18 de mayo de 2021, 9:24:46
Deportes

La rusa ha saltado por encima de los 5,05 metros


Yelena Isinbáyeva logra el oro con un nuevo récord del mundo



La rusa Yelena Isinbáyeva logró su décima medalla de oro en grandes campeonatos al revalidar, con su récord mundial número 24 (5,05) su título olímpico de pértiga con una enorme superioridad sobre la estadounidense Jennifer Stuczynski (4,80) y de otra rusa, Svetlana Feofanova (4,75).





Después de dos años sin elevar un solo centímetro su plusmarca, Isinbáyeva ha sumado tres récords esta temporada (5,03 en Roma, 5,04 en Montecarlo, 5,05 en Pekín) a una lista que alcanza ya los 24: catorce al aire libre y diez en pista cubierta. Isinbáyeva se fue quedando sin rivales a medida que se elevaba el listón. A partir de 4,80 nadie le discutió la victoria. Stuczynski había arrebatado por cinco centímetros la plata a Feofanova con 4,80 y ambas se dispusieron a contemplar el remate de Isinbáyeva, que pidió 4,95. Necesitó tres saltos para batir el récord olímpico, y el récord mundial también le exigió tres intentos.

La progresión de Isinbáyeva es sencillamente espectacular. La saltadora de Volvogrado ha acumulado a sus 26 años diez medallas de oro en grandes campeonatos. Es la única mujer que ha superado los cinco metros. Sólo hay un parangón, el ucraniano Sergey Bubka, todavía y por mucho tiempo plusmarquista mundial de la misma prueba.


Oros para Panamá y Kenia
El abanderado panameño Irving Saladino refrendó su hegemonía mundial en el salto de longitud y dio a su país el primer oro olímpico con una marca de 8,34 discreta para él pero inaccesible para sus adversarios. La plata fue para el sudafricano Khotso Mokoena, campeón mundial bajo techo en Valencia, con 8,24, y el bronce para el cubano Ibrahim Camejo, con 8,20, en una final con cuatro atletas de habla española.

El campeón mundial Brimin Kipruto regaló a Kenia su séptima medalla de oro olímpica consecutiva en 3.000 metros obstáculos, en una carrera que se resolvió en el corto tramo comprendido entre el último obstáculo y la meta.Kipruto paró el crono en 8:10.34, anticipándose en la meta al francés de origen argelino Mahiedine Mekhissi y a otro keniano, Richard Kipkemboi Mateelong, mientras que el defensor del título, Ezekiel Kemboi, sólo pudo ser séptimo.

Fue una jornada propicia para Kenia. Pamela Jelimo, una atleta de 18 años con solo cuatro meses de experiencia en 800 metros, dio a su país su primera medalla de oro olímpica femenina en pista con un golpe de autoridad en la última vuelta que la condujo victoriosa a la meta en 1:54.87 (récord mundial júnior), por delante de su compatriota Janeth Jepkosgei y de la marroquí Hasna Benhassi.

El ídolo chino se lesionó y Bolt continúa asombrando



China perdió a su ídolo, Liu Xiang, que tuvo que abandonar, aquejado de fuertes dolores en el tendón de aquiles derecho, cuando se disponía a correr la sexta serie de 110 metros vallas, víctima de una viejo lesión en la pierna derecha que se le reprodujo el sábado, cuando estaba curado de las molestias que sufrió al comienzo de la temporada veraniega.Xiang, llamado a disputar al cubano Dayron Robles uno de los grandes duelos de los Juegos de Pekín, salió cojeando a la pista y entre gestos de dolor se apostó en los tacos de salida, pero tras una salida nula, renunció a competir con lágrimas en los ojos.

La cara amable del atletismo volvió a ofrecerla Usain Bolt. En su regreso a la pista el nuevo prodigio de la velocidad dejó un puñado de anécdotas. La primera, que a diferencia de las cuatro carreras de 100, no ganó. Generoso con sus adversarios, dejó que el trinitense Rondell Sorrillo le adelantara en los últimos metros para que pueda contar un día a sus nietos que llegó a la meta seis centésimas antes que el ser humano más rápido del planeta. Desde su triunfo en la final de 100, no ha hecho más que dormir mucho y relajarse, según dijo.

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