14 de junio de 2021, 11:17:56
Nacional

INTERIOR


Prisiones traslada al etarra "Txapote" de un módulo de primer grado a uno ordinario

Efe


La dirección de la cárcel de Huelva ha trasladado al exdirigente etarra Francisco Javier García Gaztelu, "Txapote", condenado por decenas de asesinatos, entre ellos el de Miguel Ángel Blanco, a un módulo ordinario, si bien este cambio de espacio no implica modificación en su régimen penitenciario, por lo que sigue en primer grado o régimen cerrado.

Fuentes penitenciarias han explicado a EFE que la decisión, recientemente adoptada por el director de la prisión de Huelva, se limita a un cambio de espacio físico dentro del centro, de modo que Txapote ha abandonado el módulo de primer grado, reservado en todas las cárceles para presos peligrosos, a uno ordinario.

Los módulos de primer grado están pensados para internos conflictivos y cuentan con diversos patios, de forma que los reclusos no coinciden cuando tienen fijada salida de sus celdas, en tanto que en un módulo ordinario conviven diferentes perfiles de reclusos.

Según las fuentes consultadas, Txapote llevaba dos años en este módulo de primer grado sin protagonizar ningún problema, por lo que la dirección ha acordado que podía trasladar a otro módulo al recluso.

La asociación de familiares de presos etarras, Etxerat, se ha felicitado del cambio de módulo de Txapote por salir de un "módulo de aislamiento", si bien desde Instituciones Penitenciarias aclaran que el recluso no estaba en un módulo de aislamiento, que es un módulo de castigo, sino en uno denominado de primer grado.

También matizan que este cambio no lleva aparejado modificación alguna en el cumplimiento, por lo que Txapote continúa en primer grado, el más estricto o régimen cerrado.

De esta forma, pese a estar en un módulo ordinario, el interno seguirá cumpliendo con los requisitos que marca este grado, lo que implica, entre otras medidas, unos horarios diferentes de patio o no participar en determinadas actividades de la prisión.

Francisco Javier García Gaztelu, que fue jefe militar de ETA y está considerado de la "línea dura" de la banda acumula penas que superan los 500 años de prisión por, entre otros asesinatos, los de Miguel Ángel Blanco; Fernando Buesa y su escolta, Jorge Diez Elorza; Fernando Mújica; Gregorio Ordóñez; José Luis López de Lacalle; y dos guardias civiles en Sallent de Gállego (Huesca).
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