31 de julio de 2021, 3:35:05
Deportes

CUARTOS DE FINAL


El Lyon desempolva todos los fantasmas de Guardiola y su City | 1-3

M. Jones

Los británicos volvieron a sufrir su falta de pegada, mentalidad y equilibrio. Dembelé amortizó los errores del favorito para engordar el sueño francés. Por M. Jones


Volvió a pasar. Pep Guardiola y su Manchester City se quedaron a las puertas de las semifinales de la Liga de Campeones al no poder ser más efectivos en las dos áreas. Tras haber dominado por completo la posesión y el ratio de ocasiones de gol generadas. Los ingleses cayeron por un resultado engañoso pero justo (1-3). El Olympique de Lyon compitió mejor equilibrado y se unió a la lista de equipos de menor cartera que apearon al millonario proyecto Citizen de la élite continental (Mónaco, Liverpool y Tottenham).

El técnico español lo intentó todo. Modificó su once hasta convertirlo en una suerte de 3-5-2. Fernandinho, Laporte y Eric García cubrirían al meta Ederson, con Walker y Cancelo en los carriles y Rodri, De Bruyne y Gundogan creando. Arriba estarían Gabriel Jesús y Raheem Sterling. Se trataba de una alineación mucho más costosa que la planteada por Rudy García. El francés repitió la propuesta y nómina que eliminó a la Juventus en octavos, con un dibujo de tres zagueros y superpoblación en el eje. Depay y Ekambi buscarían las cosquillas a la zaga ajena y Lopes aseguraría la propia.

El relato del encuentro alzó su telón con una rápida declaración de principios global. Los ingleses empezaron su monopolio el cuero y avisaron en el minuto 2 por medio de un centro de Sterling que Gabriel Jesús no remató a gol por la intervención salvadora de Marcelo. Sin embargo, los galos no dudarían en su plan: achicar con intensidad y hombres para explotar en velocidad y a la contra. Así, responderían en el noveno minuto. Marçal descerrajaría un cañonazo desde media distancia que estrenó los guantes de Ederson.

La horizontalidad del City, controladora, le permitía construir circulaciones que desembocaban en opciones de remate. Pero sus dificultades para replegar tras pérdida igualaría la sensación de gobierno del envite. La batalla de los cuatro laterales -Walker, Cornet, Cancelo y Dubois- era deliciosa. Todos ellos comenzaban los avances ofensivos, que solían declinar en desbordes pegados a la cal, a la espalda de los tres zagueros de ambas líneas defensivas. En todo caso, el favorito no presionaba como cuando apeó al Real Madrid y los huecos dejados les costaría muy caro. En el corto plazo.

El primer acto discurría con los segundos de la Premier amontonando minutaje en el dominio de la redonda, mas sin conexión entre líneas. Y el juego directo del Lyon, que no dudaba en pegar pelotazos hacia el cuerpeo de Depay y Ekambi si presionaban los británicos, dañaría de verdad en el minuto 23. En ese instante una recuperación y lanzamiento en profundidad hacia el que fuera delantero del Villarreal retrató los agujeros tácticos de los Citizen. Lo amortizaría Cornet al cazar el rechace de Eric García que pilló descolocado a un Ederson que quedó a media salida.

Se torcían las cosas sobremanera para Guardiola y sus subordinados. La sorpresa estaba saltando por ganas de ir a la batalla y chispa física. Asimismo, el talento de Aouar brotaba para dar fluidez a las salidas en transición de su delegación. Pero la calidad debía encontrar la ruta para ser trascendental en el Estadio Jose Alvalade. Y el City apretó antes del descanso, emitiendo un fogonazo que no supieron traducir en el empate ni el activo pero desacertado Sterling ni Rodri -que ejecutó un remate centrado desde la frontal-.

No hubo noticias de Kevin De Bruyne hasta la reanudación. Se empeñaría en dirigir hacia portería lanzamientos de falta muy escorados y saques de esquina, buscando la gloria individual. Y el pase definitivo y muy arriesgado. Así que el belga saltó al verde en el segundo acto dispuesto a mirar más por el colectivo y con unas revoluciones más aceleradas. También sus compañeros subieron la exigencia física y mental, dando velocidad a sus eternas concatenaciones de pases. Y, como no podía ser de otro modo, las costuras del muro francés empezaron a sufrir.

De Bruyne se estrenó con un chut en lanzamiento de falta que forzó a Lopes. Y Guardiola colocaba en el campo al suplente Mahrez -por un Fernandinho de complicada justificación-. El argelino añadiría desborde y regate en el último tercio, en un intento por esquivar el atasco sufrido por los ingleses en sus ataques en estático. Y de su zurda emergió la carrera de Sterling. El extremo detectó la llegada desde segunda línea de De Bruyne, que en el 68 empató con un derechazo angulado y al primer toque. Respiraban y ganaban convicción los llamados a conquistar la gloria continental. Esta vez sí.

La inyección energética del gol descubrió a los de Manchester asaltando el área defendida por Lopes. El portero salvaría a sus compañeros en ese trecho de claro agobio, el primero en toda la serie. Y Sterling conectó con Gabriel Jesús, dejándole solo, en el 77. Pero el brasileño perdonó, ejecutando mal una volea muy clara, sin marca y en el área pequeña. Se le escapó el tren al carioca y en el envés de esa acción el Lyon -que había metido a Tete y Dembelé por Dubois y Depay- volvería a ponerse por delante.

Ajusticiando las lagunas británicas de concentración competitiva. Sacó rápido Lopes de puerta y los franceses se colaron para generar un tres para tres, con la zaga del equipo de Guardiola en la medular y descoordinada. Un pase en profundidad bastó para que Dembelé se escapara en solitario y batiera a un tímido Ederson en su salida. El VAR daría la razón al sustituto de lujo y a Rudy García, que sabía de las debilidades del City en estas alturas. David Silva haría acto de presencia -por Rodri-, pero no movería más su arsenal el preparador catalán.

Se había activado una contrarreloj nerviosa, ya conocida de sobra por los ingleses, en la que Sterling disfrutó de la ventana de oportunidad para cambiar la historia de este proyecto que roza el lustro. El extremo, muy goleador en este curso, enviaría a las nubes un remate en el que no había portero ni explicación. Gabriel Jesús se las apañó para filtrar un centro raso entre cuatro zagueros y el delantero la pegó horrible desde debajo del arco. El cuero saldría por encima del larguero. Una pifia para el recuerdo que, otra vez en la siguiente jugada, daba paso a un gol del Lyon. Se desplegó la contra con conducción y chut de Aouar, error en el despeje de Ederson y gol de Dembelé (1-3, minuto 86). El sueño galo se agiganta tanto como la barrera psicológica del camarín de Manchester.


- Ficha técnica:

1 - Manchester City: Ederson; Eric García, Fernandinho (Mahrez, m. 55), Laporte; Cancelo; De Bruyne, Rodri, Gundogan, Walker; Jesus, Sterling.

3 - Olympique de Lyon: Lopes; Denayer, Marcelo, Marçal; Dubois (Tete, m. 74), Caqueret, Guimarães, Aouar, Cornet; Depay (Dembelé, m. 74), Ekambi.

Goles: 0-1, m. 23: Cornet. 1-1, m. 69: De Bruyne. 1-2, m. 79: Dembelé. 2-2, m. 79: Dembelé.

Árbitro: Danny Makkelie (Holanda). Amonestó a Dubois (m. 11), Marcelo (m. 63) por el Olympique de Lyon, y a Fernandinho por el Manchester City.

Incidencias: partido correspondiente a los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en el Estadio José Alvalade, sin público.

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