13 de diciembre de 2019, 18:16:18
Deportes

CUARTOS DE FINAL


Mundial de rugby. Gales sobrevive a Francia y se medirá a Sudáfrica en semis

Efe

Los 'Springboks' arrollaron a los anfitriones y el bloque galo rozó la gesta.


Gales logró este domingo pasar a semifinales del mundial de rugby al derrotar por 20-19 a Francia, en un partido muy equilibrado y con un juego muy físico que se decidió en los últimos cinco minutos. El encuentro, en la ciudad suroccidental de Oita, fue el tercero que se disputa de la ronda de cuartos de final que comenzó este sábado, a falta del último choque, que enfrentaba este mismo domingo en Tokio a Japón y Sudáfrica.

El primer ensayo fue para Francia, en el minuto 4, después de una fuerte presión de la ofensiva gala que coronó el segunda línea Sebastien Vahaamahina, con fallo en la conversión del apertura Romain Ntamack (0-5). No tardaron Les Bleus en conseguir su segundo ensayo, en una bella jugada por el centro que completó con una larga carrera por la zona central el ala del lado abierto Charles Ollivon (m.8, 0-10) y conversión exitosa de Ntamack.

Pero Gales reaccionó y en el minuto 12, el ala Aaron Wainwright aprovechó un error de la defensa francesa y corrió en solitario hacia la línea de ensayo para anotar (5-12), y el apertura Dan Biggard sumó los dos puntos adicionales. Gales decidió acortar distancias con un penalti en el minuto 19 que anotó Biggar (10-12), lo que dejó el partido con una mínima diferencia al cerrarse la cuarta parte de un encuentro muy equilibrado.

Cerca de los treinta minutos, el árbitro, el sudafricano Jaco Peyper, penalizó con una tarjeta amarilla a Ross Moriarty, que acababa de entrar a la cancha en reemplazo del número ocho Josh Navidi. Francia aprovechó que Gales quedó sin un jugador durante diez minutos con un avance por el lado izquierdo que terminó con ensayo del centro exterior Virimi Vakatawa (m.31, 10-17) y conversión de Ntamack. Ya cerca del descanso, Ntamack intentó agregar tres puntos con un penalti, pero la pelota ovalada la rechazó el palo derecho.

Poco después del inicio de la segunda parte, Francia perdió para el resto del encuentro a Vahaamahina, autor del primer ensayo, al ser expulsado con tarjeta roja por agarrar en el cuello a Wainwright y rematar la agresión con un codazo en su mandíbula. Biggar volvió a acortar distancias para Gales con un penalti que convirtió exitosamente en el minuto 53 (13-19). El juego entró en una fase de gran equilibrio y fuerte rivalidad física, pero la presión galesa dio frutos en el minuto 74, en medio de un forcejeo por la pelota que tomó finalmente Ross Moriarty, y Biggar agregó dos puntos (20-19).

Ese ensayo le permitió a Gales colocarse por delante del marcador por primera vez en el encuentro, y a sólo cinco minutos del final. Sin embargo, a pesar de los intentos de Les Bleus por arañar algún punto adicional, fracasaron en el intento, y quedaron eliminados del mundial. Con esta victoria, Gales se enfrentará el próximo fin de semana a Sudáfrica. En las ocho ediciones anteriores del mundial, Gales ha pasado a semifinales en dos torneos (1987 y 2011), pero lo máximo que ha conseguido es un tercer puesto, en 1987. El sábado ya quedaron clasificados Inglaterra y Nueva Zelanda, que disputarán la primera semifinal el próximo sábado, en Yokohama, al sur de Tokio.

Sudáfrica pasa a semifinales y acaba con las esperanzas de Japón


Sudáfrica se clasificó este domingo para semifinales del mundial de rugby al derrotar por 3-26 a Japón, que hizo un primer tiempo glorioso y se defendió con rabia en el segundo, aunque terminó claudicando ante el bicampeón mundial. Con este resultado, los Springboks se enfrentarán el próximo domingo a Gales, que este mismo domingo derrotó en cuartos de final a Francia. La otra semifinal será entre Inglaterra, el gran favorito de este torneo, Nueva Zelanda.

El primer ensayo de los Springboks llegó a los cuatro minutos, a raíz de un marcaje malo de parte de Japón que permitió al Makazole Mapimpi anotar el primer ensayo (0-5), con conversión fallida del apertura Handre Pollard. Los Springboks perdieron un hombre por diez minutos a partir del minuto 9 por un placaje peligroso del talonador Tendai Mtawarira. Y el partido entró en una etapa de dominio nipón, con un 70 % de posesión japonesa en los primeros quince minutos, errores de Sudáfrica y ofensivas niponas que eran recibidas con un gritos de apoyo desde las grandes.

Japón acortó distancias en el minuto 20 con un penalti que anotó el apertura Yu Tamura (3-5). El primer tiempo se cerró con un claro dominio japonés, con un 68 % de posesión, sin que los Springboks pudieran armar jugadas peligrosas, al margen de alguna ofensiva que hicieron aprovechando fallos de los japoneses. Sólo la férrea defensa sudafricana impidió a los japoneses cerrar el primer tiempo con un ensayo.

Al comienzo de la segunda parte, los Springboks sumaron 3 puntos más al tirar un penalti Pollard (m.44, 3-8). Y cinco minutos después gracias a otro penalti que anotó el mismo Pollard llevó la cuenta a 3-11. Ya para entonces comenzaba a verse que Japón había perdido la iniciativa que había demostrado en el primer tiempo, con unos Springboks que poco a poco se iban haciendo los dueños de la cancha. De nuevo recurrió a la conversión de un penalti Sudáfrica en el minuto 64, con tres puntos adicionales a la cuenta de Pollard (3-14).

La balanza comenzó a inclinarse casi definitivamente a favor de los Springboks con un maul de Sudáfrica que recorrió cerca de 30 metros, que desarmó la defensa nipona y que quedó coronado con un ensayo del medio scrum Faf de Klerk (m.66, 3-19), y conversión de Pollard. De nuevo sorprendieron los Springboks en el minuto 60 a Japón, y en una jugada por la izquierda Mapimpi anotó el segundo ensayo de su cuenta particular y el tercero de su equipo (m.70, 3-26), aunque esta vez falló Pollard en la transformación.

Japón, que nunca había pasado a cuartos de final, había depositado las esperanzas en este partido, después de haber derrotado a sus otros cuatro rivales en la etapa de grupos, incluyendo a dos equipos de gran peso como son Irlanda y Escocia. Pero hoy, sin embargo, se enfrentó a un conjunto que acumula dos copas mundiales, las de 1997 y 2007, y acabaron así sus esperanzas de llegar a semifinales. Aun así, el encuentro se convirtió en una fiesta para los 48.831 aficionados que llegaron al estadio Tokio, en la periferia oeste de la capital, que nunca perdieron el ánimo en los 80 minutos del partido y estuvieron apoyando a su equipo hasta el último minuto.

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