19 de noviembre de 2019, 16:45:34
Opinion

DESDE ULTRAMAR


República Popular de China: 70 años

Marcos Marín Amezcua


2019 asiste al septuagésimo aniversario de la instauración de la República Popular de China (RPC), atestiguando a la segunda potencia económica mundial –que lo es nuclear, espacial, deportiva, además– que se montó por todo lo alto un despliegue de órdago equiparable a los estadounidense y ruso. No se las ahorran. Los chinos no son los primeros, pero no quieren ser los segundos y que ya trabajan para conseguirlo nos lo han recordado este 1 de octubre,.

Alguna vez he expresado que oí decir a la generación de mis padres que el día que China despertara, el gigante dormido, entonces el mundo temblaría. Cuán cierto y ¡de qué forma tan palmaria resultó serlo! Sí, nos van a comer a todos.

La emergente es ya más que eso y es sorprendente la rapidez con la cual ha sucedido su ascenso y cómo juega en todos los frentes –del espacial al deportivo, del económico al geopolítico, que no se priva de ninguno…– y con sus reglas y las ajenas, aunque el yuan no consiga imponerse, aún. China ejerce una diplomacia proactiva que se habla al tú por tú con las otras potencias y reta a Estados Unidos en América. China hoy no es poca cosa y ha quedado muy atrás eso de engañarlos “como a un chino”, en alusión a la forma tan fácil de someter y desmembrar su territorio en el siglo XIX y en buena parte del XX. Quítese usted de la cabeza eso de que China solo es arroz, dragones y pagodas.

Qué bien viene referirse a sus planes en este setenta aniversario. A su idea de dominar el mundo suma confrontar a su principal rival, la potencia estadounidense. Recién se reavivó el tema de que posee la mayor cantidad de bonos del tesoro yanqui, financiándolo en consecuencia, al capitalizarlo. Que de hacerlos valer pondría en aprietos a Washington al verse compelido a cubrirlos. Presuroso Trump, sabedor de lo que hablo, adelantó que podrían cajearlos por las deudas que la antigua república china contrajo con su país y que Mao desconoció cuando triunfó la RPC. Astutos los yanquis, solo dan fe de que saben que la rivalidad puede llevarse a esos terrenos y el adversario no es menor y los puede volver vulnerables. No lo desestiman, siendo Estados Unidos un país en decadencia.

En este aniversario redondo, para fortuna de todos nosotros coincide una estancia en China de un amigo de la infancia, Enrique Zenil, quien generosamente accedió a compartirnos su idea de China y sus impresiones en torno a este pasado 1 de octubre. Así, apunta: “Me encuentro en China durante el inicio de la segunda semana dorada, la primera es después del año nuevo, una semana de vacaciones obligatorias en China, y es el aniversario de la Revolución. Esta vez coinciden muchos acontecimientos además de ser el 70 aniversario, pues también están las amenazas de protestas estudiantiles y las independentistas en Hong Kong, la cercanía de los Juegos Olímpicos de invierno de 2022, que convierten esta efemérides en una mezcla que pone realmente nervioso al gobierno chino.

La seguridad en la plaza Tiananmén incluía uso de rayos x y arcos detectores, que comenzaron a funcionar hace más de un mes. El muro cortafuegos que ha colocado el gobierno chino para que no salga información por internet se ha incrementado tan drásticamente, que las empresas internacionales han tenido que actualizar varias veces en solo unas horas, a sus aplicaciones. Es todo un caos.

Finalmente se llevó a cabo la celebración, todos mis contactos chinos me enviaron muchas fotografías de lo que verían en la televisión, están muy orgullosos, hoy las calles llenas de banderas. Desde hace un par de semanas se encontraron todo el día vacías. La mayoría de las 1200 millones de personas veían la televisión. Desde el día de ayer, las empresas de telefonía regalaban minutos de streaming para poder ver las miniseries sobre la vida del camarada Mao y de las heroínas y héroes de la Revolución. Hoy (1 de octubre) hubo un maratón en la televisión donde famosos videoblogueros dejaban de un lado sus intranscendentales videos graciosos y visitaban a los veteranos de la Revolución; el canal del ejército creó una transmisión ininterrumpida de historias de revolucionarios conducidas por militares en funciones y el canal educativo de la televisión china se dedicó a pasar videos de escuelas que hacían tablas gimnásticas, acrobacias y rutinas de bailes en homenaje a la Revolución. Lo únicos que circulaban en las calles eran los cientos de miles de repartidores de comida, algún turista despistado y yo queriendo conseguir un helado, ya que estos 36º están matándome.

¿Qué miro? China es la fábrica del mundo. Así, mientras en México quizás habrá unas 3 fábricas de rines de auto, en China hay cerca de 400. Cerca del 85% de la producción de China se consume en China, cerca del 96% del turismo en China es chino. Como ejemplo pondré que de cada 100 personas que visitan la Ciudad Prohibida, 98 son chinos y sólo 2 son extranjeros. Hay personas en una ciudad de un millón de habitantes que acabo de visitar, que trabajan en un hotel y nunca habían conocido un extranjero. China no necesita a nadie, pero el mundo necesita a China. Los chinos saben hacer las cosas bien.”

Con este panorama, solo resta quedarnos con las palabras de Xi Jinping, que son una advertencia a sus rivales a la vera del Potomac y del Moscova: ‪“Nada puede hacer tambalear los cimientos de nuestra gran nación. Nada puede detener a la nación ni al pueblo chino en su progreso”. Más claro, imposible. Mas retador…tampoco. Pekín trabaja y no se detendrá.

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