24 de junio de 2021, 3:05:47
Deportes

OPERACIÓN PUERTO


Eufemiano Fuentes afirma que el éxito de Barcelona'92 fue impulsado por el dopaje

M. Jones

El polémico médico vuelve al ataque.


En pocas palabras, Eufemiano Fuentes es una de las figuras más polémicas de la historia del deporte español. Médico deportivo de larga trayectoria en el profesionalismo nacional -empezó en 1984 con la Residencia Blume y la Real Federación Española de Atletismo, fue el núcleo en torno al que giró la afamada 'Operación Puerto' y el juicio posterior. Si bien se demostró que había habido dopaje a ciclistas del año 2002 al 2006, resultó absuelto al considerarse que la sangre no es un medicamento. Escapando así de la esfera delictiva, pero confirmado las sospechas que había arrastrado casi desde su inicio laboral.

El galeno canario se encargó de la preparación del equipo ciclista Caja Rural-Orbea durante años. Trató a Pedro Delgado y salió en su defensa cuando el ciclista segoviano ganó el Tour de Francia de 1988 habiendo dado positivo por una sustancia dopante. En aquella etapa, el escalador competía para el Reynolds, mas se demostraría décadas después que recibió las pautas de Fuentes cuando triunfó en la Grande Boucle. Esa es su primera acusación de fraude en el ámbito del deporte de la bicicleta. Desde entonces, se desplegaría un rosario de fango impresionante sobre su labor. Finalmente corroborada, parte, como real.

Su universo de acción le llevó a dar asistencia a los exitosos ONCE y Kelme Costa Blanca, escuadrones que estuvieron liderados por directores -Manolo Sáiz y Vicente Belda- que fueron detenidos por demostrarse connivencia con la red de dopaje estructural promocionada por el mencionado médico. Y Eufemiano alcanzaría, también, a estirar sus tentáculos en el fútbol. Que se sepa, oficialmente ha trabajado para la UD Las Palmas. Pero en su baraja de amenazas vertidas en estos años, el preparador ha manifestado que en su cartera de clientes el ciclismo era una pequeña parte. Entregando el grueso de sus actividades en el balompié, el tenis y el atletismo.

Pasados los juicios en los que la Guardia Civil le consideraba como el cabecilla de una trama internacional de dopaje, hubo de volver a los tribunales en 2010. En esta oportunidad porque las pesquisas de las autoridades de seguridad le relacionaban con la 'Operación Galgo', una red de dopaje nacional. Ese sería el punto de inflexión que acabó por apartarle del deporte de élite. Aunque también resultó absuelto.

Fuentes manejó en este tortuoso trayecto biográfico una posición defensiva en sus declaraciones en medios de comunicación. Deslizando advertencias que conectaban su salvaguarda judicial con la publicación de todos los nombres de atletas que estuvieron bajo sus discutidos tratamientos. En una entrevista concedida al diario francés 'Le Monde', en 2006, manifestó esto: "Hay deportes contra los que no se puede ir porque disponen de una maquinaria legal muy potente para defenderse. Y eso podría incluso costar el puesto a quien gobierna el deporte actualmente. He trabajado con equipos de Primera y Segunda División de España. Trabajé con varios equipos al mismo tiempo, a veces directamente con jugadores, a veces compartiendo mis conocimientos con los médicos de los equipos".

Ante la pregunta sobre si trabajó con Real Madrid o Barcelona, subrayó que "no puedo responder. Me han amenazado de muerte si decía ciertas cosas. Yo y mi familia podríamos tener problemas graves. Me han amenazado tres veces y no me van a amenazar una cuarta". Y añadió lo siguiente: "Yo me he dedicado a la protección de la salud de los deportistas que se han dirigido a mí. Es el deporte de alto nivel lo que es peligroso para la salud (...). El deporte de alto nivel es la única profesión en el mundo en la que está mal visto que el profesional recurra a ayudas para mejorar su rendimiento. Si un deportista pone en peligro su salud por la práctica de su disciplina, yo reacciono primero como un médico. Si el medicamento utilizado para protegerle está en la lista de productos dopantes, eso es secundario".

Cuestionado por si defiende un dopaje terapéutico, alegó que "de alguna manera. Los médicos deberían tener la libertad y la autonomía suficiente para poder decidir administrar tal o cual tratamiento, independientemente de que sea dopante o no". "El medicamento no mata si está en buenas manos. No es lo mismo, el dopaje realizado por un profano, un entrenador o el deportista mismo que por el producto dopante aplicado por un médico. Considero el dopaje como el uso o el abuso de una sustancia o un medicamento por una persona que no tiene conocimiento del mismo, ni experiencia ni capacidad para utilizarlo", sentenció.

Y ha recalcado sistemáticamente que no es un criminal ni un tramposo. Hasta que este viernes 'LaSexta' ha avanzado la entrevista que ha concedido para el programa 'Lo de Évole', un espacio que se podrá ver al completo en la noche de este domingo. En el extracto publicado por la cadena, Fuentes recuerda su responsabilidad como mando médico de la Real Federación Española de Atletismo durante los Juegos Olímpicos de Barcelona'92.

Lo hace de este modo: "No querían problemas, no querían positivos, pero querían resultados". Susurró un manto de sospechas en torno a su propia labor, explicando que si contara "todo" lo que sabe "caería alguna medalla" de las cosechadas por el atletas españoles en aquella cita olímpica. "Hice trampas y no conozco a nadie que no las hiciera. Seguro de que alguien puede estar nervioso", remató en un avance en el que justificó sus conocidos viajes a la Europa del Este para hacer acopio de sustancias y técnicas dopantes. El renacer de este fantasma ya ha prendido una mecha más que peligrosa.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.elimparcial.es