este domingo no supo cómo dominar el duelo ante Djokovic y lo acabaría pagando. "Ha sido un final épico, ajustado. Claro que hay similitudes, pero hay que rebuscar en ello. He perdido las dos veces, esas es la única similitud que veo", sentenció antes de levantarse y comenzar un merecido descanso.

Por otro lado, Djokovic se mostró complacido con el rendimiento y el éxito logrado. No obstante, ha ganado tres de los últimos cuatro Grand Slams, una barbaridad que le destaca como el mejor jugador del mundo en 2018 y 2019. "Parece que me estoy acercando, pero ellos también están ganando Grand Slams", analizó el balcánico sobre la circunstancia estadística de su aproximación al palmarés de Nadal y Federer en cuanto a grandes torneos.

"Nos estamos complementando. Nos estamos haciendo crecer y evolucionar y seguimos en este juego. Creo que esos dos tipos, probablemente sean una de las mayores razones por las que sigo compitiendo a este nivel. El hecho de que hayan hecho historia en este deporte me motiva también a mí, me inspira a intentar hacer lo que ellos han hecho, lo que han logrado, e incluso más", puntualizaría el cinco veces ganador en Wimbledon nacido en Belgrado.

Y preguntado por la posibilidad de remontar y superar a los otros dos iconos del tenis con los que compite por la acumulación de Grand Slams explicaría que "si voy a ser capaz de hacerlo o no, no lo sé. Quiero decir, no veo la edad como una restricción de ningún tipo para mí, al menos". "Lo que dije en la cancha, lo dije en serio: Roger realmente me inspira con su esfuerzo a su edad", comentó Djokovic. "Depende de cuánto tiempo vaya a jugar, si voy a tener la oportunidad de hacer el histórico número 1 o los Slams. Depende no sólo de mí mismo, depende de las circunstancias de la vida", remataría.

Se iría satisfecho, visiblemente cansado, con un trofeo más que refuta la legitimidad rotunda de su renacer para el tenis. Las lesiones parecieron jugarle una mala pasada mental, pero el Djokovic actual ha crecido como ser humano y está mejor preparado psicológicamente. Hoy lo demostró en la hierba y fuera de ella. Así se marchó del recinto, diciendo esto: "No sólo soy tenista, soy padre y marido. Tienes que equilibrar las cosas. Obviamente necesitas que se den las circunstancias adecuadas, el apoyo adecuado para que las cosas se desarrollen de la manera correcta",

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