29 de julio de 2021, 9:56:13
Nacional

DESAFÍO SECESIONISTA


Se desata la enésima fractura en el bloque independentista catalán

E.I.

ERC reclama la dimisión de Josep Costa por haberse reunido con partidos de "extrema derecha".


El bloque secesionista catalán sigue mostrando incapacidad para maquillar sus desavenencias, en este tramo de anestesia del furor social independentista. Este viernes se ha detonado otra crisis entre los partidos más representativos. El motivo ha sido la reunión telemática mantenida por Josep Costa -vicepresidente primero del Parlament y cabeza visible de JxCat- con grupos secesionistas entre los que se encontraban formaciones de "extrema derecha". Así lo han interpretado desde ERC y la CUP.

En la charla, desarrollada por videoconferencia este jueves, Costa debía explorar las opciones de construir un frente electoral unitario del independentismo que, a día de hoy, sigue apostando por la vía unilateral. En ese foro estuvieron presentes la Assemblea de Represaliats i Activistes, Bloc Sobiranista Català, Demòcrates de Catalunya, Directe68, Força Catalunya, Front Nacional de Catalunya y Solidaritat Catalana per la Independència.

La polémica ha arribado, precisamente, por la interlocución con los conocidos extremistas del Front Nacional de Catalunya o Força Catalunya -formación liderada por Santiago Espot-. El vicepresidente primero del Parlament ha pasado a ser diana de múltiples críticas a través de las redes sociales. Natàlia Sànchez, diputada de la CUP en el Parlament, llegó a destacar que "para mí, lo más grave es que Josep Costa es el vicepresidente del Parlamento de Cataluña; es gravísimo".

Elsa Artadi, vicepresidenta y portavoz de JxCat, trató de apagar el incendio usando su cuenta de Twitter. Quiso dejar claro que Juntos por Cataluña "no ha asistido a esta reunión, ningún miembro de la dirección ni nadie autorizado por el partido". "JxCat no participa en reuniones con partidos xenófobos", remarcó la representante, en un esfuerzo que se ha demostrado insuficiente.

Tampoco ha valido la intervención de Aurora Madaula, diputada de JxCat en el Parlament. En su alegato ha querido desmarcar a JxCat de la asistencia de Costa a la reunión mencionada. "Juntos por Cataluña no ha enviado a nadie a esta reunión. Si alguien ha ido, usando nuestro nombre, lo ha hecho de manera unilateral y sin nuestra autorización ni conocimiento. No tenemos nada que ver con esta reunión", sentenció.

Pero desde ERC y la CUP no se ha entendido del todo bien el argumentario que ha pretendido justificar la presencia de Costa en una conferencia organizada por los siete miembros del secretariado nacional de la ANC que dimitieron en noviembre y que integran la plataforma Donec Perficiam. En esa conversación, que duró dos horas y media, se trabajó por cohesionar fuerzas de distinta ideología para confeccionar una "candidatura única" a las elecciones del 14 de febrero. Sin contar con fuerzas como ERC, la CUP o el PDeCAT.

Este viernes ha tomado la palabra Sergi Sabrià, presidente del grupo parlamentario de ERC. "Blanquear la extrema derecha: línea roja. Dimisión", ha escrito en las redes sociales, reclamando la dimisión del vicepresidente primero del Parlament. No le perdona su diálogo con Front Nacional de Catalunya y Força Catalunya. Y en esa dirección, Jenn Díaz -diputada de ERC en el Parlament- ha reprochado a Costa esto: "¿La extrema derecha es un interlocutor válido si es independentista? No para mí".

Por último, Dionís Guiteras -portavoz de ERC en la Diputación de Barcelona-, ha escrito lo siguiente: "¡Nos han pillao con el carrito del helao! ¿Cuándo dejaréis de hacer el ridículo, Josep Costa?". Y Costa se ha visto constreñido a emitir una disculpa a todo aquel que se haya sentido ofendido.

"Cualquiera que me conozca sabe que no iría nunca a ninguna reunión con ultras. Si ayer hubiese sabido que estarían, no me habría conectado. Si al principio hubiese oído quiénes eran los presentes, me habría desconectado. Entré de buena fe, como otra gente que me merece todo el respeto. Me invitó gente a la que conozco, y no tenía motivos para desconfiar. Querían hablar de sumar esfuerzos para defender el mandato del 1-O. Según nos dijeron, habían invitado a todos los partidos independentistas. Siempre dejé muy claro que entraba solo a título personal", ha defendido.

Y ha zanjado sus justificaciones así: "Pido disculpas a JxCat, a Laura Borràs y a todos los compañeros del Parlament si consideran que este incidente les puede perjudicar. Seguiré trabajando de buena fe para conseguir la independencia de este país y para recuperar la soberanía de nuestro Parlament".

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