16 de octubre de 2019, 3:55:41
Opinion


CONSEJO GENERAL DEL PODER DE LOS PARTIDOS

Luis María ANSON


Los partidos políticos, en su voracidad de poder, están encharcando la Justicia española. Una vez más se han puesto de acuerdo para dominar el Consejo General del Poder Judicial. No se han buscado, salvo alguna excepción, a magistrados de trayectoria independiente. Incluso se han nombrado antiguos altos cargos políticos. Una vergüenza que hace enrojecer al ciudadano medio mientras Zapatero y Rajoy se frotan las manos.

Nueve magistrados afines al PP, nueve al PSOE, uno a CiU y otro al PNV, componen un Consejo General del Poder Judicial que decidirá de forma partidista, y en este caso socialista, pues Zapatero ha aceptado el arbitraje de los nacionalismos catalán y vasco porque sabe que estarán a su lado, amén del presidente que será probablemente socialista.

Los partidos políticos, imprescindibles en el funcionamiento de la democracia pluralista, no pueden actuar sin límites. No es de recibo que todo se supedite al interés de los partidos, no al de España, no al del bien común de los españoles. Montesquieu ha sido arrumbado en los desvanes de la Transición. El descaro con que han actuado Zapatero y Rajoy no puede ser más lamentable.

Y ahora le tocará el turno al Tribunal Constitucional que nació politizado y así continuará a la vista de lo que los partidos han hecho en el Consejo General del Poder Judicial. El Constitucional ha sido siempre reflejo de la representación parlamentaria. El poder legislativo se ha merendado al poder judicial.

Mal, muy mal asunto para una nación no disponer de una Justicia independiente por encima del poder legislativo y del poder ejecutivo. El ciudadano medio español ha perdido ya la fe en la independencia de la Justicia y sitúa a los partidos políticos en el último escalón de la credibilidad.
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