27 de mayo de 2020, 8:03:28
Cultura

PROYECTOS


Madrid, dispuesta a acoger el Museo del Hermitage que rechazó Barcelona

E.I.


El Ayuntamiento de Madrid iniciará próximamente un diálogo con los representantes del Hermitage, el legendario museo de arte de San Petersburgo, para evaluar el "encaje" de una sede en la capital, después de que Barcelona haya dado portazo al proyecto.

"Madrid está abierta a todas las sensibilidades artísticas y, por este motivo, no se va a vetar a que nadie presente su proyecto en la ciudad", señalan fuentes del Área de Cultura, dirigida por Andrea Levy.

Por ese motivo, la corporación municipal encabezada por el popular José Luis Martínez-Almeida comenzará "en las próximas semanas" a "valorar la idoneidad del proyecto" y a estudiar "la posibilidad de que se pudiera instalar en Madrid" una nueva sede del espacio artístico.

El proyecto, que fue presentado de forma oficial en 2016, nunca fue mirado con buenos ojos por la Corporación de Ada Colau. Cuatro informes presentados ayer por el Ayuntamiento de Barcelona cuestionan la idoneidad del emplazamiento por sus dificultades en movilidad y la saturación de la zona, su sostenibilidad económica e incluso el proyecto cultural. Ni siquiera el fichaje del arquitecto Toyo Ito, encargado de remodelar el primer diseño, ha servido para convencer al Consistorio.

"Los proyectos deben adaptarse a la ciudad, no la ciudad a los proyectos", dijo el lunes la teniente de alcalde de Urbanismo de Barcelona, Janet Sanz, junto a su homónimo de Cultura, Joan Subirats, para respaldar el rechazo al museo.

Sanz tildó la propuesta como "una seta" que carecería de "sentido" y sugirió otros posibles emplazamientos que el Ayuntamiento estaría dispuesto a estudiar. Recordó que para el emplazamiento incicialmente propuesto "la estación de Metro más cercana, la Barceloneta, está a casi dos kilómetros" y solo se podría llegar con una línea de bus o en vehículo privado. "Si se reformula la propuesta actual o existe un proyecto más realista lo estudiaremos e incluso lo podemos llegar a acompañar", insistió.

En cuanto a las dudas sobre su sostenibilidad económica, Subirats señaló como "excesivamente optimistas" los 850.000 visitantes que los promotores prevén para el primer año.

Desde Madrid, por su parte, el Consistorio acusa a su homólogo catalán de rechazar el proyecto por "razones sectarias" y porque "no encaja en su concepto de ciudad". "Era una buena medida para los vecinos de un área degradada como La Barceloneta", señalan desde el equipo de Levy, natural de la capital catalana.

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