15 de diciembre de 2019, 23:45:10
Deportes

MUNDIAL DE CHINA


La selección española de baloncesto, de oro

M. Jones

Lección de la selección nacional, que conquistó su segundo oro mundialista con la defensa como protagonista. Doblegó a Argentina por un contundente 75-95.


"Tenemos que estar preparados para otro partido a cara de perro. Estamos bastante ocupados todo el día dándole vueltas un poquito y, cuanto más los vemos, más sube nuestra sensación de que va a ser un partido muy, muy complicado", declaró Sergio Scariolo en la previa de la final del Mundial de baloncesto, al serle cuestionado su pálpito sobre el duelo contra Argentina por la medalla de oro. Acertaría en el diagnóstico el seleccionador, pues ambos conjuntos habían arribado a este peldaño por mor de su sudor, compromiso colectivo y pauta física. Y por las inesperadas explosiones de juego de Marc Gasol y Luis Scola en semifinales -ante Australia y Francia, respectivamente-.

Se planteaba un duelo que examinaría la competitividad y consistencia mental de dos plantillas con las que pocos contaban para estas lides. Este domingo comparecieron en el Wukesong Sport Center de Pekín bloques que sobrevivieron a las sorpresas que deparó el campeonato -Estados Unidos y Serbia, favoritos, fueron sepultados antes de lo previsto-, legitimando su avance entre sendos relevos generacionales atinados, corazón y la clase inalterable de peones como Gasol, Scola, Ricky Rubio, Facundo Campazzo, Sergio Llull y Nicolás Laprovittola. Por todo ello, la pugna en pos del primer título mundialista argento o el segundo español se desarrollaría con las espadas en alto. Sin pronósticos claros.

Sobre el papel se vería un devenir comprimido, no en vano saltaron a la cancha la dos defensas más rocosas vistas en China. Y el telón se alzó con un movimiento táctico inteligente de Scariolo: sentó a Claver y colocó en el quinteto titular a Pierre Oriola. El agujero en el rebote defensivo experimentado el viernes conllevó este intento de sutura, que además serviría para anular por completo a Scola. Así, la hiperactividad nacional trazó un 7-0 de inicio -canastas de Oriola y Rubio, y triple de Marc-. Le costaba mucho a los pupilos de Sergio Santos Hernández anotar con fluidez y un dos más uno de Juancho, con rebote ofensivo, fijó el marcador en un 2-12 (minuto 2:52).

Mas, los argentinos, batalladores como nadie, tomarían la escena partiendo de dos triples seguidos de Brussino (que llevaba todos los puntos de su equipo) y hasta un parcial de 11-0 que ajustó el electrónico (13-14, minuto 8:40). Había remitido el resuello nacional y Campazzo podía correr, en plenas rotaciones. Sin embargo, España no querría soltar el timón del ritmo y desde la superioridad en el rebote y la mala puntería rival volvería a poner el lazo. Un triple y dos tiros libres de Pau Ribas rompieron el bloqueo anotador sobrevenido y Willy Hernangómez (mejorado con respecto al envite australiano), con un mate en transición, devolvió el parcial sufrido. Arribando al primer descanso con un serio 14-23.

Argentina leyó la necesidad de subir la exigencia anatómica, pues Scola no había estrenado su casillero. Pero se topó ese plan con la coralidad de esfuerzos y de elementos atacantes del campeón mundial en 2006. Rudy descerrajó un triple que estableció los dos dígitos de ventaja (14-26) y Willy amplió a 5-0 el parcial inicial. El desacierto exterior americano no frenó, al tiempo que Rudy encajaba otro tiro de tres, para una brecha de más 17 puntos (minuto 12:48). Se estaba escapando, con justicia, el escuadrón con más recursos en la ofensiva. Por ello despertaría Laprovittola con un triple y dos canastas (21-31, minuto 15), pero Llull y Willy congelaron el respingo (21-35).

El ratio de rebotes de la estrategia específica de Scariolo casi doblaba al de su oponente y ese dato, sumado a la energía defensiva, arrinconaba a esfuerzos individuales a sus contrincantes. Fue Campazzo el que intentó maquillar los desequilibrios alzando las revoluciones, dirigiendo y anotando (27-35). En cambio, aunque Laprovittola se situaba en el rol de máximo anotador, el intercambio de canastas desembocaría en el descanso con un descriptivo 31-43. El ejercicio autoritario nacional, de solidaridad y concentración superlativas, había golpeado a la mentalidad rival. Por ello, 'Oveja' Hernández pidió tiempo con tres segundos por jugarse antes del intermedio. Ansiaba localizar un revulsivo en sus subordinados. De hecho, la estadística resultaba clarificadora: 33% en triples, por el 27% argentino, 10 a 26 en rebotes, 13 a 9 en asistencias. España gozó de 12 posesiones más, gracias a sus ocho rebotes ofensivos más que los americanos. Y tuvo tres pérdidas menos.

