26 de julio de 2021, 14:53:16
Cultura

CINE


El director Pedro Almodóvar, "León de Oro" honorífico de la Mostra de Venecia

EL IMPARCIAL

Emocionado en la entrega, apuntaba: "El cine ha sido mi vida y no concibo lo que me queda de ella sin hacer películas"


El director de cine manchego, Pedro Almodóvar, ha recibido este jueves el "León de Oro" honorífico de la Mostra de Venecia. El que ha sido considerado como el "director español más importante desde Luis Buñuel" ha explicado muy emocionado: "El cine ha sido mi vida y no concibo lo que me queda de ella sin hacer películas".

Ha alabado la industria española, "modesta pero llena de talentos", y tuvo àlabras de agradecimiento para todas sus estrellas llamándolas por su nombre de pila: Penélope, Marisa, Carmen o Antonio: "No he pretendido cambiar el mundo, sino narrar el mío con libertad e inocencia".

Antes, en una multitudinaria rueda de prensa, ha explicado que lo hace "muy emocionado", ya que fue en este festival italian donde tuvo su debut internacional en 1983 con 'Entre tinieblas'. Exactamente, ha dicho: "El León de Oro es un premio importantísimo y tratándose de Venecia, donde nací como director, siento una emoción muy especial".

Tiempo después regresaría con 'Mujeres al borde de un ataque de nervios' en 1988, con el que ganó el premio al Mejor Guión. Sobre la selección de esta primera película en la sección "Mezzogiorno-Mezzanotte", el cineasta afirmó que fue "un milagro", porque al presidente del jurado de la 40ª Mostra, Gian Luigi Rondi, de la Democracia Cristiana, le parecía una historia "muy obscena". "Afortunadamente los problemas con Rondi trascendieron a la prensa y fue imposible sacarla de la sección y provocó la empatía generalizada en el festival y en la prensa", rememoró.

También recordó cuando compitió en la Selección Oficial con esta cinta, que finalmente no obtuvo el mayor galardón a pesar de que le expresaron personalmente su admiración dos miembros del jurado. Su llegada a Venecia con el reparto de actrices le hizo sentir orgulloso en aquel momento: "Volvimos en el 88 con 'Mujeres al borde de un ataque de nervios' y lo recuerdo como una gran fiesta todo el tiempo. La rueda de prensa fue casi como si estuviésemos en un teatro haciendo una comedia. Ganamos el premio al mejor guion y todos los recuerdos de las actrices son maravillosos porque representaban a una España ultramoderna. La imagen que tengo en la cabeza - ha añadido- es la de Loles, Rossy, Carmen Maura, Julietta y Chus, que eran un grupo muy moderno".

Precisamente sobre los cambios sociales en España con la llegada de la Democracia, Almodóvar ha recordado: "En el momento que empecé a hacer cine no hablábamos de diversidad pero la vida era muy diversa, sobre todo en los años 80 que España despertaba de una dictadura de 40 años. Lo más importante del pueblo fue perder el miedo y la libertad tan extraordinaria que gozábamos cada uno de los ciudadanos".

El director ha explicado que sus películas han demostrado que esa democracia es de verdad: "Con el poder de ser director impuse todas las orientaciones sexuales. Porque como autor de lo único que me siento responsable es de cómo son los personajes de los que hablo. Con ese poder a todos mis personajes les he dado una autonomía moral fueran travestis, monjas, etc. Lo que más me fascinaba era el cambio que se producía en España. Mi gran nutriente era la calle, la gente joven y la noche madrileña. Era una gran Universidad para los que la vivimos. El resultado de ese momento, la democracia española, son mis películas. Mis peliculas demuestran que la democracia española era real".

Justicia poética

Aunque no se llevó el principal premio, Almodóvar siente que este "León de Oro" honorífico a su trayectoria es una cuestión de "justicia poética" por el que no se llevó con aquella película: "Si vives lo suficiente, el tiempo te da la razón -ha añadido el manchego-. Recuerdo que en 1983, cuando presentamos aquí Entre tinieblas, Sergio Leone, que era el Presidente del jurado, y Lina Wertmüller me dijeron que mi película era la mejor, que era el cine que querían promocionar. Pero no me lo dieron. Por eso siento como que, 31 años después, me están dando el León de oro que merecía en 1983 y creo que eso es un acto de justicia poética".

Por otro lado, reivindicó la temática de su cine, la defensa de la libertad sexual y de la diversidad, que a su parecer fue fruto de su afán por plasmar aquel país que salía de la dictadura en 1977: "Para mí era la vida misma", reconoció. "Mi gran nutriente era la calle, me rodeaba de gente muy joven, y la noche. La noche madrileña era interminable, divertida, como una gran universidad en la que yo me formé. Resultado de ese momento, de la democracia española, son mis películas. Demuestran que la democracia española desde el 77 era real, yo era una demostración de ello", sostuvo.

Un estilo propio

Al respecto del estilo que le ha caracterizado y que le ha hecho siempre inconfundible, el director manchego ha asegurado que nunca le ha preocupado tener un estilo propio: "Cuando empecé a hacer cine no tenía ni idea del lenguaje cinematográfico. No pensaba nunca en el estilo. Mi única preocupación, por inseguridad, era que la historia se entendiera. Desde mi tercera película, Entre Tinieblas, la que vino a Venecia, ya tenía todos los elementos. Es ahí cuando empiezo a ser consciente del lenguaje cinematográfico y a enamorarme de él. Pero nunca he estado preocupado por tener un estilo propio. Si eso pasa ha sido por casualidad. El poder de ser director hace que las historias nazcan de mí y las realizo con total libertad y del modo más independiente, nunca pienso en el mercado ni en el público. Si tengo un estilo es resultado de esas circunstancias".

El color, tan característico de su cine es una crítica reactiva al lugar donde nació: "El uso del color en mis películas demuestra mi nostalgia por las primeras que vi en Technicolor, con colores muy birillantes e incluso vivos, que se debían a una cuestión de química, a como se revelaban las películas. Siempre he buscado el Technicolor de mi infancia. El color también es una reacción en contra del lugar donde nací. La Mancha que recuerdo era un país conservador casi calvinista. Se veía poco color en la ropa de la gente y en la propia región, muy árida. Era lo contrario a lo que sentía. Por eso mis películas son coloristas y barrocas, porque la Mancha es un lugar muy severo, con muy poco color. Mi color es una reacción a lo que yo vi en mi infancia. No recuerdo haber visto el color rojo. Solo recuerdo el color negro de las mujeres porque llevaban luto durante décadas. Iban acumulando muertes de maridos, hijos, padres...."

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