21 de septiembre de 2020, 18:18:18
Deportes

JORNADA 35


El Barcelona venga el "Tamudazo" certificando el descenso del Espanyol |1-0

Javier Nuez


“La venganza es un plato que se sirve frío”. Una frase que lleva esperando usar el Barcelona ante el Espanyol aproximadamente 13 años. El tiempo que ha transcurrido desde que allá por 2007, un doblete de Raúl Tamudo en el Camp Nou supusiera el 2-2 que arrancaba el título de Liga de manos azulgranas para dejarlas en manos del Real Madrid en una penúltima jornada liguera de infarto. Lo que desde entonces se conoce como “el Tamudazo”.

Curiosamente, por ahí andaba Ernesto Valverde entrenando a unos pericos en los que figuraba Rufete, asistente del 2-2 y ahora entrenador provisional de los blanquiazules.

Hoy, 8 de julio de 2020, el Barcelona devolvió la afrenta poniendo el sello al descenso matemático a Segunda División de sus rivales locales con un escueto 1-0.

Un triunfo mínimo que permite a los azulgrana seguir en la lucha por el título y poner punto y final la crónica de una muerte anunciada de un Espanyol colista de Primera División a falta de tres jornadas para la conclusión de la temporada.

Una victoria que más allá de la efeméride que trae consigo, poco puede hacer presumir a un Barcelona que dejó en el olvido la excelente versión mostrada ante el Villarreal.

Un partido que ofreció una primera mitad de ritmo mortecino. Pese al dominio del Barcelona, la incapacidad de los locales de abrirse hueco en la plagada defensa visitante dejó las mejores ocasiones para los periquitos con dos balones al espacio hicieron tambalear el Camp Nou.

El primero en el minuto 10 a la carrera de Embarba, que se lanzó desde su campo para cazar un balón que le dejaba en un mano a mano con Ter Stegen. Algo escorado, la cercanía y la fuerza del disparo del delantero forzó al portero alemán a realizar una parada como si de balonmano se tratara.

La segunda oportunidad, ya al borde del descanso, fue la más clara del partido. Otro envío a la espalda de la defensa, para la carrera en esta ocasión de Dídac. El primer centro se convirtió en tiro tras el desvío de Lenglet, que obligó a ejercitar reflejos a Ter Stegen. El rechazo volvió a caer en pies blanquiazules y entre dudas, la pelota volvió asistida a Didac, que esta vez chutando a sabiendas mandó la pelota al poste.

Entre una y otra ocasión, la nada más absoluta azulgrana. La defensa de cinco impuesta por Rufete cerraba cualquier puerta a un Barcelona que se empeñaba en pasarse la pelota a una velocidad indigna de un equipo que busca ser campeón de Liga. Siempre buscando a Messi, que de un centro atestado se pasaba a la derecha en busca de aire. Griezmann aprovechaba de tanto en cuanto para colgar alguna pelota con la intención de generar un peligro que se quedaba en la intención.

En busca de un revulsivo, Setién movió ficha en el descanso dando entrada a Ansu Fati en lugar de Semedo, mandando a Sergi Roberto al lateral y creando una línea de ataque pocas veces vista con Fati, Messi, Suárez y Griezmann jugando a la vez.

Una combinación ultraofensiva que duró apenas tres minutos. El tiempo que tardó Ansu Fati en hacer una entrada terrorífica a Calero con los tacos por delante y a la altura de la rodilla. El colegiado consideró la amarilla en primera instancia pero el VAR lo tuvo claro: roja directa.

Sin que el partido fuese un hervidero de tensión, con tres minutos de distancia se quedaron ambos equipos con diez y casi de manera calcada. Pol Lozano quiso dejar un recuerdo en la rodilla de Piqué, el árbitro valoró la amarilla y el VAR consideró la roja. Diez contra diez con cuarenta minutos por delante.

Homenaje inesperado al gran Helenio Herrera, que sentenció en su momento que al fútbol “se juega mejor con diez que con once”.

Sin que diera tiempo a los entrenadores a reconsiderar sus estrategias. Messi, Griezmann y Suárez decidieron combinar para crear la jugada que acabó subiendo el 1-0 al marcador. Dejó Griezmann de tacón hacia atrás para Messi, cuyo tiro rechazado le quedó centrado a Suárez y, con todo a favor, certificó el tanto azulgrana.

Con más espacios y las necesidades apretando al Espanyol, que redujo a cuatro su defensa de cinco, el Barcelona acabó encontrando huecos para generar las ansiadas ocasiones. Una volea de primeras de Messi dentro del área casi acaba con la cadera de Diego López, que terminó estampándose contra el poste para evitar el gol.

Buscaba ya el Espanyol salida a la desesperada con balones colgados, alguno con intervención providencial de Piqué. Pero la mayoría no dejaba de ser un cruce de pelotas de un lado a otro del campo y Raúl de Tomás ejerciendo de llanero solitario en campo contrario.

El Barcelona dejaba hacer, atraído por el espacio que quedaba para el contraataque quizás sin ser consciente que un gol del Espanyol ponía la Liga a tiro del Real Madrid. Una intriga que quedó en el reino de las ideas, pues el tiempo acabó por agotarse. El Barcelona ganaba y se encomendaba al error del Madrid. El Espanyol, por su parte, quedaba ya condenado al descenso.

Ficha técnica:

1 - FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo (Ansu Fati, min.46), Piqué, Lenglet, Alba; Busquets, Rakitic (Araújo, min. 90+2), Sergi Roberto, Messi; Griezmann (Arturo Vidal, min. 71) y Luis Suárez (Braithwaite, min. 82).

0 - Espanyol: Diego López; Víctor Gómez, Bernardo, Cabrera, Calero (Darder, min. 66), Dídac; David López, Pol Lozano, Marc Roca (Wu Lei, min. 86), Embarba (Víctor Campuzano, min. 75); y Raúl de Tomás.

Gol: 1-0, min. 56: Luis Suárez.

Árbitro: Munuera Montero (Comité Andaluz). Mostró cartulina amarilla a Raúl de Tomas (min.45+1) y a David López (min.90+4).

Expulsó Ansu Fati (min. 49) y a Pol Lozano (min. 53).

Incidencias: Partido de la trigésimo quinta jornada de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou.

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