28 de enero de 2022, 18:06:02
Sociedad

HASTA -10 GRADOS


La ola de frío posterior a Filomena redobla el peligro por las heladas

EL IMPARCIAL/Efe

El Gobierno pide reforzar la alerta ante el riesgo de placas de hielo y desprendimientos.


La borrasca Filomena pierde ya intensidad, y, aunque empiezan a recuperarse carreteras, trenes y aeropuertos en todo el país, el riesgo aún no ha pasado, pues el temporal más fuerte en 50 años dará paso desde este lunes a una ola de frío con temperaturas mínimas de hasta diez grados bajo cero.

El episodio de frío, que la Agencia Estatal de Meteorología prevé hasta el jueves, creará grandes placas de hielo, que es aún más peligroso para vehículos y viandantes.

La situación más complicada se daba este domingo en Teruel, pero en otras zonas también muy afectadas por las copiosas nevadas, como Madrid, proseguían las labores para retomar un poco de normalidad.

Desde las 14.00 horas, comenzaron a salir trenes desde Madrid, los primeros hacia Santander, Málaga y Ferrol, y se esperaba que el aeropuerto Barajas empezara a abrir "de manera muy gradual" a lo largo de la tarde, después de que se haya conseguido despejar de nieve dos de sus pistas.

Aena ha confirmado que ya se permiten las salidas de aviones desde Barajas, con dos pistas habilitadas, y que las llegadas estarán operativas en las próximas horas. La reapertura completa será gradual y las aerolíneas se están reorganizando para ver qué vuelos operar y avisar con tiempo a los pasajeros.

El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska ha indicado que "el peligro no ha desaparecido y nos aguardan jornadas en los que debemos mantener muy altos nuestros niveles de alerta y prevención".

El ministro de Interior ha remarcado que las placas de hielo en la calzada son un factor de riesgo elevado, además de la acumulación de nieve en tejados, cornisas y zonas elevadas, que puede precipitarse en forma de hielo.

Además, se ha vuelto a pedir que se eviten los desplazamientos por carretera, haciéndolos sólo en casos imprescindibles. y tomando las precauciones necesarias.

Ábalos, por su parte, ha dicho que ahora viene la fase más complicada, pues tras despejar las vías de nieve, ahora toca el hielo, por lo que 1.300 máquinas quitanieves están trabajando sin descanso para repartir fundentes que eviten que se congele el pavimento.

Ahora, se intentarán preparar convoyes para que las mercancías retenidas, especialmente medicinas, vacunas y productos de primera necesidad puedan llegar a su destino.

La coordinación entre los ministerios de Sanidad, Interior y Transportes asegurará la llegada a España y distribución por las comunidades autónomas de la nueva remesa de más de 300.000 vacunas de la farmacéutica Pfizer, que se espera recibir este lunes, han indicado Grande Marlaska.

Madrid, estudiando la declaracíón de zona catastrófica

La ciudad de Madrid ha sido una de las grandes afectadas por las copiosas nevadas y su alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha dicho que se están estudiando solicitar la declaración de zona catastrófica para la capital, como consecuencia de los daños, una decisión que tomarán "a lo largo de los próximos días".

Además, aunque ha agradecido la colaboración del Gobierno de la nación con los efectivos que ha enviado de la Unidad Militar de Emergencias (UME), ha pedido más refuerzos.

Grande Marlaska, ha asegurado, por su parte, que la situación en la capital no puede ser calificada como "emergencia de Protección Civil", porque la nevada no ha originado daños en bienes públicos o privados, sino que lo prioritario en la actualidad es garantizar los servicios públicos esenciales.

Otra de las consecuencias de Filomena ha sido el cierre de centros escolares lunes y martes en Madrid, al igual que los no universitarios en Aragón. La Junta de Castilla y León suspende la actividad lectiva mañana en las provincia de Ávila y Soria y en zonas rurales de Palencia, Segovia, Valladolid y Zamora.

Una de las comunidades más afectadas por los últimos coletazos de Filomena es Aragón, donde, según su presidente autonómico Javier Lambán, ha tenido un serio impacto en la vida de la ciudadanía y en el funcionamiento de los servicios, pero el efecto ha estado "bastante controlado".

Doscientos efectivos de los batallones de la Unidad Militar de Emergencias (UME) de Zaragoza y Valencia se han desplegado en Castellote (Teruel) y Daroca (Zaragoza) para ayudar a solventar las incidencias provocadas por el temporal.

La borrasca ha acumulado espesores de nieve en Cataluña de hasta 59 centímetros, ha dejado sin luz a más de 6.300 abonados, algunos desde anoche, especialmente en el Priorat (Tarragona), y ha provocado cortes en la telefonía.

En una rueda de prensa telemática, el conseller de Interior, Miquel Sàmper, ha pedido que, pese a que el temporal empieza a remitir, no se baje la guardia y no se salga de casa si no es imprescindible, porque "el peligro aún existe".

La Comunidad Valenciana recupera lentamente la normalidad, especialmente en las comunicaciones por carretera y ferrocarril, a la espera del último coletazo de la borrasca, que podría dejar de nuevo nevadas intensas en el interior de Castellón.

El personal de emergencias ha trabajado intensamente en la limpieza de viales, de modo que en la provincia de Alicante no hay incidencias relevantes; en Valencia los esfuerzos se centran en las inmediaciones de Siete Aguas y en Castellón el Consorcio de Bomberos sigue trabajando en la limpieza de carreteras.

Los efectos de Filomena ha alcanzado hasta a la Academia de Cine, que mañana iba a dar lectura a los nominados a los 35 Premios Goya, pero la ha cancelado, sin especificar una nueva fecha, debido a la situación meteorológica en la Comunidad de Madrid.

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