15 de agosto de 2020, 12:54:12
Opinión

TRIBUNA


El hundimiento

Raúl Mayoral


Page, Vara, ¿por qué os habéis radicalizado tanto? España no os pide que echéis agua al vino socialista, pero tampoco gasolina al fuego guerracivilista provocado por aquellas brasas que avivó Zapatero. Tacháis de extrema a una derecha y os situáis justo enfrente. La penúltima de Sánchez os ha descolocado ¿verdad? Aún habrá adrianos como Lastra, que siempre y en todo lugar crean en Sánchez; que no quieran saber, no quieran pensar, solo creer. Pero vosotros tenéis estudios ¿y decencia? Parafraseando nostálgicamente a González, hay que ser socialista, no sanchista. ¿Por qué no le dais el pasaporte? Una moción de censura y que nos gobierne un socialista de los de antes, leal con la Constitución y promotor de concordia, no de división. Un gran reserva. España os lo agradecería.

Cuenta Appelbaum en El telón de acero, que el mayor ejercicio de incoherencia protagonizado por la izquierda tuvo lugar con el Pacto entre Hitler y Stalin en 1939. De la noche a la mañana los partidos comunistas de todo el mundo recibieron la orden de atenuar sus críticas al fascismo. Los Frentes Populares debían abandonarse por completo. La propia Komintern vacilaba sobre su declaración y redactó y volvió a redactar el borrador de sus nuevas “tesis” tantas veces, que un miembro del Politburó se quejó mordazmente argumentando que “a estas horas el camarada Stalin ya habría escrito un libro entero”. En Moscú se llevaban a cabo grandes esfuerzos para mantener la moral. Algo parecido a lo que sucedió en Moscú, debió de pasar en Moncloa y Ferraz. ¡A ver cómo arreglan el desaguisado! Aunque Sánchez no es Stalin porque es incapaz de escribir un libro entero sin copiar de otros.

Reciente el ataque etarra al domicilio de la líder del socialismo vasco y presentes en la memoria los socialistas asesinados por ETA, ¿qué impulsa a Sánchez a pactar con los proetarras de Bildu? ¿Por qué esa miserable preferencia por quienes jamás condenan el asesinato? No son bandazos de sujeto errático o desquiciado, sino premeditados y milimétricos planes perversos de quien solo se alimenta de odio y vive por y para el poder. Los de Ciudadanos creyendo contentar a la fiera, han sido devorados por ella. Resulta vomitivo con quien compadrea y con lo que mercadea. Ha pactado quitarle los respiradores a la economía nacional. No urge derogar la reforma laboral y además es contraproducente. Page, Vara, que la Unión Europea siempre alabó esa reforma. No calentéis más el horno que no está para bollos.

Si antes de una votación, alguien tiene preparada tras una cortina una urna llena de votos, la inmoralidad no tardará, no ha tardado, en expandirse como una epidemia. (Page, Vara, ojalá dierais negativo). Y ya todo vale. Y se hará lo que haga falta, cuando haga falta y donde haga falta. El hundimiento institucional padecido por el Gobierno es consecuencia del hundimiento moral de quien lo preside. Por cierto, en el lado alemán, la alianza con Stalin no indignó a nadie. Se la consideró genial o una ocurrencia extraordinariamente divertida. Page, Vara…

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