22 de septiembre de 2019, 14:00:04
Opinion


ALFONSO GUERRA Y LA CONSTITUCIÓN

Luis María ANSON


Alfonso Guerra es partidario de que se derogue el artículo 150.2 de la Constitución. Estoy de acuerdo. Vengo defendiendo esa medida desde hace al menos 10 años. Es imprescindible cerrar de una vez por todas el Estado de las Autonomías para evitar el chantaje de los partidos nacionalistas periféricos. La unidad de España no resistirá mucho tiempo las dentelladas que sufre cada cuatro años cuando el partido vencedor no obtiene mayoría absoluta. Tanto para la investidura como para la aprobación de presupuestos, los partidos nacionalistas pasan una factura insoportable.

     El artículo 150.2 dice así: “El Estado podrá trasferir o delegar en las Comunidades Autónomas, mediante Ley Orgánica, facultades correspondientes a materia de titularidad estatal que por su propia naturaleza sean susceptibles de transferencia o delegación. La Ley preverá en cada caso la correspondiente transferencia de medios financieros, así como las formas de control que se reserve el Estado”.

     Si no queremos que se produzca la deriva política hacia fórmulas alarmantes como la República confederal, es necesario reformar la Constitución y adaptarla a la nueva realidad de España, treinta años después. Hay que modificar la sucesión de la Corona. Conviene convertir el Senado en una Cámara territorial. Y es imprescindible cerrar el Estado de las Autonomías con la derogación que propone Guerra, la reforma de otros artículos del Título VIII y, fuera de la Constitución, la modificación de la ley electoral. La salud política así lo exige.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es