27 de septiembre de 2021, 5:07:38
Deportes

CUARTOS DE FINAL


Roland Garros. Espectacular: Rafa Nadal apea a Schwartzman y entra en semis

M. Jones

El argentino exigió al máximo al español pero acabó cayendo por 6-3, 4-6, 6-4 y 6-0.


Rafael Nadal (35 años) abordó este miércoles uno de los partidos más complicados de la presente edición de Roland Garros y del propio curso tenístico. Se le cruzaba en los cuartos de final del Grand Slam francés un especialista en la tierra batida, Diego Schwartzman (28 años). El argentino comparecía sin haber cedido un solo set en lo que iba de torneo, desafiando a la leyenda española con su excepcional estado de forma y desprovisto de demasiado cansancio. Representaba este duelo, por tanto, el verdadero examen a la candidatura del balear.

El manacorí llegaba lanzado, después de arrasar a la perla Jannik Sinner, Cameron Norrie, el veterano local Richard Gasquet y el australiano Alexei Popyrin. Su rendimiento permitía contemplar un recorrido plácido hacia las instancias elitistas del campeonato parisino, mas debía superar a la rebeldía y talento del nacido en Bueno Aires, décimo mejor jugador del mundo y semifinalista en la Philippe Chatrier durante el pasado mes de octubre. Ronda en la que cayó, precisamente, frente al mejor deportista español de la historia.

Con los pronósticos de igualdad exigente sobre la mesa arrancaría una trama que obedeció a los augurios. Alzó el telón mejor Nadal, desplegado su aplomo y fortaleza mental en este tipo de envites. Se apuntaría el primer set con un 6-3 descriptivo. No resplandeció su tenis pero le bastó su mejor gestión del saque, del juego en la red, de la relación de golpes ganadores y errores no forzados para imponerse, y, sobre todo, del resto. Así, con celeridad, le urgía al 'Peque' localizar consistencia en su derroche para diluir la colosal defensa del balear.

Y lo hizo. Comenzó la segunda manga montado en una entrada en ignición que erosionó a Rafael, buscándole con insistencia el revés alto. Llegó a colocarse con 3-0, en lo que parecía marcar un punto de inflexión. Mas el defensor del título, rebosante de sabiduría en el manejo de los vaivenes que se dan en los partidos largos, contemporizó, subió la calidad de su ejercicio y empató en un pestañeo. Y establecerían ambos contendientes un desarrollo de la trama instalado en la excelencia de los golpeos. Para regocijo del público congregado.

Los ángulos venenosos, las carreras frenéticas, la técnica como solución defensiva y el delicioso desempeño global se extenderían. Schwartzman afiló su servicio con 4-4 y arrancó el 4-6 que igualaba la contienda (no perdía una manga en este torno el español desde la final de 2019). Y mantuvo su crecimiento. Eso sí, Nadal también se aplicaría para competir en un pentagrama brillante. Con las posibilidades de break reducidas al mínimo y pasadas las dos horas de sudor. Encontraban las líneas con tino sistemático, forzando al rival a conectar escorzos complicadísimo. Y, ahí, Rafael rompió el saque ajeno. Y selló el 6-4 en el siguiente saque. Con un 40-0 y un asombroso 88% de primeros servicios.

Contra las cuerdas, el argentino habría de reiniciar su mente y renacer por enésima vez en esta fecha. No lo lograría. Cometería una doble falta y perdería su servicio para empezar. El manacorí, astuto, aguantó el ritmo elevado y esperó a que su rival se precipitara. Atacó al revés del argentino, que había desinflado su exuberancia previa. Y por la vía psicológica le tumbaría del todo. Se puso 3-0 el español, ascendiendo su rendimiento y electricidad. En este momento clave caería el bonaerense, visiblemente desesperado. En poco más de 15 minutos Nadal había firmado un 4-0, ganando 16 de los 18 puntos en disputa. Y clausuraría la victoria exhibiéndose (6-0).

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