21 de octubre de 2020, 18:38:00
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Sigue el lío: Bartomeu decidirá el lunes, con jugadores y socios echando humo

E.I.

El dirigente ha organizado una junta directiva de urgencia para confirmar las medidas a tomar en pleno huracán.


La emisora de radio Rac-1 es una de las que más cerca está del entorno del Fútbol Club Barcelona. El narrador encargado de cubrir la histórica paliza sufrida por los catalanes este viernes ante el Bayern resumía, con sus duras palabras, el sentimiento de la afición azulgrana. "Se puede perder de muchas maneras, puedes ser peor que tu rival, pero es importante no perder la dignidad ni en el fútbol ni en la vida. Lo que ha hecho el Barça en los últimos minutos es indigno. Los socios no se merecen esto (...) Estos últimos minutos del Barça son intolerables. Los futbolistas no pueden jugar así en los cuartos de final de la Champions, por el amor de Dios", narró.

Ese mismo medio de comunicación es el que ha publicado este sábado, en la dolorosa resaca, que el presidente Josep Maria Bartomeu llamó a su equipo gubernamental a desarrollar una junta directiva de urgencia para este lunes. Se toma el dirigente el fin de semana para tratar de pensar con claridad sobre la situación. No obstante, está contra las cuerdas e incluso Gerard Piqué le ha señalado. Pero la ola de críticas llama, incluso, a una limpia en el vestuario que afecta también a Lionel Messi.

Bartomeu dio la cara, como pudo (sin gafas y con el gesto torcido), en el palco del estadio del Benfica. La más que posible tumba del ciclo que empezó con Frank Rijkaard. No atino a confesar nada más que en los próximos días se tomarían “decisiones”, algunas de las cuales “ya estaban pensadas antes del retorno de la Champions League”. No dijo nada sobre su dimisión o la convocatoria de elecciones, un extremo en torno al que presionan las vacas sagradas del vestuario. Que tampoco quieren la continuidad de Quique Setién.

Lionel Messi, según se ha sabido, habría amenazado al presidente con dejar el Barça en 2021 si no se echa al entrenador cántabro, se convocan elecciones y se construye un proyecto ganador de verdad. Así de claro. El zurdo legendario, que este viernes jugó uno de sus peores partidos en esa exigencia y no ejerció como capitán para tirar del ánimo de sus compañeros, vive sus horas más bajas en lo concerniente a su legitimidad como director de todo en la entidad catalana. Nadie escapa a la crisis detonada.

Se ha filtrado, en esa jornada sabatina, que los nombres gruesos tampoco quieren que el argentino Mauricio Pochettino -primer candidato puesto sobre la mesa por el entorno del palco- sea el relevo de Setién. Por estilo y por haber declarado en múltiples ocasiones su mal querer al Barça -fue capitán del Espanyol-. Este asunto habría generado, asimismo, problemas a Bartomeu. Un sector de su directiva se habría opuesto frontalmente a contratar al ex del Tottenham. Y también se cuestiona el puesto de Éric Abidal como director deportivo.

Es obligado, por el 2-8 y por las palabras de Messi y Piqué, que la directiva acometa la transición y rejuvenecimiento del vestuario que no se ha hecho en este lustro. Y ese trabajo habría sido encargado a Ramon Planes, en detrimento de un Abidal que tiene en contra a 'La Pulga' y otros tantos desde que destapó que con Ernesto Valverde se entrenaba más bien poco. Todo ello con la nueva temporada arrancando en menos de un mes, hecho que complica la convocatoria de un proceso electoral y la planificación de un nuevo proyecto.

Este viernes saltaron al tapete los candidatos principales a romper el mandato ideológico de Bartomeu. “las declaraciones de Bartomeu” después de la derrota” le parecieron “una muestra de cobardía e ineptitud” y que “la incompetencia de él y su junta les inhabilita para tomar más decisiones que condicionen el futuro del Barcelona”, dijo Joan Laporta. Y Victor Font, con el que se ha alineado Xavi Hernández -técnico al que quieren los jugadores- directamente pidió la dimisión de Bartomeu.

"Ya no es la primera, la segunda ni la tercera vez que nos pasa. Espero que esta humillación sirva de algo. Que sirva para reflexionar, el club necesita cambios, pero no hablo del entrenador y jugadores, sino de algo mucho más estructural. Es imprescindible cambiar esta dinámica que lleva ya muchos años arrastrándonos. Hemos tocado fondo. Hay que hacer una profunda reflexión y decidir seriamente qué es lo mejor para el Barcelona", decía Piqué, tras poner su cabeza al servicio del club, como una suerte de mártir por el renacimiento barcelonista.

En el entretanto, en este paréntesis que se ha construido el presidente antes de anunciar algo el lunes próximo, la delegación fue recibida en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí con pancartas críticas e insultos. "Directiva y jugadores, la vergüenza de 121 años de historia” y “menos lujo y más orgullo”, se podía leer en algunas de esas telas colgadas en el perímetro del recinto. Jugadores y directivos eludieron ser increpados a la salida, de camino a sus casas. Eligieron salir por la puerta trasera y, así, establecer un punto y aparte en este devenir bochornoso.

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