22 de septiembre de 2021, 13:42:49
Nacional

ELECCIONES 14F


Los insultos nublan las propuestas del último debate electoral catalán

E.I.

Un nuevo intercambio bronco de reproches dio por finalizada la serie de debates de cara a los comicios catalanes del domingo.


Este jueves, laSexta celebró el último debate electoral de cara a los comicios catalanes del 14 de febrero. Contó con la participación de los nueve candidatos: Carlos Carrizosa (Cs), Laura Borràs (JxCat), Pere Aragonès (ERC), Salvador Illa (PSC), Jéssica Albiach (En Comú Podem), Dolors Sabater (CUP), Alejandro Fernández (PPC), Àngels Chacón (PDeCAT) e Ignacio Garriga (Vox).

Arrancó con un bloque en el que las formaciones aclararon sus preferencias y líneas rojas sobre posibles pactos. Garriga afirmó que Vox "jamás" apoyará a Illa, "ni con una abstención". Aragonès negó la posibilidad de formar gobierno ni a facilitar el mandato del PSC, del que no aceptaría una abstención; Fernández se negó a pronunciarse sobre pactos y afirmó que "Illa y separatismo tienen una alianza estratégica desde Moncloa", y Borràs optó por desviar la atención al criticar de nuevo al exministro de Sanidad por negarse a hacerse una PCR. "Le pido que se ponga la mascarilla o abandone el plató. Protéjanos a todos", dijo.

Carrizosa, que también pidió explicaciones al socialista por esta cuestión, abogó por la unidad del onstitucionalismo para acabar con el procés. Chacón se limitó a decir no al "bloque de155 y a la CUP" y Sabater expuso que la Declaración Unilateral de Independencia se hará "llegado el momento, cuando hayamos realizado dos, tres o cuatro 'tsunamis democráticos'" y exigió seguir una hoja de ruta secesionista. Albiach, por su parte, reclamó un "gobierno de izquierdas transversal" y rechazó a PPC, Cs y JxCat, instando a entenderse a ERC, PSC y Podemos.

Illa comenzó templado pero terminó su intervención inicial desairado. "No voy a sobreactuar", manifestó en relación con las acusaciones de no someterse a una PCR por haberse vacunado. Recalcó que las autoridades dijeron que hay que hacerse la prueba si hay síntomas o se ha tenido contacto con una persona positiva y aseguró que no se ha vacunado. "Son calumnias, ya está bien. Hay que cambiar este estilo de política en Cataluña. Basta ya, pasemos página", zanjó.

Se inició, entonces, el bloque de las propuestas frente al Covid. Y, como en debates previos, en este tramo quedó en evidencia la división y confrontación entre las formaciones de una manera bronca. Garriga llamó "delincuente metida a política" a la representante de la CUP -que le respondió al grito de "fascista"- y a JxCat, ERC y PDCAT les tildó de "golpistas". Aragonès, al que llamó "terrorista", respondió de este modo: "El 14 de febrero Cataluña va a volver a tener un voto antifascista y espero que se haga un cordón sanitario contra la ultraderecha". Borràs, en su caso, citó a Puigdemont: "Las opiniones deben ser libres, pero el fascismo no es una opinión, es un crimen", y Albiach espetó que en la formación verde "niegan violencia machista".

El candidato socialista, diana de las críticas junto con Vox, afeó que sus homólogos pasaron "del todos contra Illa, al contra Illa vale todo". Y propuso un "gran plan de reencuentro de catalanes frente a las dos fotos de Colón". "España quiere a Cataluña y Cataluña quiere a España. Es lo que yo he vivido en Madrid", concluyó al tiempo que el representante de Ciudadanos señaló a su partido como el "decano del enfrentamiento contra en nacionalismo en Cataluña", atribuyéndose la dimisión de Quim Torra.

ERC lanzó un guiño a Podemos para que se incorporen a la "vía amplia" independentista. "Un proyecto de izquierdas es imposible en España, sólo será posible en Cataluña independiente", afirmó Aragonès, ante lo que Albiach le respondió que el secesionismo "quiere convertir a Cataluña en Andorra del sur".

Garriga aprovechó entonces para extender su ataque al bloque catalanista alegando que "la mafia separatista roba al conjunto de catalanes el dinero destinado a la pandemia, ustedes llevan años despilfarrando dinero en sus fiestas, en la mansión de Puigdemont, nos tiran piedras y generan violencia política". "Sus discursos son los que acaban en hordas totalitarias", enfatizó.

También habría espacio para las rencillas independentistas. Borràs, ante las críticas de la candidata del PDeCAT al Govern, le remarcó que "usted ha sido consejera del Govern de tanto denuesta. Siga en su mundo. Cree el ladrón que todos son de su condición", respondiendo Chacón que "no teníamos que escoger entre vida o economía como nos pedía Torra. No nos ignore".

Coincidieron todos los presentes en la necesidad de reforzar el personal sanitario, incentivándolo de algún modo como premio la esfuerzo realizado durante la pandemia. También enontraron coherencia entre sus propuestas en los estímulos a la hostelería, si bien el abanico pasaría desde el abrir todo desde ya (Vox) hasta el nacionalizar una farmacéutica y un modelo de sanidad 100% público (Podemos y CUP).

Se habló de establecer una "autopista de vacunación (Ciudadanos)", de ejecutar rastreos y test masivos (PDeCat) y de devolver a Cataluña la condición de economía puntera que le quitó el secesionismo (PSC). Garriga puso sobre la mesa la inseguridad creciente e islamización ("garantizaremos la ley y el orden"), el bloque independentista insistió en la querencia de "cumplir el mandato democrático del 1-O" y Carrizosa les pidió que comentarán la fase "haremos limpieza de españoles".

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