22 de septiembre de 2021, 6:35:45
América

CRISIS "PETROGATE"


El presidente de Perú acepta la dimisión de su Gobierno



El ejecutivo fue formado en julio de 2006 y había sufrido varios cambios en estos dos años, entre ellos la salida de los titulares de los ministerios de Defensa, Economía y Trabajo, entre otros, y la creación de la cartera del Medio Ambiente.

"Nos vamos con la frente limpia, en algo, orgullosos de nuestros nombres y apellidos", declaró Del Castillo en su discurso de despedida, en alusión a las sospechas de que la corrupción había alcanzado incluso a este funcionario. Del Castillo dijo estar dispuesto a ponerse a las órdenes de cualquier organismo que quiera investigar su desempeño.

El jefe del consejo de ministros hizo hincapié en el crecimiento económico que el gabinete ha propiciado (8% del PIB en 2006, 8,2% en 2007), y aseguró que no están "generando acumulación para favorecer a los ricos, sino para distribuirla mejor", al aludir a quienes acusan al gabinete de no haberse ocupado de los sectores más humildes. La prensa peruana especuló este viernes con que varios ministros del Gobierno actual podrían continuar en el nuevo ejecutivo, y ha adelantado nombres de varios posibles primeros ministros, en casi todos los casos de personalidades ajenas al partido Aprista, del presidente García.



La decisión del primer ministro y de varios miembros del Gabinete de acudir al Congreso de forma voluntaria el pasado jueves representaba un extremo intento de desmarcarse del escándalo por la supuesta concesión irregular de de cinco lotes petroleros al consorcio formado por la empresa noruega Discover Petroleum y la estatal peruana Petroperú, que ocurrió el pasado mes de septiembre. Hasta el momento, el Petrogate, como se ha bautizado al escándalo por la concesión fraudulenta de licencias, ha costado el puesto al ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia, y a dos altos funcionarios. Además, en las últimas horas, hemos asistido a la del presidente de la empresa estatal Perupetro, la detención de su vicepresidente y la fuga del ex ministro.

La posición de Alan García
El escándalo de corrupción que ha sacudido al Gobierno peruano coloca a su presidente, al borde del abismo político; su popularidad atraviesa sus horas más bajas, siendo su gestión aprobada apenas por el 19% de la población. Si la situación de Alan García no era nada cómoda antes de este escándalo, el descubrimiento de la trama le ha puesto en una coyuntura crítica. La inflación que afecta a la economía peruana, el aumento del precio de los alimentos y el nuevo escándalo hunden la popularidad del actual presidente peruano y, al mismo tiempo, refuerza el "fujimorismo" (representado por Keiko, la hija de Fujimori).

A pesar de algunos buenos resultados (la ratificación del tratado de libre comercio con Estados Unidos o la aplicación de una férrea disciplina fiscal) y de un evidente cambio de postura de Alan García respecto al primer mandato, pasando de una retorica populista y antiimperialista a un gestión presidencial más madura e insertada en el contexto latinoamericano, su gestión resulta ampliamente cuestionada por la población, que vive con la percepción extendida de que los beneficios están destinados a unos “pocos”.

Por eso, la decisión de Alan García de aceptar las dimisiones del actual gobierno podría interpretarse como una señal de la efectiva voluntad de acabar con la corrupción. Por eso, se espera que el mandatario no desaproveche esa oportunidad para demostrar ‘tolerancia cero’ a la corrupción y apostar por un gobierno trasparente.

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