23 de octubre de 2019, 14:33:39
Deportes

LOS HORARIOS DE LIGA, ÚLTIMO CAPÍTULO DEL ENFRENTAMIENTO ENTRE AMBOS


Rubiales-Tebas: el juego sucio rige el fútbol español

Javier Nuez

La guerra entre los dirigentes de la LFP y la RFEF pone al fútbol español en la picota.


El enfrentamiento por los horarios de Liga entre LFP y Real Federación Española de Fútbol (RFEF) vuelve a encender la mecha de una guerra que no cesa entre los dirigentes de ambas entidades.

La resolución judicial de este viernes no es sino un capítulo más de la guerra entre Javier Tebas (LFP) y Luis Rubiales (RFEF). Una lucha de egos con el fútbol español como rehén y con las cuotas de poder como telón de fondo.

Esta batalla ya se ha cobrado varias víctimas. La primera, Julen Lopetegui, diana de la primera decisión de calado de Luis Rubiales al mes de ser elegido presidente de la RFEF. En cuanto empezó el runrún en la prensa deportiva española desde que se supo que sería el nuevo entrenador del Real Madrid, Rubiales quiso dejar clara su posición de mando con una destitución inexplicable a escasas horas del comienzo del Mundial de Rusia.

El verano continuó con el encendido de la primera mecha entre ambos dirigentes: partidos de Liga fuera de España. La idea de Tebas era llevar un Girona-Barcelona a Miami que sirviera de promoción para el campeonato en un mercado en auge. Sin embargo, Rubiales se negó en banda.

La actitud de Rubiales chocaba con su propio criterio, pues antes había acordado que se disputara la Supercopa de España a partido único y en Tánger, pese que el Sevilla, uno de los implicados, no quería jugar en Marruecos. Para esta temporada, también quedó aprobado un nuevo cambio para dicho torneo: entre cuatro equipos y en el extranjero, además de posponerse a enero de 2020.

Por su parte, Tebas, al mando de la LFP, instauraba las polémicas nuevas fechas de juego tras renegociar los derechos televisivos de Primera y Segunda de manera conjunta: se jugaría los viernes y los lunes. Esto supuso soliviantar los ánimos de las aficiones de los clubes que no disputaban competiciones europeas, ya que serían los que deberían jugar en dichos horarios.

Si los viernes y los lunes sentaban mal al público, Tebas tenía una solución: multar a los clubes que permitieran gradas vacías en el plano que saliera en cámara.

Otra de las decisiones polémicas de Tebas, que no reniega de su pasado en Fuerza Nueva y reconoce ser votante de Vox, choca con la idea de libertad de expresión. En las entrevistas a pie de campo al finalizar los partidos está prohibido preguntar nada que perjudique a la competición. La marca es lo primero.

Cuotas de poder

De fondo, esta lucha refleja los intentos de Rubiales de igualar la balanza de poder entre RFEF y LFP, una historia que para comprenderla, hay que remontarse a 1984.

Ese fue el año en el que los clubes de Primera y Segunda División se unieron para crear su patronal, la LFP, ante sus discrepancias con la manera de gestionar el fútbol profesional por parte de la RFEF. En ese momento se dividían las competencias. Para la LFP: Primera, Segunda, sus horarios y hasta la marca del balón. Para la RFEF: Segunda B, Tercera, árbitros, Copa y Supercopa.

¿Y los derechos televisivos? Hasta hace poco, cada club negociaba por separado sus propios acuerdos, pero con la llegada de Tebas a la presidencia, el oscense logró uno de sus principales objetivos: negociar los derechos en un solo bloque.

Es decir, la LFP pasa a gestionar un montante que, para el período 2019-2022, asciende hasta los 3.421 millones de euros.

El presupuesto para 2019 de la RFEF, por su parte, asciende a los 225 millones de euros, de los cuales 8,1 son procedentes de la LFP y unos 58,5 de los diferentes derechos audiovisuales de sus competiciones.

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