20 de noviembre de 2019, 20:56:51
Sociedad

TECNOLOGÍA


Snowden: "La manipulación humana superará los límites de la imaginación"

Eduardo Villamil

Seis años después de sus filtraciones sobre el espionaje masivo de la NSA, el ex espía aboga en sus memorias por "tomar el control sobre nuestros datos personales".


En el año 2013, Edward Snowden sorprendería al mundo entero con sus reveladoras filtraciones sobre el espionaje masivo que estaban llevando a cabo los servicios de Inteligencia de Estados Unidos. Tras trabajar durante siete años para agencias como la CIA (Agencia Central de Inteligencia) o la NSA (Agencia de Seguridad Nacional), este joven administrador de sistemas descubrió que estas y -seguramente- otras agencias gubernamentales, habían instaurado un secreto sistema de vigilancia con el que podían "leer cada correo electrónico, escuchar cada llamada y entrometerse en los rincones de la vida privada de todos y cada uno de los ciudadanos del mundo". Una tecnología que dejaba el Gran Hermano de Orwell en un mero juego de niños.

Conmocionado por sus hallazgos, Snowden, que se consideraba cómplice de estas actividades, decidió dar un paso al frente y contar al gran público la "dimensión de los abusos" que su país había estado perpetrando de forma impune, masiva y sistémica contra los ciudadanos de todo el mundo. Para ello, se armó de valor y se dedicó a copiar los archivos secretos de la NSA a tarjetas SD, que escondería dentro de su cubo de Rubik, su particular talismán analógico. Al final, Snowden lograría entregar a la prensa 1,7 millones de ficheros, que probaban sin atisbo de duda que la NSA espiaba de forma masiva a los ciudadanos, violando sus derechos. La noticia corrió como la pólvora y el planeta entero tomó conciencia por vez primera de que navegar por internet no salía 'gratis', sino que había un peaje a pagar, en forma de datos personales.

Seis años después de sus trascendentales revelaciones, los mismos que lleva exiliado en Moscú, este ex espía norteamericano reconvertido a "activista que trabaja para el pueblo", ha publicado este martes 'Vigilancia permanente' (Planeta, 2019), una autobiografía en la que, además de explicar más sobre su propia experiencia como espía del Gobierno (en ambos sentidos) y las motivaciones que le llevaron a 'traicionar' a sus empleadores gubernamentales, Snowden desarrolla con más profundidad la labor que desempeñan las agencias de inteligencia en internet y reclama que los ciudadanos "tomen el control" de sus datos.

En el libro, el ex analista de la NSA habla, por ejemplo, del que considera el programa informático "más parecido a la ciencia-ficción", que la NSA concibió como su herramienta "de más amplio alcance": XKEYSCORE. Esta interfaz permite básicamente realizar búsquedas sobre cualquier persona de la Tierra introduciendo su dirección física o virtual, o número de teléfono, y luego repasar su actividad online: correos electrónicos, historial de búsqueda, publicaciones en redes sociales... incluso permite visualizar grabaciones de la pantalla del usuario en cuestión, es decir, ver lo que ve el espiado. "Hay una cosa que entiendes muy rápido cuando usas XKEYSCORE, y es que casi todo el mundo que se conecta a internet tiene al menos dos cosas en común: todos han visto porno en algún momento y todos guardan fotos y vídeos de su familia", señala Snowden.

El mundo de hoy en día es, según Snowden, no mucho mejor que el de 2013, a pesar del endurecimiento normativo que se produjo a raíz de sus filtraciones. Snowden describe un paisaje virtual en el que "nuestros datos deambulan sin cesar a lo largo y a lo ancho". "Ahora mismo, seas quien seas, estés donde estés, en términos corpóreos y físicos, te encuentras además por todas partes, estás en circulación", advierte. El activista asegura que "somos las primeras personas de la historia del planeta que llevamos a nuestras espaldas la carga de la “inmortalidad de los datos".

Por todo ello, Edward Snowden, al igual que otros pensadores modernos, como Jaron Lanier o Evgeny Morozov, considera imprescindible que tomemos el control sobre nuestros datos: "Si no actuamos ahora nuestros hijos quizá no tengan la capacidad de hacerlo. Entonces, tanto ellos como sus hijos se verán también atrapados; y todas las sucesivas generaciones estarán forzadas a vivir bajo el espectro de datos de la anterior, sujetas a una agregación masiva de información cuyo potencial para el control social y la manipulación humana superará no solo las restricciones legales, sino también los límites de la imaginación".

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