21 de octubre de 2020, 18:11:01
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En plena decepción del Barcelona, Suárez ataca a Setién y éste, a Griezmann

M. Jones

El segundo pinchazo consecutivo fuera de casa del gigante catalán ha hecho saltar por los aires la cohesión del vestuario tras el empate en Vigo.


El Barcelona ha disfrutado este sábado de una gran noticia: la confirmación de Riqui Puig como un valor seguro y totalmente favorable al adn que quiere recuperar el club. Pero no ha podido sacar nada más en claro. Lionel Messi volvió a fallar todo lo que tuvo de cara a la portería contraria, la posesión abrumadora no se tradujo en verticalidad y los desequilibrios defensivos le costaron a los catalanes otros dos puntos fuera del Camp Nou.

Por si fuera poco, Luis Suárez atacó al entrenador Quique Setién. El uruguayo, que firmó un doblete y anotó su primer tanto en medio año, fue preguntado por los motivos que han llevado a su equipo a resbalar sistemáticamente cuando juega a domicilio, una circunstancia que se ha repetido desde el último curso en el que Luis Enrique entrenaba y que se ha agudizado especialemente esta temporada.

"Para algo están los entrenadores, para analizar esa clase de situaciones. Nosotros lo damos todo dentro del capo y te queda la sensación de que fuera de casa estamos perdiendo muchos puntos importantes que no perdíamos otras temporadas", analizó el atacante charrúa. Mostrando un discurso crítico con su técnico que no se contempló jamás mientras duró el mandato de Ernesto Valverde.

"La sensación es negativa, perdemos dos puntos más que importantes. Si queremos seguir ahí arriba por la lucha por el título dependía de nosotros poder ganar todos los partidos y ahora hay que esperar que el Real Madrid pierda algún punto. Te queda la sensación de frustración. Nos quedan partidos complicados. Sabíamos que esta era una de las salidas más complicadas con Villarreal y tenemos el Atlético en casa. Perdimos dos puntos y hay que corregir cosas para intentar mejorar", sentenció.

Setién recibió la cornada y la devolvió a su manera, acusando de "falta de contundencia" de cara a la portería rival a sus pupilos. "La situación ahora no está para nosotros. Nos está costando y nos está lastrando mucho porque te resta confianza y generas un poco de nerviosismo porque ves que te cuesta marcar. Trataremos de ganar todos los puntos y veremos si tenemos algo más de solvencia en ciertos aspectos que nos faciliten las cosas", señaló.

Y el cántabro tuvo palabras duras también para un nombre en concreto: Antonie Griezmann. Le acusó de ser el culpable del gol definitivo de Iago Aspas. Lamentó que uno de los jugadores saltara en la barrera formada por Ter Stegen. Se trató del delantero francés, que efectivamente saltó y se giró justo por donde se coló el lanzamiento certero del gallego, que cerró el 2-2 final.

El punta galo volvió a ser suplente y a tener minutos que no aprovechó. "No me fijo si los fichajes son caros o baratos. La semana pasada apostamos por una alineación y esta por otra. Son decisiones técnicas, evidentemente no son caprichosas y uno las toma pensando que son las mejores para el equipo", se limitó a explicar un preparador que consideró "injusto" el resultado. Y todo esto discurrió en paralelo al polémico trato que el club está dando a Arthur Melo, hoy empleado como revulsivo sin efecto en el juego.

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