15 de octubre de 2019, 21:41:05
Deportes

JORNADA 1


El Barcelona de Griezmann empieza pinchando ante el Athletic | 1-0

M. Jones

Los vascos fueron mejores hasta que les duró el fuelle y los catalanes no supieron hacer caja en la reanudación. Aduriz decidió y la ausencia de Messi, trascendental. Por M. Jones


San Mamés inauguró LaLiga 2019-20 con un clásico del fútbol español. El Athletic recibía al Barcelona para abrir el apetito de todos los aficionados al balompié internacional. Se trataba de la puesta en escena del ambicioso proyecto catalán en pos de la reconquista de la Liga de Campeones, con Antoine Griezmann como principal reclamo. Visitaban los defensores del título una plaza que se les ha dado bien, pero el conjunto vasco se ha tornado en muy rocoso desde la llegada de su actual técnico y las cosas no se desarrollarían según sugirieron los pronósticos.

Gaizka Garitano reprodujo el esquema consistente en defensa que le es característico, con Yuri y Capa como carrileros largos, Unai López como ancla medular y De Marcos, Raúl García, Muniáin e Iñaki Williams comandando la pretendida verticalidad. Habrían de esperar turno nombres potentes como Aduriz o Beñat en favor de la apuesta por el físico y el vértigo. Los rojiblancos se la jugaban a tratar de tú a tú al candidato a todos los títulos en su estreno liguero.

Ernesto Valverde, en su caso, tuvo que lidiar con las bajas de Lionel Messi y Arthur. Y lo hizo dejando en la banca a Busquets y a Rakitic. La retaguardia lucía conocida, pero en el ecuador del terreno competiría De Jong como pivote, acompañado por los interiores Aleñá y Sergi Roberto. El órdago arriesgado del 'Txingurri' se redondeaba con un triente resplandeciente: Griezmann, Luis Suárez y Dembèlè ejercerían de puñales, con Jordi Alba y Semedo asomando en los costados.

Y no tardaron los visitantes en comprobar el envés de lo improvisado de su centro del campo titular. Saltaron al verde con un ratio menor de intensidad que los vizcaínos y casi lo pagaron. Trataron de jugar en estático y controlar la posesión, pero sucumbirían buena parte del primer acto ante el ejercicio jerárquico de presión bilbaíno. Como si del Liverpool se tratara, las líneas muy adelantadas locales ahogarían la salida del cuero combinada culé. Y Stegen hubo de amanecer temprano para sostener a su desorientada delegación.

Los relámpagos tras recuperación del Athletic agujereaban a la mala transición defensiva catalana. La ausencia de energía en el achique de Griezmann, Suárez y Dembelè entregaba a los vascos escenarios para buscar el golpeo rápido hacia el ataque. Con Iñaki Williams como faro. Y el delantero amortizó las facilidades probando a Stegen en el séptimo minuto y en el 15. El alemán salvó a los suyos con una reacción de mérito y frenando un mano a mano con el '9' indetectable para Piqué y Lenglet.

No sacó la cabeza el Barcelona hasta que un error en la cesión de Unai López a su portero fue interceptada por Luis Suárez. El charrúa pescó la redonda y el renqueante goleador estrelló el regalo en la madera. Unai Simón, que salió a la desesperada, nada había podido hacer. Sería esa la última intervención del punta americano, que se retiró de la cancha por molestias en un gemelo. Dejó su lugar para Rafinha -minuto 37- y fue precisamente el brasileño, que está en la rampa de salida del club del Camp Nou, el que portó las mejores opciones atacantes de su colectivo, apostado en la banda zurda y dibujando diagonales con su zurda. Antes del descanso, de hecho, descerrajaría un latigazo que desvió Simón con una parada muy meritoria.

