14 de junio de 2021, 13:43:37
Opinión


Inquisiciones

Juan José Solozábal


Tengo aquí delante tres propuestas de lectura para estas vacaciones. Abro los libros con una actitud que me recuerda la impaciencia con que en la infancia descubría los nuevos libros de texto para el curso que empezaba. Ahora se de qué van, pero espero también una sorpresa, quizás una respuesta novedosa a la pregunta que siempre me he hecho en relación con los autores o la problemática a que se refieren las obras en cuestión.

Hojeo los dos primeros volúmenes (1945-1962) de las Obras Completas de Tierno Galván que está editando con cuidado y diligencia encomiables mi colega de la Universidad Autónoma, Antoni Rovira. Se reeditan estudios bien conocidos de don Enrique, pero sobre todo se presenta un material inapreciable de notas de lectura que el admirado Viejo Profesor había publicado durante tantos años en la Revista de Estudios Políticos. Se trata de reseñas sobre un espectro temático bien amplio, hablemos de la historia del pensamiento, de la filosofía, la sociología o la teoría política contemporáneas. Observaciones pasadas por el filtro sistemático de una poderosa inteligencia, en un castellano reposado y magnífico, auténticas piezas maestras de la reflexión, breves y concertadas. Resultan el testimonio del trabajo continuado en el que una perspectiva netamente española se proyecta en aquellos tiempos de oscuridad sobre el friso de problemas espirituales europeos y americanos de la época.

Santos Juliá ha publicado seguramente el libro que todos aguardábamos de él sobre Azaña, Manuel Azaña 1880-1940 ,escrito, lo veo nada más explorarlo, con la brillantez y solvencia que le caracterizan. ¿Qué es lo que espero de este libro?. No un estudio de la significación histórica del político, que Juliá ya nos ofreció en su anterior trabajo Manuel Azaña, una biografía política, un análisis perfecto sobre su gestión en el sistema parlamentario de la Segunda República. Lo que busco, mas allá del placer de la lectura de la historia bien contada de “la vida y tiempo” del personaje, es información acerca de los planes de Azaña, especialmente sobre las claves de la construcción de los mismos a partir de la formación intelectual y política del estadista republicano, y de su interpretación de la historia española. En suma la respuesta a la pregunta de por qué Azaña, hombre después de todo bien tradicional, desiste sobre la reforma de la Monarquía Constitucional y decide abordar la vía revolucionaria de la República para la refacción de España.

Finalmente tengo aquí delante un libro de Jean Daniel sobre Camus.
Yo también, como el gran periodista francés, encuentro sobrecogedora la obra póstuma de Camus El primer hombre, y me resulta estremecedora la visita que nuestro autor hace a la tumba de su padre, cuando el escritor acaba justamente de sobrepasarle en edad. Albert Camus, “el mejor hombre de Francia”, como lo llamara Hannah Arendt, seduce sobre todo por la fidelidad no abandonada a su orígenes, a la patria de su infancia pobre, pero feliz y libre. Creo con Jean Daniel que el testimonio de Camus es insuperable, y sumamente atractivo, para aquellos jóvenes que estén dispuestos a aceptar revolucionariamente el placer de la vida, el desprecio por la riqueza y el atractivo de la solidaridad…
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