19 de junio de 2021, 2:26:32
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"En España, llamar 'negro' a un negro no es racismo, es algo cultural"

E.I.

El icónico futbolista ha abordado el incidente entre Cala y Diakhaby.


El presunto insulto racista que habría dedicado Juan Cala a Mouctar Diakhaby, en el marco del partido liguero que disputaron Cádiz y Valencia, ha sido reproducido en los medios de comunicación más importantes del planeta. Las imágenes de la reacción del conjunto levantino, abandonando el campo y regresando a los 25 minutos, ha recorrido las redes sociales a lo largo y ancho del mundo. La repercusión, además, ha sido aliñada por Anil Murphy, presidente del club de Mestalla que se encargó de difundir que España es racista en la BBC, NBC o The Athletic.

Este miércoles hubo una actualización de un asunto que fue resuelto sin castigo por falta de pruebas por LaLiga, el Comité de Competición y el Comité de Apelación de la Federación Española (RFEF). Javier Tebas ha declarado que si en la ciudad del Turia siguen acusando al futbolista andaluz de haber llamado "negro de mierda" a su defensor, han de saber que el organismo gestor del balompié en Primera y Segunda División posee un segundo informe en el que se recalca que no hubo el mencionado insulto en el Ramón de Carranza.

En paralelo a estas manifestaciones, Lilian Thuram compareció en el seminario online "Prevenir el racismo en el deporte/Promover la inclusión desde el deporte", que ha programado el ayuntamiento de Bilbao. El campeón del Mundial (1998) y de la Eurocopa (2000) con la selección francesa de Zinedine Zidane ha tratado el asunto desde su rol actual. Considerado como uno de los mejores defensores de la historia del fútbol galo y continental, que compitió con el Barcelona antes del advenimiento de la era Guardiola, se ha convertido en un referente de la lucha antirracista.

"En el tema del racismo hay personas que están en cierta neutralidad cuando la neutralidad no existe. Si no denuncias el racismo quiere decir que mantienes a la sociedad como está y lo aceptas", avanzó, tras haber señalado que "es muy importante denunciar" los incidentes de este tipo que tengan lugar con el balompié como marco, ya que si no se afean estas conductas se corre el riesgo de que los aficionados lo tomen como "algo normal".

Aportó la experiencia vivida, en este sentido, de cuando jugaba como profesional en Italia -diez años, repartidos entre el Parma ganador de la UEFA y la Juventus de Alessadro Del Piero y Pavel Nedved-. "Había aficionados que me hacían ruidos de mono. La mayor parte de los jugadores y los dirigentes me decían 'no pasa nada, no es grave'. No se daban cuenta de que participaban en que las cosas no cambiaran. Por eso las cosas no cambian. Porque la gente que debería luchar para acabar con el racismo tiene el prejuicio de que no pasa nada y no es grave", expuso.

Thuram, que ha creado una fundación para impulsar una educación dirigida a eliminar la xenofobia y el racismo, prosiguió su intervención indicando que de su etapa en Can Barça extrajo esta conclusión: "En España, llamar 'negro' a un negro no es racismo, es algo cultural. Pero lo interesante es que las mismas personas no dicen 'eh blanco'". "Las personas que deben encontrar soluciones no se dan cuentan de que ellos mismos están cargados de prejuicios y no entienden esos prejuicios porque es cultural", concluyó este Caballero de la Legión de Honor y Oficial de la Legión de Honor de la república francesa.

Asimismo, acompañó en el acto al otrora fenomenal central y lateral diestro Sitapha Savané, exjugador de la ACB y reconocido portavoz antirracista en España. "Primero hay una reacción de sus compañeros que se marchan y luego se crea una situación porque no hay un protocolo claro y el jugador tiene que tomar una decisión enorme a nivel profesional y poner en una escala lo que es más importante, ese insulto o los objetivos del club", narró sobre el lance entre Diakhaby y Cala. Y añadió que el fútbol nacional y "gobiernos, federaciones y ligas profesionales y amateurs" deben crear "un protocolo claro y efectivo". Porque, dijo, "la responsabilidad no tiene que recaer sobre el jugador". Y afeó que se siga funcionando con un protocolo que data de 2005.

"Han pasado cosas desde 2005 en este ámbito y una institución tan potente como LaLiga no ha dado la importancia suficiente a los episodios racistas como para actualizar un protocolo. Sólo sacar banderas diciendo 'no al racismo' y luego no actuar cuando hay racismo es hacer lo políticamente correcto y dejarlo ahí. Si tuviesen clarísimo que hay una repercusión después de esto, como una sanción económica importante, no de 2.000 euros para un club que factura decenas de millones de euros, veríamos algo diferente", reflexionó el que fuera pívot de Movistar Estudiantes, Joventut o Club Baloncesto Gran Canaria.

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