20 de septiembre de 2021, 8:13:40
Deportes

ETAPA 11


Dakar 2020. Carlos Sainz logra llegar al último día como favorito

M. Jones

El madrileño supo minimizar el impacto de ser de los primeros en salir. Perdió 8:03 minutos con Peterhansel, el ganador del día. Pero dispondrá de más de 10 minutos de margen con Al-Attiyah y el mito francés para afrontar la etapa final. En motos, Joan Barreda pagó caro abrir pista y se le complicó finalizar en el podio de la prueba.


Carlos Sainz está a un paso de proclamarse campeón del Dakar por tercera vez. La referencia española en el automovilismo ofreció este jueves una lección de oficio y capacidad de supervivencia en la undécima y penúltima etapa de esta edición del afamado rally. Partía con un hándicap terrorífico: al haber ganado en el dia precedente, le tocaba abrir la pista, ser el primer coche en salir.

El recorrido de 744 kilómetros, y 379 cronometrados, formaba parte de la segunda mitad del maratón que comenzó este miércoles. Un desafío en el que los participantes no han podido disponer de la ayuda de los mecánicos durante su estancia en Shubaytah. Sólo los tripulantes de cada vehículo tenían permiso para arreglar los problemas y averías que surgieran. Este condicionamiento ponía en vilo cualquier candidatura al título.

En consecuencia, el madrileño discurriría con prudencia entre la base aérea de Shubaytah, cerca de la frontera de Arabia Saudí con los Emiratos Árabes Unidos, y el enclave petrolero de Haradh. La senda, complicada, vería con rapidez que se abría un abismo entre el ritmo de Sainz y de sus perseguidores en la clasificación general, que se beneficiaban de haber salido por detrás. De hecho, Stéphane Peterhansel (Mini) y Nasser Al Attiyah (Toyota) volaría, con triunfo del francés por unos pocos segundos sobre el catarí.

La dureza mental del español le llevó a gestionar el colchón de 18 minutos que se labró en todos estos días. Y tras los 77 kilómetros iniciales de dunas, en los últimos tramos de la fecha aceleraría su tempo para amortiguar la pérdida y dejarla en torno a los ocho minutos. Consiguió el madrileño reservarse un margen de maniobra de 10 minutos sobre sus cantendientes en la batalla final por el trofeo. Con lo que este viernes partirá como el gran favorito. Peterhansel y Al Attiyah, por su parte, están separados sólo por seis segundos en la clasificación general.

"Hay que hacer una etapa normal y seguir hacia delante porque cualquier cosa puede retrasarnos, ya sea un pinchazo o un error de navegación. Sigo muy prudente, como lo vengo repitiendo estos días. No sabemos cómo es la etapa. Lo único bueno es que por lo menos no abrimos pista, pero son muchos kilómetros todavía los que quedan", reflexionó Sainz, quien finalizñño en la tercera plaza este jueves, a pesar de contemporizar.

La otra cara le tocó a Fernando Alonso. El asturiano hubo de esmerarse, junto a Marc Coma, en al puesta a punto de su Toyota, toda vez que volcó el miércoles. Esta circunstancia le empujó a salir de los últimos, pero la pericia del piloto ovetense le propulsó a ejecutar una remontada sensacional. A pesar de los complicado de las reparaciones y de rodar con tráfico en pleno destierto, Alonso firmó buenos cronos y alcanzó a finalizar entre los diez mejores. En una nueva experiencia para la mochila del doble campeón del Mundial de Fórmula Uno.

"Hemos contado unos 60 coches que hemos adelantado hoy, era un sin parar, pero afortunadamente en las dunas hay mejor visibilidad porque no hay polvo, así que puedes ir adelantando por la derecha y por la izquierda. Ha sido una experiencia buena", avanzó, antes de manifestar que "ha sido un poco salvaje lo que tenemos que ir haciendo por ahí. Había gente que se atascaba en las dunas y había que buscar otros sitios para pasar sin saber cómo estaban. Después los camiones dejan una rodera impresionante. Hemos vivido una día nuevo de experiencias tremendas. Pero creo que nos ha salido muy bien. Nos hemos metido en el 'top 10' otra vez y de cara a mañana es una buena posición para salir".

Alonso confesó su entusiasmo por lo vivido en esta etapa maratón. "Es todo muy salvaje lo que se vive aquí. Ayer íbamos a un lugar remoto, estábamos solos durmiendo en unas literas sin asistencia, y hoy salíamos para volver aquí. Han sido 48 horas enriquecedoras y sobre todo muy divertidas adelantando a tantos coches. Las sensaciones son inmejorables, con ganas de acabar y que sea una etapa limpia y disfrutar de ese último día", argumentó el asturiano, que aspira a entrar en los diez primeros de la clasificación general -ahora es decimotercero-.

Por otro lado, en motos venció el chileno Pablo Quintanilla (Husqvarna). El aspirante americano, no obstante, se quedó a 13 minutos del estadounidense Ricky Brabec (Honda), que lidera con comodidad la clasificación general a falta de 374 kilómetros para la conclusión de la prueba. Quintanilla ganó su segunda etapa en este Dakar y habrá de enfrentarse a la misma situación que vivió en 2019, cuando le tocó pisar al máximo el acelerador en el último día para buscar dar la sorpresa y optar a ganar su primer entorchado en este templo del automovilismo.

Brabec concluyó la etapa maratón a casi 12 minutos de Quintanilla, pero su liderazgo no se ha puesto en cuestión. Monopolizó la condición de puntero desde la tercera plaza, sin concesiones, y sólo le queda una fecha por quemar para ganar su primer Dakar. El estadounidense sólo tiene que gestionar su ventaja para alzar el trofeo. Y, de paso, coronar a Honda tras dieciocho años de victorias consecutivas de las KTM. Y el gran perjudicado de este jueves fue el español Joan Barreda (Honda), que tuvo que abrir pista, acabó a más de 16 minutos del ganador y cayó de la tercera posición de la general a la quinta.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.elimparcial.es