30 de septiembre de 2020, 0:23:04
Deportes

JORNADA 35


El Real Madrid se limita a alimentar su liderato frente al Alavés | 2-0

Diego García

Los vitorianos probaron a Courtois y compitieron de tú a tú con el favorito. Sin embargo, en un duelo jugado al ataque vencería la pegada local, en otro rendimiento nada colorido. Por Diego García


El Alfredo di Stéfano acogió este viernes el cierre de la jornada liguera 35ª. Una fecha en la que las inercias ya se asientan casi como irresolubles. A tres partidos del desenlace de este hacinamiento en el calendario, el Real Madrid recibía al Alavés con la posibilidad de volver a estirar hasta los cuatro puntos su colchón sobre el Barcelona, en la cima de la tabla. Y los vitorianos, que yacen en el extremo contrario de la clasificación, se tomaban esta visita como una de sus últimas opciones para salir de la quema (empezaron el envite sólo tres puntos por encima del descenso).

Zinedine Zidane prosiguió con su política de rotaciones y aplicaría cuatro cambios con respecto al once que ganó en San Mamés. Hubo de idear a Lucas Vázquez como lateral diestro y fijó a Marco Asensio y a Rodrygo como acompañantes de Benzema. Las bajas de Marcelo, Sergio Ramos, Carvajal, Nacho, Jovic y James (no convocado) complicaron la labor del técnico francés. Con todo, Varane y Militao defenderían a Courtois, con Mendy en el perfil zurdo y Kroos, Casemiro y Modric en el eje. Hazard, Vinicius, Valverde, Bale, Isco, Mariano y Brahim figuraban como revulsivos.

Juan Ramón Muñiz se encontró con este desafío, el de salvar a los Babazorros, debutando ante el coloso madrileño. Eligió cuatro variantes con respecto a lo visto en la jornada precedente, con Ximo, Laguardia, Ely y Adrián Marín salvaguardando al meta Roberto. Fejsa, Camarasa, Burke y Edgar construyeron una medular fuerte y volátil que coronaban Joselu y Lucas Pérez en punta (repescó la fórmula del doble delantero). No pudieron ser de la partida Rubén Duarte, Fernando Pacheco, Ismael y Tachi, pero la obligación de puntuar preponderaría sobre un esquema que eludió el salir con cinco zagueros.

Con la sensación de transitar en un punto de no retorno arrancó un ajedrez en el que los locales monopolizarían la posesión y los vascos cederían metros e iniciativa. Abriría fuego Modric con un chut desatinado, a pase de Lucas Vázquez tras la escapada de Mendy -minuto 1-, mas una contra visitante metería el miedo en el cuerpo a la parroquia merengue. Edgar ganó sobrado a Vazquez y centró para el cabezazo de Joselu al larguero. El relámpago sería completado por el remate de Lucas Pérez que sacó Varane bajo palos.

Quedaron avisados los favoritos del riesgo que entrañaba desatender la táctica defensiva tras pérdida. Si dejaban correr al Alavés, en vuelo, sufrirían ante una novedosa línea defensiva en la que Lucas Vázquez y Militao asomaban como vulnerables. Sin embargo, una aceleración de Mendy le tendió una trampa a Navarro, que cometió penalti -minuto 11-. Y Benzema transformaría el 1-0 engañado al meta y rompiendo su sequía personal de cuatro partidos. De inmediato, un derechazo de Kroos rozaría la madera. Los alaveses permitían al ataque rival llegar hasta la frontal de su área sin interponer enmiendas, quedando el tablero abierto al espectáculo.

No obstante, el Madrid no controlaba del todo la escena y acumulaba faltas cada vez que Lucas Pérez, Edgar o Joselu asomaban con el cuero. No extinguieron los pupilos de Zidane la amenaza contrincante y el rematador gallego emitió un testarazo fallido y sin marca en el 17. Modric, Mendy y Rodrygo finalizarían con claridad, en tres llegadas rápidas, antes de la media hora, en la continuación del tiroteo que hacía hincapié en la valentía de ambos escuadrones. Un planteamiento global que rimaba con la necesidad de ganar de los púgiles en liza.