Mas, estos acercamientos visitantes no significaron más que una anécdota dentro del pentagrama global: se jugaba una lucha de estilos en la que el Athletic impuso su ley anatómica y de tempo ardoroso. No obstante, antes de emprender el camino a vestuarios lo intentarían Unai López -dos remates desde larga distancia- y Raúl García -a centro de Capa-. Perdonaron los dos contendientes y Valverde leyó el mal desempeño coral de sus futbolistas e intervino. Dejó en la caseta a Aleñá para colocar a Rakitic como doble pivote -al lado de De Jong-. Griezmann y Dembèlè habían pasado totalmente desapercibidos, víctimas de la imposibilidad de asociarse con criterio del Barça.

En cambio, en la reanudación se plasmaría la pizarra del 'Txingurri' de manera más explícita. La idea de resistir y plantear un partido largo para morder cuando el rival está cansado cobró fuerza. Ese cauce le ha llevado a amontonar títulos en la Ciudad Condal e iba a buscar una repetición victoriosa. Dio un paso al frente su esquema y otro atrás el de Garitano. En el inicio del segundo tiempo, con la pelota circuclando más rápido, desapareció la presión vizcaína y reclamaron la escena los atacantes blaugranas.

Le tocaba evidenciar capacidad de sufrimiento a un Athletic que venía de no perder en las doce jornadas previas disputadas en 'La Catedral'. Y el trabajo se les acumularía. Rafinha aglutinaría la atención y Rakitic conectaría dos lanzamientos casi consecutivos. Dembélé se desperezó en banda y alimentaría las llegadas del croata y otra del brasileño, que rozó la diana. Pero el renovado respingo de la concentración y brillantez culé no duraría, degenerando su mando en tramos de ida y vuelta densa, falto de concreción en tres cuartos de cancha.

Así las cosas, en el desenlace se bregaría bajo el paraguas de la incertidumbre. Griezmann nunca marcó diferencias -como falso nueve- y la labor de Sergi Roberto como mediapunta -decisión técnica un tanto incomprensible- sería rebatida por su arquitecto. Entraron Sancet, Carles Pérez, Beñat y Aduriz -por De Marcos, un gris Sergi Roberto, Unai López y Williams- y la impotencia para traducir el control de la pelota en peligro volvió a contaminar a los visitantes. Sólo Rakitic -minuto 70- y Rafina -minuto 79- inquietarían a Unai Simón. Sin Messi, el vigente campeón fue presa de los males bien conocidos en este lustro -con y sin balón- y, para más inri, Aduriz les condenó a la depresión inesperada cuando conectó una tijera atronadora -minuto 89, segundos después de pisar el césped por ver primera- que dejó los tres puntos en casa y decretó el paroxismo rojiblanco. Sonrojando, bien temprano, al que fuera su entrenador.


- Ficha técnica:

1 - Athletic Club: Unai Simón, Capa, Unai Núñez, Yeray, Yuri; Dani García, Unai López (Beñat, m.80); De Marcos (Sancet, m.66), Raúl García, Muniain; y Williams (Aduriz, m.88).

0 - FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Sergi Roberto (Carles Pérez, m.76), De Jong, Aleñá (Rakitic, m.46); Dembélé, Luis Suárez (Rafinha, m.37) y Griezmann.

Gol: 1-0, m.89: Aduriz.

Árbitro: Del Cerro Grande (Comité Madrileño). Mostró tarjeta amarilla al local Unai Núñez (m.64) y al visitante Piqué (m.60).

Árbitro VAR: Hernández Hernández (Comité de Las Palmas).

Incidencias: partido con el que se inauguró el curso 2019-2020 de la LaLiga Santander, presenciado en San Mamés por 47.693 espectadores, según cifras oficiales. Se guardó un minuto de silencio y los jugadores del Athletic portaron brazaletes negros en memoria del legendario exjugador del Athletic Koldo Aguirre, fallecido el pasado 3 de julio, cuya viuda e hijas estuvieron en el palco. En el descanso, el club bilbaíno homenajeó a su equipo femenino, que el pasado miércoles conquistó el Trofeo Ramón de Carranza en su primera edición femenina.

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