18 de junio de 2021, 17:09:51
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Roberto Carlos prende la mecha de la polémica con el Clásico a la vista

M. Jones

El brasileño ha criticado el arbitraje del Camp Nou.


La 29ª jornada de LaLiga ha dejado un sabor indigesto para más de un club español. La actuación de los colegiados y del VAR ha dejado insatisfechos a dos de los tres aspirantes al título, amén de indignar a otros tantos. A este último grupo pertenecen Valencia y Cádiz, clubes implicados en el incidente -bajo investigación- entre Juan Cala y Mouctar Diakhaby. Los levantinos se fueron del partido, en el primer tiempo, y se quedaron en el vestuario casi 25 minutos. Sólo volvieron a jugar, afirman, porque estaban "bajo amenaza de perder tres puntos o más", acusando al estamento arbitral.

Por otro lado, el Atlético clamó contra lo que entienden como una dinámica de los arbitrajes que torpedea su candidatura al triunfo liguero. Los colchoneros perdieron por la mínima en el Sánchez Pizjuán, quedando con sólo un punto de margen en la cima de la clasificación. Koke tomó la palabra para denunciar que les están acribillando a sanciones -impidiendo que compitan con todos sus efectivos- y dejando claro que las reclamaciones de su delegación -mano previa en el gol del Sevilla y manos de Diego Carlos que le podrían haber costado la expulsión- estaban más que justificadas. Miguel Ángel Gil Marín y el portavoz, Tomás Reñones, se habían sumado a la queja por un supuesto condicionamiento de los colegiados en su contra.

Y este lunes, en el cierre de la fecha, el Real Valladolid se sintió robado en el Camp Nou. El Barcelona no alcanzó a ganarles hasta que Ousmane Dembèlè anotó en el minuto 90. Antes, los pucelanos vociferaron injusticia al interpretar que no les habían señalado un penalti por mano de Jordi Alba y que les expulsaron -con roja directa- a Óscar Plano por una entrada de amarilla sobre el delantero francés del gigante azulgrana. Incluso el alcalde de la ciudad castellana, Óscar Puente, estalló en las redes sociales. "Las cosas por su nombre. Al pan pan y al vino, vino. A T R A C O.", ha insistido el mandatario, en la mañana de este martes.

En ese nublado escenario faltaba la voz del tercer gallo en discordia, el Real Madrid. Ese hueco lo cubrió el director de relaciones institucionales y embajador del club merengue, Roberto Carlos. El icónico lateral izquierdo brasileño reaccionó en Twitter a la actuación del trencilla que dirigió el 1-0 que propulsa las opciones del Barça. Este fue su mensaje: "Seguro que este árbitro estará el fin de semana en algún partido por premio después de hoy". Y se alzó un volcán de suspicacias y respuestas, porque el próximo está programado el Clásico que decidirá quién parte con venta en la recta final del calendario para cosechar el título de la regularidad.

Sin embargo, no es esta la primera vez que una voz de Chamartín pone en duda la objetividad de un trabajador auspiciado por el Comité Técnico de Árbitros. El último precedente data del 7 de marzo. En esa jornada, el bloque merengue empató con el Atlético en el derbi capitalino. Y reclamó un posible penalti por una mano de Felipe que arrebató a Casemiro un remate en el área pequeña. Alejandro José Hernández Hernández fue llamado por el VAR para revisar la jugada, mas no pitó nada.

Emilio Butragueño, templado portavoz del palco madridista, se pronunció en aquella tarde así: "Está claro que la pelota golpea en el brazo. Desde nuestro punto de vista es penalti pero ahí están los profesionales. No queremos decir mucho más. Es una pena. Al final del primer tiempo hubiera implicado un empate y encarar la segunda parte de otra manera. El VAR le pide que vaya. Nosotros creemos que es penalti, la pelota golpea en la mano. Toma la decisión que considera. No hemos tenido suerte con Hernández Hernández de nuevo".

Redundó el que fuera fino delantero en la teoría que deslizan desde Concha Espina sobre la supuesta parcialidad de dicho árbitro. Casemiro, aquel día, se mostró algo más comedido y puso palabras a una sensación generalizada en estos años de implantación de la tecnología en nuestro balompié. "Ni para nosotros está clara la norma. No damos excusas del árbitro. Si no toca en la mano, yo iba a meter el gol y le he intentado explicar eso al árbitro. Es su decisión y tenemos que respetarla. Es un buen árbitro, fue a verlo al VAR y eso es positivo, pero yo le he intentado explicar que si no toca estaba yo solo detrás", alegó.

Uno de los mitos del madridismo, compañero de Roberto Carlos durante lustros en la versión galáctica del equipo merengue, subió los decibelios más que sus homólogos. José María Gutiérrez, 'Guti', actual embajador de LaLiga, obvió su cargo y criticó con dureza al colegiado. "Para mí es mano, pero viendo cómo están las cosas es complicado. Es la primera vez que veo a un árbitro irse a la pantalla y no pitar penalti al final. El del VAR lo tenía claro y cuando el árbitro ha ido ha dicho que no. Ni ellos lo tienen claro así que nosotros, menos", proclamó.

Con el Clásico asomando, y al galope de este caldo que ha empezado a calentarse, Gerard Piqué se ha sumado a la mezcla. El central azulgrana, azote dialéctico del Real Madrid, ha espetado en una charla informal que "los árbitros, ya desde alevines les ayudan (al club capitalino)". Semanas antes, argumentó que "un exárbitro, que no recuerdo quién era, quizás Iturralde, decía que el 85% de los árbitros son del Real Madrid. Es una estadística que se dijo, lo puedes mirar". "¿Cómo no van a pitar a favor del Madrid? Inconscientemente, pero cómo no van a tirar más para un bando que para el otro. Al final, si eres de un club... Respeto totalmente la profesionalidad de los árbitros. Sé que intentan hacer el mejor trabajo posible, pero cuando llega un momento de duda...", remató. Con LaLiga en juego, la sensibilidad en este tema tan resbaladizo ya se ha agudizado al extremo.

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