31 de julio de 2021, 3:51:59
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FÚTBOL


Pep Guardiola señala a los jugadores que le llevaron a dejar el Barcelona

M. Jones

El técnico ha explicado los problemas con la actitud de algunos de sus futbolistas en aquella época.


Mucho se ha hablado del final de la era dorada del Fútbol Club Barcelona. Cuando Pep Guardiola decidió abandonar el equipo de su vida, con una cosecha de 14 títulos en tres temporadas (dos Ligas de Campeones, tres Ligas, dos Copas del Rey, tres Supercopas de España, dos Supercopas de Europa y dos Mundialitos), se levantó una polvareda considerable en el Camp Nou. La masa social azulgrana no comprendió cómo el exitoso técnico quería abandonar semejante transatlántico. Con Lionel Messi en su pico de forma.

El arquitecto del icónico Barça, junto con 'Tito' Vilanova, alegó una búsqueda de nuevos objetivos y retos profesionales y personales. Expuso la sensación del final de un ciclo, el inicio del agotamiento en el trato con sus futbolistas por la exigencia sostenida en el tiempo y la querencia por disfrutar de experiencias en otros modelos de balompié. Su viaje derivaría en la seducción desplegada en el Bayern (que contaminó a la Bundesliga de su paleta colorida) y en el Manchester City (conquistando a la Premier League). Alcanzando el reconocimiento global por su capacidad para triunfar sin los astros culès.

Pues bien, tras años de rumores y habladurías, el preparador catalán ha abordado el asunto de su marcha esta semana. Lo ha hecho en una entrevista concedida a ESPN Brasil. "A lo largo de las temporadas, las relaciones con los jugadores siempre dejan cicatrices. Pero también dejan mucho aprendizaje y se aprende de todo. La relación entre el entrenador y los jugadores depende de los jugadores, no de los entrenadores. Hay jugadores que necesitan tener una relación muy cercana y otros necesitan tener una relación más distante", avanzó.

"El fútbol es un negocio. Es un negocio que consiste en que el árbitro pita, empieza el partido y ganas los partidos. Aparte de eso, si somos amigos, o menos amigos, no importa. El fútbol es un negocio y aquí estoy, con el objetivo de sacar lo mejor de los jugadores. Los jugadores tienen que jugar bien en beneficio de nuestro club y para que nuestra afición esté contenta. Si las relaciones son buenas es fantástico. Para mí, que sean buenas o malas es lo mismo, porque esto es un negocio", razonó.

El estratega, planteado este principio básico de su filosofía, amplió su alegato de este modo: "Tengo que tomar decisiones y ellos tienen que jugar bien. Si juegan bien, es más probable que sigan jugando. De lo contrario, no tendrán más oportunidades. Pero la intención es siempre la mejor. Lo mejor para el equipo a ganar. Y eso ha sido siempre igual; desde mi primer día en el Barcelona hasta mi último día aquí (en el City)".

"En el Barcelona tuve relaciones mucho más estrechas con unos jugadores que con otros. Porque había muchos jugadores que pensaban en el bien común. Yo me siento mucho más cerca de este tipo de jugador que de otros, que solo piensan 'yo, yo y yo'. Estos, cuando tenemos que usarlos, los usamos; y cuando no los tenemos que usar, no los usamos", especificó. En el entorno del gigante catalán se ha confirmado que la salida del técnico fue consecuencia de la pérdida de poder en un vestuario con algunas piezas que se habían relajado, amén del distanciamiento con Sandro Rosell. Uno de los acusados es Cesc Fábregas. Y se ha deslizado la mencionada inercia en nombres como Gerard Piqué y el propio Messi.

Por otro lado, en la charla se le preguntó al entrenador por Sergio 'Kun' Agüero, del que se ha anunciado que se ha finalizado su estancia en Mánchester. "Los números de Agüero hablan por sí solos. Maradona, un argentino, ha conquistado Italia; Messi, otro argentino, ha conquistado España; y Agüero ha conquistado Inglaterra. Sus números hablan por sí mismos. Cuando tienes este fuego interno, como lo tiene Agüero, a menudo ganas partidos sólo. Ha jugado más de 380 partidos y ha anotado más de 250 goles en esta liga tan, tan dura, durante más de una década", defendió.

"Agüero, junto con Joe Hart, (Vincent) Kompany, David Silva y otros jugadores, tomó este club en un lugar y lo puso en otro nivel. Y nosotros, que llegamos después, encontramos esto: un club mucho mejor. Ahora, tenemos que intentarlo para mantener este legado, para que todo el que venga después se lleve el club en el mejor lugar posible", añadió, antes de agregar que el argentino "es una persona extraordinaria y aún nos queda mes y medio para ganar más cosas y ayudarle a marcar goles".

Por último, reflexionó sobre su impacto en el fútbol inglés. "Sería presuntuoso por mi parte decir que hicimos algo diferente a lo que se hizo antes. Puedes decir, sí, que hicimos las cosas por nuestra cuenta, a nuestra manera, para hablar con seguridad. Lo hicimos a nuestra manera. Era un fútbol muy directo, muy de área a área, con muchas disputas de balón y no intentamos hacer nada de eso. Para eso vine aquí. Sentí la sensación, después de la segundo vez que ganamos la Premier League, que lo logramos. Vinimos aquí para hacerlo y lo hicimos. Pero cuando te sientes bien y crees en ti mismo, y en lo que hacemos, piensas: '¿Por qué no tratar de llevar esto más lejos?'”, sentenció.

"Me encantaría jugar a 200 kilómetros por hora y marcar 200 goles en 10 minutos, pero eso es imposible", señaló al contestar a si es posible una viraje más vertical en su libreto. "Para jugar rápido, primero debes jugar lento; para jugar hacia adelante, primero debes elaborar; y cuando vas un poco más lento, ves las cosas más claras, lo que te da ciertos movimientos y ciertas cualidades de los jugadores. Para que la toma de decisiones en las situaciones más complicadas, que son en las áreas, sean más claras y nítidas. Entonces, me gusta un juego más ... No lento, pero un poco más pausado. Para que podemos utilizar las cualidades de los jugadores en el momento adecuado", arguyó para despedirse.

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