Con ese paisaje halagüeño faltaba por aparece el torrente de juego de Marc Gasol. El pívot se instauró como faro en el tercer cuarto. Dos tapones, tiros libres y asistencias del catalán dispararían el margen español de nuevo, de salida (33-47, minuto 21:50). El jugador de los Raptors se convirtió en el go-to-guy y desde su IQ se acumularían de faltas los impotentes argentinos. Y se tocaron los 22 puntos de colchón con una asistencia clarividente de Rubio a Juancho y otra de Marc a Ricky (33-55, minuto 23:40). Padecía una Argentina negada en ataque y sin soluciones en defensa -en bonus antes de la mitad del cuarto-. Sólo un triple de Deck y otro de Campazzo sacaron del hoyo a su camarín (39-55, minuto 25). Y Scariolo paró el partido ante la amenaza de recorte de diferencias.

La rotación fijó a Llull como ancla y el balear creció en importancia desde esa tesitura. Su astucia con respecto a las faltas devolvió los 20 puntos de abismo (39-60, minuto 26:25) y el dibujo español pudo gestionar la alternancia de aciertos postrera con un 47-66 tranquilizador, desde el que se jugarían los últimos 10 minutos. Luis Scola había metido su primer punto a 3:29 del final del tercer periodo, con tiros libres. Fue sepultado por las coberturas de un derroche defensivo que en este punto había colocado ya siete tapones (contra el único puesto por los latinoamericanos). Y el cuarto periodo nació con un cambio de remo: España atacaría agotando la posesión, consumiendo segundos.

Willy Hernangómez se hizo grande en ambas fases (49-68, minuto 31:46) y en Argentina amanecería su braceo final de la mano de un Deck portentoso en ataque. Campazzo no conseguiría entrar en su normal rendimiento, trompicado ante la sabiduría defensiva del perímetro, mas dos pérdidas seguidas nacionales depararon un triple de Laprovittola y una penetración de Deck (54-68, a 7:25). Scariolo, atento y cauto, paró el crono. No estaba permitida la relajación ante la presión americana a toda cancha. Lo refrendó el 7-0 (56-68) que promocionó un mal ataque, culminado por air ball de Llull. El seleccionado albiceleste multiplicaría la importancia del físico, en la intentona por detectar una ruta hacia el empate.

Pero no desestabilizarían a una España que aguantó el arreón. Ricky enfrió con una suspensión, con Marc de vuelta; Llull forzó un dos más uno ante Scola para respirar otra vez (58-73, a 6:07); y un triple de Juancho desde la esquina (59-76, a 5:34) parecería sentenciar, antes de la primera canasta en juego de Scola. Deck llamaría a la puerta con un dos más uno -que eliminó a Juancho- y una pérdida de Ricky dio oxígeno a los argentinos (66-78, a 4:59), cuando Pau Ribas también sería eliminado al mandar a Laprovittola a la línea personal (68-80, a 4:29). Era el momento de inflexión, se habían perdido tres balones en pocos minutos. No se despegaba el adn competitivo argentino, pero Marc empezó a perforar provocando faltas para ampliar la distancia y pausar las pulsaciones (68-82, a 3:41). Finalmente, Llull, Deck y Gasol se repartieron los puntos (70-90, a 1:57) antes de que entraran en pista Rabaseda, Colom y Beiran, en un homenaje a aquellos que se sacrificaron en las Ventanas FIBA que sembraron este éxito. Como en 2006, el oro vino a través de una paliza.



- Ficha técnica:

75 - Argentina (14+17+16+28): Facundo Campazzo (11), Nicolás Brussino (8), Patricio Garino (-), Marcos Delía (2) y Luis Scola (8) -quinteto inicial-, Tayavek Gallizzi (-), Nico Laprovittola (17), Gabriel Deck (24), Luca Vildoza (2) y Máximo Fjellerup (-) y Agustín Caffaro (-) y Redivo (3).

95 - España (23+20+23+29): Ricky Rubio (20), Rudy Fernández (11), Juancho Hernangómez (11), Pierre Oriola (6) y Marc Gasol (14) -cinco titular-, Pau Ribas (5), Víctor Claver (2), Willy Hernangómez (11) y Sergio Llull (15), Rabaseda (-), Colom (-) y Beiran (-).

Árbitros: Cristiano Maranho (BRA), Yohan Rosso (FRA) y Steven Anderson (USA). Eliminaron por faltas a Pau Ribas y Juancho Hernangómez por España y a Nico Brussino por Argentina.

Incidencias: final del Mundial de China disputada en el Wukasong Sports Center de Pekín ante unos 18.000 espectadores que llenaron el recinto. Asistió al partido el ministro español de Cultura y Deporte, José Guirao.
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