21 de septiembre de 2021, 10:30:07
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Laporta toma posesión hablando de secesionismo, Messi y el banquillo del Barcelona

M. Jones

El dirigente electo ofreció un brochazo sobre el proyecto que empezará a implementar desde esta semana.


Joan Laporta ya es presidente del Barcelona. Otra vez. El mandatario compareció en la tarde de este miércoles ante los medios, en la tribuna del Camp Nou, para exponer las ideas que quiere desarrollar en una investidura que durará hasta junio de 2026. Salió sin papeles que leer y se le vio emocionado en tramos de su discurso. Hubo referencias a Johan Cruyff ("sólo Dios sabe lo que me ha costado llegar aquí"), guiños a Lionel Messi, recuerdos a Joan Gamper, declaración de intenciones con respecto a Cataluña o una aclaración en torno al puesto entrenador del primer equipo de fútbol.

"Yo vengo aquí a mandar y a intentar convencer a Messi de que se quede. Porque Messi quiere al Barça. Y si estuviera el campo lleno, Leo, no te podrías ir", proclamó, tras pedir ayuda para cumplir ese propósito a los aficionados y socios del club azulgrana. El delantero argentino, que estuvo presente en el acto junto a Gerard Piqué, Sergi Roberto, Sarunas Jasikevicius, Nikola Mirotic, Josep Maria Bartomeu y Sandro Rosell, sólo esbozó una sonrisa. No quiso responder con algún gesto descriptivo al halago del presidente.

Llamó en su intervención a huir de victimismos y catastrofismos, incidiendo en su conexión con los jugadores. "Cuando colgué esa pancarta de mil metros cuadrados en Madrid, en Paseo de la Habana, también la ponía por vosotros. Tenía ganas de volver a veros. Estamos para ayudaros y para protegeros, porque vuestro trabajo es duro", señaló. Y se dirigió a los trabajadores de la entidad que yacen sometidos a ERTES o han sido despedidos durante el coronavirus de este modo: Habéis dado un ejemplo y habéis mantenido vivo al club".

Toda vez que puso sobre la mesa la pretensión de inyectar un plan de choque para reflotar las maltrechas finanzas del club, Laporta subrayó que no piensa cambiar al técnico. "Plena confianza, Ronald", remarcó, en alusión a Koeman. Para, de inmediato, recuperar la importancia de La Masia. "Tiene que ser garantía del futuro del club", declaró. Antes de entrar de lleno en uno de los asuntos más esperados, el político. Con Pere Aragonés y Laura Borràs, cabezas visibles del Govern de Cataluña, atentos a sus palabras.

"El Barça es más que un club. Tenemos una carga simbólica y representativa de Cataluña importante. No queremos suplantar a nadie (dijo señalando a los gobernantes) pero trabajaremos para que el Barça que sea un motor y llevaremos con orgullo nuestros valores. Este es un club vinculado al país. Nos conoce todo el mundo y siempre hemos estado implicados en la defensa de los derechos y las libertades. Somos un club catalán y abierto al mundo. Y aquí caben todas las maneras de ser y hacer. No me fallaré y trataré de integrar a todas las personas que quieren al Barça", argumentó. Laporta ya está aquí.

La agonía de Laporta para presentar el aval y evitar unas nuevas elecciones


El presente del Fútbol Club Barcelona no deja de contener sobresaltos. El último ha ocurrido este mismo martes, en una jornada frenética que ha visto cómo el equipo de trabajo de Joan Laporta se multiplicaba de forma agónica para colectar los 124,6 millones de euros requeridos (el 15 % del presupuesto) para oficializar la nueva presidencia del club azulgrana. No en vano, el plazo fijado según los estatus expiraba en la medianoche de este miércoles. Y a primera hora de la mañana no había nada de nada.

Este el texto que ha provocado otro huracán institucional en Can Barça: "Si el proceso electoral ha sido iniciado por la Comisión Gestora por causa del cese anticipado del mandato de la Junta anterior, la nueva Junta elegida deberá tomar posesión dentro de los diez días naturales siguientes a la fecha de la elección. En caso de que la ley exija la prestación de aval, antes de la toma de posesión, la nueva Junta elegida deberá haber formalizado el aval de la manera que exige la normativa vigente. En caso contrario, no se producirá la toma de posesión de la Junta elegida y se considerará vacante este órgano de gobierno, con lo cual se constituirá automáticamente la Comisión Gestora”. Así reza el artículo 54 de la normativa interna de la entidad catalana.

El caso es que Laporta, que fue elegido por los socios en las elecciones celebradas en pasado 7 de marzo, ha tenido que sobrevivir a varios naufragios relacionados con el aval. En una contrarreloj que bien podría haber desembocado en el establecimiento de una nueva gestora en el palco y la convocatoria de otra votación. Dejando a la masa social culè al borde del colapso. Ese era el paisaje con el que el abogado devenido en dirigente futbolístico ha toreado en unas horas de intensidad sobresaliente.

El relato comenzó con la propuesta efectuada por Jaume Giró, uno de los asesores principales del presidente electo. Se trataba de recurrir a un fondo de riesgo estadounidense, según el que fuera director general de La Caixa. Sin embargo, el llamado a colaborar con la reconstrucción económica del club se retiró una semana después del triunfo electoral. Detonando la crisis que ha llegado hasta esta medianoche. Aunque se afirmó desde el principio que se tenía apalabrado ese aval, no era cierto.

En consecuencia, Laporta y compañía se remangaron para encontrar, con urgencia, capitalistas y directivos que cubrieran el un aval que ejecutaría el Banco Sabadell, amén de aglutinar un contra aval externo no relacionado con el patrimonio de los miembros de la junta (que habrían llegado a cubrir 50 millones de euros, según fuentes que han formado parte del proceso). Restaban 70 millones de euros por sumar. Un monto por el que se llamó al mencionado fondo de inversión norteamericano, sin concretar un acuerdo.

Llegaría a la orilla la búsqueda cuando los diálogos con la empresa Audax, de energías renovables, entró en escena. La compañía presidida por José Elías (que portaría a Eduard Romeu como el nombre fuerte en el plano económico de la junta directiva entrante) aceptaba sostener al nuevo mandatario. Pero en la noche de este lunes se fracturó la negociación, dando una vuelta de tuerca al drama que estaba arrastrando el gigante blaugrana.

Al fin, sólo unas horas antes del cumplimiento del plazo estipulado, Audax y Laporta rubricaron su unión, completando el aval requerido. Los 30.184 votos que apoyaron la candidatura del arquitecto del Barça triunfal de Pep Guardiola fueron respaldados por los 124,6 millones de euros exigidos. La documentación fue enviada a LaLiga desde una notaria en la Avenida Diagonal barcelonesa. El organismo dirigido por Javier Tebas dispone de 24 horas para validar el aval. Cuando se realice este trámite, el Barcelona, finalmente, tendrá sucesor de Josep Maria Bartomeu. "El miércoles Laporta será investido presidente y presentará a todas las personas que formarán parte de su equipo directivo", sentenciaron miembros de la candidatura ganadora. A pesar de que hace unas horas no pareciera posible.

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