25 de noviembre de 2020, 12:00:33
Cultura

El grupo volvió a unirse en 2004


Queen y Paul Rodgers demuestran que los clásicos nunca mueren



Brian May y Roger Taylor han encontrado en Rodgers, cantante de Bad Company y Free, una nueva fuente de energía para volver a su guitarra y batería más duras y ofrecer a un Sant Jordi, casi lleno, un repaso a los temas más conocidos de la formación de rock británica.

El concierto ha arrancado con una "tormenta cósmica" de sonido e imagen para recordar a la audiencia que están presentando su nuevo trabajo en colaboración con Rodgers, "The Cosmos Rocks", aunque los nuevos temas sólo han acompañado testimonialmente lo que el público venía a cantar, las grandes canciones de la mejor época de Queen.

Así, una versión reducida de "Hammer to fall", del 1984, y "Tie your mother down", de 1976, o "Fat bottomed girls" han dado pistas de lo que May y compañía venían a ofrecer, corroborado por el gran éxito de los ochenta "Another one bites the dust", o la indiscutible "I want to break free".

Paul Rodgers ha tenido también su espacio, al cantar en solitario con su acústica "Seagull" y, más adelante, "Bad Company", del rockero grupo que lideraba.

Fue en 2004 cuando el cantante y los dos miembros aún en activo de Queen decidieron emprender camino juntos con un gira que obtuvo un gran éxito bajo el nombre "Queen + Paul Rodgers", en el período 2005-2006. Ahora presentan su nuevo trabajo, editado el pasado 1 de septiembre, con un tour que desde mediados del mismo mes les está llevando por todo el mundo, haciendo escala en España con el concierto de hoy en la capital catalana y los de Murcia -24 de octubre- y el del madrileño Palacio de los Deportes -25 de octubre-.

Uno de los momentos más memorables de la actuación de hoy ha venido cuando Brian May ha cogido su acústica de doce cuerdas, se ha sentado solo ante el público y ha interpretado la preciosa "Love of my life". "¡Buenas tardes! ¿Todo bien?", ha gritado el guitarrista, siempre en plena forma. "Quiero decir que es muy feliz para nosotros visitar otra vez el país de Cataluña", ha improvisado en un español más que aceptable y sin chuleta.

Era su momento, pero lo ha querido compartir con su "muy buen amigo" Roger Taylor y los "U-3", el trío de músicos que les acompaña en la gira, para cantar junto a un entregadísimo público "39", canción que el guitarra escribió en 1975 para la edición de "A night at the opera". Mientras, Paul Rodgers esperaba detrás del escenario para volver con "Say it's not true", después de que Taylor cantara "I'm in love with my car". Pero sobre todo era la noche de May, que ha soltado un solo con su eléctrica de más de media hora, mientras los presentes, lejos de aburrirse, le animaban para que no parara.

Luego, la gran sorpresa, el homenaje: en la gran pantalla del fondo del escenario ha aparecido el fallecido Freddie Mercury, mientras May y su guitarra se acercaban con "Bijou" y "Last horizon" a la imagen de un gran ojo de quien fuera líder indiscutible de los Queen hasta su muerte por el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) en 1991.

"Radio Gaga", "Crazy little thing called love" o "The show must go on", junto con la nueva "Cosmos Rocks" y el éxito de los Free de Rodgers "All right now", han precedido a los clásicos que no podían faltar en una noche para el recuerdo: "Bohemian Rhapsody" y "We are the champions".
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