Se colaba, sobre todo Mendy, en la adelantada zaga vitoriana. Muñiz mantuvo su idea de competir arriesgando, con las líneas lejos de su portería. Hubo de saltar al verde Aguirregabiria por el lesionado Navarro -en una galopada con Rodrygo-, antes de que Burke rompiera a la pobre cobertura madridista y forzara a Courtois a estirarse con mérito -minuto 27-. La enorme influencia de Kroos no bastaba para domar la agónica rebeldía visitante y en este fútbol de puertas abiertas practicado, sin gobierno firme, todo fue posible si la puntería acompañase.

Los alaveses se marcharían satisfechos por su despliegue -no el defensivo- al descanso, con toda justificación. Incluso Joselú perdonó un remate sin portero, toda vez que Burke ridiculizó a Lucas Vázquez y a Militao sobre la línea de fondo -minuto 36-. Acabarían el esfuerzo salteando presiones exigentes que mitigaron la producción de los capitalinos, débiles en el achique de su costado derecho. En consecuencia, unos y otros se tomaron un respiro, tras el inocuo chut de Benzema, felicitándose por el fluir de sus avances. Sólo Asensio quedó descontextualizado, en la asimetría de su equipo -Mendy y Rodrygo fueron protagonistas positivos-.

No se registraron modificaciones en la reanudación, más allá de la mayor ambición del escuadrón en desventaja. Quisieron ahogar la salida de juego local y apilar centros laterales, amortizando la superioridad aérea de Joselu. De cada recuperación babazorra germinaba una transición fugaz en la que hasta cuatro atacantes desafiaban a la retaguardia merengue. Pero en el 50 Asensio rubricó el 2-0. Rodrygo, iluminado, hizo caja con los espacios libres por medio de una conducción y pase que Benzema tradujo en asistencia al balear. Pagó caro demasiado pronto el atrevimiento táctico Muñiz, quien metió a Mahmoud y a Rioja -por Lucas Pérez y Fejsa-.

Roberto salvaría a los suyos en el 58, tapando el lanzamiento de Benzema después de la maravillosa acción de Asensio. El portero sacaría también un zurdazo de Rodrygo, en el shock automático de su delegación, mientras que Lucas Vázquez recibía más pelota en cancha ajena. Y la perla brasileña no embocó el tercero a centro del lateral gallego por milímetros, como preludio del mano a mano que Courtois ganó a Joselu, en el refresco del ida y vuelta ante la despreocupación táctica del bloque de Chamartín. El belga, en el 63, detuvo una colada de Edgar que había doblegado a los centrales. El orgullo vasco, a estas alturas, no admitía discusión.

Benzema crecería, proporcionando oportunidades de remate a Lucas Vázquez y Modric. A falta de 20 minutos comparecerían Borja Sainz, Rodríguez, Vinicius y Fede Valverde -por Joselu, Edgar, Modric y Asensio-, en un tramo en el que el ritmo decaería. Rodrygo chocaría con Roberto por enésima vez, como respuesta al venenoso slalom de Sainz, con 15 minutos por jugar. E Isco, Hazard y Brahim se incorporaron -por Benzema, Rodrygo y Casemiro- en una recta final que, lánguida, haría hueco para otra maravillosa intervención del meta visitante y un blocaje de Courtois.

- Ficha técnica:

2 - Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez, Varane, Militao, Mendy; Casemiro (Brahim, m.93), Kroos, Modric (Fede Valverde, m.70); Marco Asensio (Vinicius, m.70), Rodrygo (Isco, m.82) y Benzema (Hazard, m.82).

0 - Alavés: Roberto; Ximo (Aguirregabiriria, m.24), Laguardia, Ely, Adrián Marín; Fejsa (Abdallahi, m.56), Camarasa, Burke, Edgar (Borja Sainz, m.68); Joselu (José Luis Rodríguez, m.68) y Lucas Pérez (Rioja, m.56).

Goles: 1-0, m.11: Benzema de penalti. 2-0, m.50: Asensio.

Árbitro: Jesús Gil Manzano (Comité extremeño). Amonestó a Abdallahi (84) por el Alavés.

Incidencias: encuentro correspondiente a la 35ª jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Alfredo di Stéfano. En el descanso una lesión impidió seguir al colegiado Gil Manzano y ocupó su lugar el cuarto árbitro Rodríguez Carpallo.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.elimparcial.es