20 de enero de 2020, 19:37:28
Mundo

Cuatro en estado grave


Más de 50 manifestantes heridos tras la explosión de una bomba en Bangkok



Más de 50 manifestantes antigubernamentales han resultado heridos según las últimas afirmaciones de la Alianza Popular para la Democracia (PAD), por el impacto de una granada cerca de la sede de Gobierno (a las afueras de Bangkok), en la última escalada de violencia registrada en el país asiático. Del medio centaner de heridos, 47 fueron trasladados al Hospital Ramathibodi, cuatro de ellos en estado grave, otros dos ingresaron en el Hospital Phra Mongkut y el último acudió al Hospital Vajira.

La explosión tuvo lugar en torno a la medianoche del sábado (18.00 horas en España), cerca de las oficinas del Primer Ministro, donde la Alianza Popular para la Democracia (PAD) mantienen ocupada la oficina del primer ministro desde el pasado mes de agosto.

Según un responsable policial, la explosión se produjo cerca de una tribuna instalada por los congregados frente a las oficinas del primer ministro de Tailandia.

Varios testigos, por su parte, afirman la granada fue arrojada desde el exterior y cayó sobre el techo de una de las tiendas donde duermen los seguidores de la Alianza a unos 300 metros de la entrada principal de la sede gubernamental. Según la Alianza, el explosivo era una granada M79, común en el Ejército tailandés, dato que no ha confirmado la Policía.

"Los manifestantes han vuelto a sus posiciones, no están asustados", indicó al Canal 3 de la televisión tailandesa Suriyasai Katasila, un portavoz de la Alianza, quien dijo que había estado en la zona afectada 30 minutos antes de la explosión.

Unos 20 minutos más tarde tuvieron lugar dos explosiones en la zona de las instalaciones de televisión de la cadena ASTV donde se encuentran manifestantes, aunque no hubo heridos. Y unas dos horas después sucedió otra explosión, que tampoco causó víctimas, junto a un control de la Alianza en la entrada de la terminal de pasajeros del viejo aeropuerto de Don Muang, a unos 30 kilómetros al norte de Bangkok.

De momento, los partidarios del PAD siguen atrincherados en los dos principales aeropuertos de la capital, como parte de la "batalla final" emprendida para derrocar al primer ministro Somchai Wongsawat, al que acusan de ser un títere de su cuñado, el ex primer ministro Thaksin Shinawatra, ahora en el exilio tras su derrocamiento en 2006.

Uno de los jefes de la Alianza, el ex gobernador de Bangkok y general en la reserva, Chamlong Srimuang, aseguró a sus seguidores en el aeródromo internacional de Suvarnabhumi, el principal del país y a unos 35 kilómetros al este de la capital, que la ocupación continuará y que la victoria sobre el Gobierno del primer ministro Somchai Wongsawat está próxima.

Chamlons Srimuang, que la víspera ofreció reunirse con el gobernante y éste acepto siempre y cuando no se hable de la dimisión del Gobierno o de la disolución del Parlamento, señaló que el 2 de diciembre será el día decisivo.

El Tribunal Constitucional tiene previsto dejar ese día listo para sentencia el proceso de disolución del gobernante Partido del Poder del Pueblo, acusado de irregularidades durante las elecciones del 23 de diciembre de 2007, que ganó.

La Alianza, que exige la dimisión en pleno del Gobierno, tomó la sede gubernamental el 26 de agosto y esta semana aumentó su presión sobre el Ejecutivo con la ocupación de los aeropuertos de Don Muang, de vuelos nacionales, y el moderno Suvarnabhumi.El primer ministro tailandés, que se ha mudado temporalmente a la norteña ciudad de Chiang Mai, plaza fuerte de su Partido del Poder del Pueblo, declaró el estado de excepción en Suvarnabhumi y Don Muang el jueves pasado.

Negociación

La Policía tailandesa ha abierto un "proceso de negociación" con los manifestantes antigubernamentales que en estos momentos ocupan los dos aeropuertos principales de Bangkok con el objetivo de terminar con el "callejón sin salida" en el que se encuentran sin tener que emplear la fuerza, según anunció el portavoz policial, Pongsapat Pongcharoen.

"Estamos en un proceso de negociación. Queremos evitar cualquier confrontación violenta y no utilizaremos las armas", declaró Pongsapat Pongcharoen, agregando que la Policía pretende evitar a toda costa cualquier pérdida de vida o daño a la propiedad.

Mientras, el Gobierno ha declarado el estado de emergencia en los dos aeropuertos y ha dado a la Policía la autoridad para remover a los manifestantes.

Unos 100.000 pasajeros han perdido sus vuelos debido a la protesta y el número puede llegar a los 300.000 si continúan cerrados los aeropuertos el lunes.

Tailandia atraviesa una profunda crisis política desde las elecciones parlamentarias de 2007, que ganaron los mismos políticos que desalojó del poder por corruptos un golpe militar el año anterior.

El jefe del Ejército, el general Anupong Paochina, ha dicho en varias ocasiones en los últimos meses que la solución en esta ocasión no es un golpe ni emplear la fuerza con los manifestantes, y ha propuesto al Gobierno que disuelva el Parlamento y convoque elecciones.
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