14 de agosto de 2020, 10:50:37
Mundo

CORONAVIRUS


Con 40.000 muertos por Covid-19, EEUU afirma que su economía se recuperará en meses

E.I.

Las Casa Blanca ha afirmado su optimista pronóstico.


Estados Unidos reforzó su condición de país más golpeado por el coronavirus. Este domingo se confirmó que la nación norteamericana se encuentra ya por encima de los 40.000 fallecidos por el virus de Wuhan, llegando su estadística de contagiados a los 742.442 casos. Esa barbaridad, constatada por la Universidad Johns Hopkins, gozó de la precisión necesaria para especificar que son 41.379 los muertos, conteniendo Nueva York a 14.541 de ellos. En plena batalla entre el gobernador de este estado y Donald Trump.

Pero de lo que el oficialismo políticos -republicano y demócrata- ha debatido este domingo es sobre la reactivación de la economía. Parecería que el dilema salud-finanzas ya ha sido resuelto por la élite política y los gobernadores estatales y la Casa Blanca sólo piensan ya en la reapertura gradual de actividades. Se están estudiando los protocolos para la retirada de la cuarentena y el regreso a la normalidad laboral.

Para ello, el Ejecutivo y los regidores regionales han recibido un espaldarazo en esta senda que han asumido. En esta fecha se ha pronunciado el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin. Lo ha hecho pronosticando que la recuperación económica de Estados Unidos tras el impacto ocasionado por la pandemia global va a resultar verdaderamente acelerada.

Los propios líderes del Congreso habían abonado esa teoría, pero Mnuchin le ha puesto palabras claras en una entrevista concedida al programa "State of the Union" de la cadena estadounidense CNN. "Creo que serán meses, definitivamente no creo que sean años", respondió a la pregunta relativa al tiempo que tardará el país en renacer desde el prisma de las finanzas. De hecho, la cuestión apuntaba más allá: se interrogaba por el momento en el que los norteamericanos reconquistarían su "posición fuerte".

En paralelo, se ha registrado que en un mes de confinamiento ya se han apilado 22 millones de solicitudes de subsidio por desempleo. Mas, el secretario del Tesoro confirmó que "vamos a tener grandes avances, sé que no solo en las pruebas sino en el frente médico" y que el equipo de trabajo de Trump está cerca de alcanzar un pacto para la implementación de un segundo paquete de alivio para las pequeñas empresas.

"Tengo la esperanza de que podamos lograrlo", pronosticó el funcionario, quien aseguró que el Senado aprobará la iniciativa este lunes y que la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, lo hará el martes. En ese mismo programa estaba presente Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado, quien corroboró que el acuerdo arribará "esta noche o mañana temprano".

Lo cierto es que desde el 8 de abril el Congreso estadounidense ha estado estudiando la implantación de un paquete de ayuda adicional que acolche la pegada del coronavirus. Esta vez, la meta es ayudar a las pequeñas y medianas empresas, así como para los gobiernos locales y estatales. Se está hablando de un total de 500.000 millones de dólares que reforzarían el primer paquete -un estímulo fiscal de más de 2 billones de dólares, que representa alrededor de un 10 % del producto interior bruto del país-.

La realidad en las calles describe que miles de hogares y familias están atravesando situaciones límite. Ese contexto, en el que han empezado a recibir cheques de ayuda, ha llevado a algunos de ellos a protestas contra el confinamiento. A organizar manifestaciones, alentados por el propio presidente y los sectores más conservadores, para que los gobernadores estatales permitan el retorno al trabajo y diluyan el confinamiento.

Así las cosas, ha tomado la palabra el vicepresidente, Mike Pence. "El pueblo estadounidense sabe que nadie en Estados Unidos quiere reabrir este país más que el presidente Donald Trump", defendió en una conversación que ha tenido lugar ante los micrófonos del canal Fox News. El funcionario, sin embargo, no aludió a los tuits en los que su jefe llamaba a una rebelión en Minnesota, Michigan y Virginia.

Pence ha comentado que el magnate "va a continuar alentando a los gobernadores a encontrar formas de permitir que los estadounidenses regresen a trabajar de manera segura y responsable". Y, en condición de mando del grupo de trabajo contra el Covid-19 en la Casa Blanca, indicó a NBC News que se están practicando "más de 150.000 pruebas al día". La mecha prendida por Trump el jueves (dijo que 29 de los 50 estados están en condiciones de iniciar la primera etapa de la desescalada) ya se ha encarrilado. A pesar de las quejas de múltiple estados, que alertan de falta de equipamientos para los sanitarios que luchan contra el virus y contemplan como una temeridad la reactivación total de la economía en detrimento de la contención de los contagios.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.elimparcial.es