18 de septiembre de 2021, 11:55:01
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El socio vota contra Bartomeu y Laporta retoma la presidencia del F.C. Barcelona

E.I.

Acumuló un apoyo abrumador y cuenta con el respaldo de los otros candidatos para tratar de reconstruir al club.


El socio culè demostró este domingo su hartazgo del ciclo iniciado por Sandro Rosell y terminado por Josep Maria Bartomeu. La masa social del Fútbol Club Barcelona ha decidido devolver la presidencia a Joan Laporta. Lo ha hecho con rotundidad, apoyándole con un 54,28 por ciento. Quieren un cambio radical en la gestión y han apostado por la nostalgia del mandato de Josep Guardiola y Joahn Cruyff que disparó la trascendencia mundial de la entidad.

Laporta obtuvo en este segundo gobierno azulgrana más respaldo que en la primera oportunidad en la que asumió el palco del Camp Nou. En 2003 (presidió hasta 2010) cosechó 27.138 votos, una cifra sensiblemente menor a los 30.184 papeletas con las que ha arrasado y ha dejado en la estacada a las otras candidaturas. Víctor Font se quedó en los 16.679 votos (29,99%) y el oficialista Toni Freixa no superó los 4.769 (8,58%). Este es el claro mandato de los 55.611 socios (el 50,42 del censo) que han ejercido su derecho de elección en esta jornada. El recuento registró, además, 351 votos en blanco y 3.628 votos nulos.

De la campaña electoral más larga que jamás haya acogido el Barça -Bartomeu dimitió a finales de octubre-, condicionada por la pandemia y con la institución en un tramó más que complicado, salió la confianza para el arquitecto del último periodo glorioso blaugrana, el icónico. Ese que cambió la mentalidad de los aficionados y consiguió uniformar al club con un estatus ganador. El nuevo presidente dispone de seis años para llevar a cabo su proyecto reformador y cuadrar unas cuentas erosionadas hasta el fondo.

Como en 2003, cuando Joan Gaspart había tirado por la ventana la herencia dejada por Josep Lluis Núñez -con la primera Liga de Campeones y el 'Dream Team'-. En aquel año el Barcelona convivía en un huracán de inestabilidad institucional. Con problemas económicos, enredos en lo futbolístico y una podredumbre sobresaliente en los despachos. Ahí recurrieron al abogado reflotó lo financiero y que confió en Guardiola y Cruyff para lo exclusivo del césped. Y lo han vuelto hacer ahora, entregando al nuevo presidente un simbolismo de salvavidas.

Tiene trabajo por delante el abogado catalán. En primer lugar, sanear un contexto que roza el abismo económico. La deuda asciende a 1.173 millones, de los cuales 730 millones han de abonarse a corto plazo. En una tesitura de crisis provocada por el coronavirus por la que la entidad ha dejado de ingresar 300 millones de euros. Este es el punto clave que ha de reconducir como sea. La rumorología señala a Jaume Giró como más que posible vicepresidente económico, esto es, el responsable de deshacer el entuerto.

Después arriba lo deportivo. Ha prometido dedicar "los mejores años" de su vida para reconstruir el Barça y eso pasa, de momento, por convencer a Lionel Messi. El seis veces Balón de Oro acaba contrato en verano y ha anunciado que no decidirá su continuidad hasta que concluya el curso. Laporta ha de apretar, pues el astro argentino ha de aceptar un sueldo sensiblemente inferior al que todavía cobra, y tiene como límite el 30 de junio. Asimismo, sobre la mesa queda mantener a Ronald Koeman en el banquillo y entrar al abordaje de la construcción del nuevo estadio. En este ámbito suena Mateo Alemany como director deportivo.

Font y Freixa, toda vez que se ha confirmado la victoria del favorito, han corroborado que quieren remar a favor. Y el vencedor ha comparecido para agradecer el apoyo. De hecho es el único que ha vuelto a presidir el club en democracia. "Johan nos inspira y seguro que nos ha ayudado. Esta candidatura es desacomplejadamente cruyffista y barcelonista", avanzó, antes de ponerse manos a la obra en el primer pestañeo y escudriñar la fibra sensible de Messi.

"Hoy hacía 20 años que un chico debutó con el Barça y ver que el mejor jugador de la historia del fútbol haya venido a votar con su hijo y haya participado en esta fiesta de barcelonismo quiere decir mucho. Messi quiere al Barça y eso es muy significativo. Y ojalá sirva para animarlo a que continúe en el Barça, que es lo que queremos todos. Leo que nos ha dado una lección de amor al Barça, ha demostrado que quiere al club. Es significativo que haya venido a votar, y más con su hijo, eso quiere decir que quiere al Barça y que entiende que somos una familia. Sea que valorara nuestra propuesta porque nos tiene cariño", argumentó.

Y se despidió alegando que "nos hemos propuesto que vuelva la alegría al barcelonismo. Quered mucho al Barça, que nos hace falta". Más tarde concedió una entrevista a TV3 en la que destacó que quería "felicitar a los empleados por lo que han hecho estos meses. Luego, animar a Koeman y a los jugadores. Y dejarles claro que la temporada está viva. Sabemos que la situación es precaria en muchos aspectos, pero esto lo revertiremos para competir con equipos-Estado y otros equipos a los que tengo ganas de volver a ver. Que quede claro que los rivales no son los otros candidatos, que son barcelonistas, son otros". "Pediré explicaciones (a la junta directiva liderada por Bartomeu), pero no habrá sangre. Habrá responsabilidad. No estaré con el retrovisor porque eso es una excusa y es cobarde mirar atrás", concluyó.

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